La abogada Nuria GonzálezCedida

Entrevista

Nuria González, exabogada de Rosa Peral: «El caso se sentenció en los medios antes de llegar al juicio»

La letrada explica que renuncia a la defensa por falta de sintonía y denuncia un «linchamiento mediático sexista»

La abogada penalista Nuria González ganó notoriedad al defender a Rosa Peral en sus recursos contra Netflix y en otras causas civiles. Hace una semana, hizo público un comunicado renunciando a su representación judicial, tras casi tres años defendiendo los intereses de su clienta.

Recordemos que Rosa Peral fue condenada por matar a su novio, Pedro Rodríguez, junto a su amante, Albert López, en el conocido como «crimen de la Guardia Urbana». González atiende ahora a El Debate para hablar sobre el caso que ha ocupado su atención los últimos tres años.

–¿Cuál ha sido el detonante definitivo para presentar su renuncia en todos los procesos judiciales contra Rosa Peral?

–Cuando sientes que no estás en el mismo plano que tu cliente. Creo que la culpa ha sido mía, por no haberle transmitido, a lo mejor, las prioridades que tenía y porque realmente nuestra vida diaria, jurídicamente hablando, es muy diferente. Ha llegado a un momento en el que he visto no teníamos las mismas prioridades.

Rosa Peral, durante el juicio por el crimen de la Guardia Urbana, en 2020Europa Press

–¿Ha cambiado su visión del caso?

–Ni un ápice. Estoy convencida que Rosa necesita una revisión del caso porque la sentencia no hay por donde agarrarla y el proceso ya se sentenció mediáticamente antes de llegar a la sala de juicio y las pruebas son las que son, pero no para condenar a alguien por asesinato.

–¿Y ahora?

–Espero que alguien venga y lo pueda llevar porque es un tema interesante. Ya no sólo por lo que he comentado, sino porque quería poner de manifiesto que la justicia debe ser garantista para todos. Ha existido un linchamiento mediático porque era una mujer.

Aquí se da un tema que es muy interesante. Hay otro condenado por el mismo delito, por los mismos hechos, del que la prensa no dice absolutamente nada. Ella es mediática porque es mujer, él no existe porque es hombre. Esa es la injusticia que yo también quería defender.

–¿Esa es una de sus luchas?

–¡Claro! Era muy interesante para mí poner de relieve cuan diferente ha sido el trato y que por supuesto ese trato ya influyó y más en un tema de jurado popular. Pero es que igualmente si nos agarramos a la sentencia propiamente dicha en el tema del asesinato, creo que cualquier abogado que la vea estará de acuerdo conmigo, en que aquello se podía condenar por homicidio pero no por asesinato. De verdad, espero que se revise ese asunto por el bien de la justicia.

–¿Hasta qué punto ha influido el desgaste y la presión mediática en su decisión de apartarse del caso?

–La presión mediática no me ha afectado en absoluto. Creo que la he manejado bastante bien. De hecho era uno de mis objetivos. Es decir, contrarrestar esa imagen horrible que le habían dado desde el principio y que condicionaba absolutamente todo. Era inhumano. Me he encontrado noticias y reportajes inventados de cabo a rabo. Se inventaron una agresión a una funcionaria o que estaba embarazada. Entonces, claro, pensando te preguntas, ¿por qué se inventa que está embarazada? Pues para seguir con el relato.

–El relato vende.

–Mira. Analizando lo que te he dicho... si está embarazada es porque tiene sexo y afirman: «Mira, hasta en la cárcel tiene sexo, es una zorra».... ergo es una asesina. Este es el binomio que he intentado desmontar durante estos tres años.

–¿Cómo recibió la noticia Rosa Peral cuando supo que ud. dejaba de ser su abogada?

–Supongo que las sensaciones son compartidas. Yo le deseo todo lo mejor.

–Deja casos abiertos muy complejos como el de la ocultación de bienes, ¿en qué situación queda el relevo para el próximo abogado que asuma su defensa?

–Son casos muy complejos, pero todo está hecho. El que llegue no tiene que hacer nada más porque está todo planteado. En el caso del lanzamiento de bienes, ya hubo una vista previa que se suspendió precisamente porque estaba pendiente del recurso de revisión. Está todo hecho.

Rosa Peral sentada en el banquillo, en 2020.Europa Press

Tanto mi compañera que representaba al padre, como yo que la representaba a ella, ya lo hemos hecho todo. El tema de Netflix, tres cuartos de lo mismo. Solo hay que presentarse a la vista. Al que llegue también le deseo suerte.

–¿Qué piensa acerca de lo que ocurrió y por qué cree que el caso le interesa tanto a la gente?

–La segunda parte la desconozco. Hay temas mucho más interesantes como true crime que este. Sobre la primera pregunta, yo lo veo como una cosa tan simple y tan cotidiana como terrible. Chica y chico se enamoran, ¿vale? El chico le dice que vale, pero que no quiere saber nada de sus hijas. Entonces la chica lo deja, por mucho que le guste, porque le gustaba.

Cuando ella rehace su vida con otro, entonces el primero dice: «Ahora sí te quiero». Y entonces aparece otra vez a ponerla entre la espada y la pared. Cuando ella le dice que no, y eso es lo que no es habitual, hay una pelea entre machos y uno acaba con el otro. Siempre pensé que cualquiera de los dos podía haber muerto esa noche. Lo que pasa es que los dos tíos peleándose no venden tanto como una viuda negra que no sé qué, no sé cuánto. Eso es así.

Siempre pensé que cualquiera de los dos podría haber muerto esa noche"Nuria González

–¿Crees que hubo una estrategia de opacidad por parte de Netflix?

–Que yo sepa, jamás le dijeron nada. Un día se levantó y dijo: «Mira, hay una serie sobre mí». Por lo que he podido hablar con gente del entorno, hay informaciones muy concisas. Con lo cual, presuntamente, la productora debió hablar con alguien cercano.

–¿Qué me puede decir sobre el tema del alzamiento de bienes?

Mira, tú fíjate. Esto casi es exclusiva. La sentencia firme del alzamiento de bienes es de 2021, pero nadie la había instado a la ejecución. Ni el fiscal, ni la representación procesal del fallecido. Nadie. Estaba muerta de asco. Quedaron 885.000 euros. ¿Cuando se instó? Cuando salió la serie de Netflix. ¿Por qué? Porque alguien pensó que Rosa había cobrado. Y entonces en el 2025 instaron la ejecución. Y fue cuando se montó el tema del alzamiento de bienes, pero antes nada de nada.

–¿Hubo momentos en los que Rosa Peral tomó decisiones por su cuenta que chocaran frontalmente con sus consejos legales?

–No. No hizo nada que yo no le dijera que hiciera. A lo mejor hizo menos cosas de las que yo le dije que hiciera. ¿Sabes? Pero no hizo nada que yo le dijera que no hiciera.

–¿Cree que el derecho a la imagen de Rosa ha sido vulnerado de forma irreversible o todavía hay batalla legal?

Una cosa es la batalla legal y otra es la batalla social. La batalla legal siempre se puede dar. Se puede llegar hasta el infinito y más allá. Pero la batalla social, que yo creo que es la importante, es difícil. Porque el relato ahí ha quedado. Y todo lo que se pueda decir da igual.

–A nivel personal y profesional, ¿qué ha aprendido ud.?

–Muchísimo. Procedimientos judiciales que no existían y que casi nos hemos inventado. A nivel personal estoy contenta con lo que he hecho. Lo volvería a hacer.

–¿Cree que la justicia española está preparada para lidiar con el impacto de juicios paralelos en plataformas de streaming?

–No, en absoluto. Creo que conforme vayan habiendo casos como este pues se irá adelantando. De momento nada de nada.

–¿Cambiarías algo de la estrategia seguida contra Netflix por el derecho al honor de Rosa?

–No, porque eso lo hemos peleado y sobre todo por su hija, que aún es menor. Lo que no entiendo es por qué nadie protege a los menores en este país.

–¿Cree ud. que Rosa Peral es inocente?

Creo que ella no mató a Pedro. Y a partir de aquí se pueden hacer todas las conjeturas que quieras. Te lo he dicho antes. Tío se pelea con otro tío, pum-pum-pum. Uno muere. Lo que pasó después ella misma lo ha reconocido. ¿Por qué lo hizo? Todo el mundo que hace algo ilegal intenta que no lo pillen.

–¿Cree que se repetirá el juicio?

–Espero que sí.

–¿Tiene confianza?

–Hay que trabajárselo muchísimo. He ido a revisión y me han dicho que no. Fui al [Tribunal] Constitucional y me dijeron que tenía que volver atrás. Hay que trabajar muchísimo, pero yo creo que vale la pena. A cualquiera que le pase eso debería tener la seguridad de que el sistema funciona.