Elizabet y Montserrat, dos de las internas que estarán presentes en la visita del Papa León XIV a Brians 1Europa Press

Viaje del Papa a España

Montserrat, la presa que ha ganado la «lotería» de saludar al Papa: «Dios me ha elegido para que crea en Él»

León XIV visitará el centro penitenciario el próximo miércoles, 10 de junio

El Papa León XIV visitará el próximo 10 de junio el Centro Penitenciario Brians 1 en Sant Esteve Sesrovires (Barcelona), en el marco del viaje apostólico a España que comenzará este mismo sábado. Allí tendrá la ocasión de escuchar las palabras que le dedicarán dos internas: Josefina y Montserrat, quien considera que lo que le ha ocurrido es aún mejor que ganar la lotería.

«Es más fácil que te toque la lotería a que puedas hablar con el Papa», ha dicho este viernes, en un acto de presentación del evento. Montserrat ha asegurado que está muy contenta y muy orgullosa, y ha ofrecido un breve testimonio a los presentes: «Yo creo que me ha elegido Dios; yo no creía, pero creo que Dios me lo ha hecho para que crea en él de verdad».

Según ha explicado, conocer al capellán del módulo de mujeres de Brians 1 –y de la prisión de Wad-Ras–, el padre Jesús Roig, fue un punto de inflexión para ella, y que desde entonces lleva tres años sin faltar ni una semana a las Eucaristías que el equipo de pastoral penitenciaria celebra en el centro.

Sobre el contenido del discurso que ella y Josefina dirigirán a León XIV, ha dicho que es «top secret», pero que le trasmitirá su agradecimiento y lo contenta que está con el cambio que ha experimentado en su vida gracias a la fe. En el acto también ha intervenido Elizabet, que asegura que es creyente de toda la vida y que se muestra «muy emocionada» por la visita papal: «¡Es que es el Papa! ¡Es que es muy fuerte!», ha dicho.

20 minutos con el Papa

Por su parte, el sacerdote mercedario Jesús Bel, coordinador de la Pastoral Penitenciaria del Obispado de Sant Feliu de Llobregat y capellán del módulo masculino de Brians 1, ha explicado que la visita de León XIV «va muy en la línea de lo que desde el principio de su papado ha promovido: la cultura de la paz, de la acogida, del entendimiento», en un mundo convulso de enfrentamientos y guerras.

El acto será breve, de unos 20 minutos. Asistirán unos 80 internos e internas, tanto de Brians 1 como de Brians 2 y de Wad-Ras. Todo comenzará con un canto de bienvenida interpretado por los presos, y con un saludo del director del centro, Jordi Pons. Montserrat y Josefina pronunciarán su discurso al Papa, se cantará el Virolai y León XIV dará su bendición, además de dirigirles unas palabras, antes de seguir camino hacia Montserrat.

Vista exterior de la prisión de Brians 1, en Sant Esteve Sesrovires (Barcelona)DJUSTICIA

Pons ha explicado que las internas que participan en el taller de floristería se encargarán de la decoración del teatro, y que los que van a las escuelas de la prisión han hecho murales individuales. Además, los internos que participan en talleres de artes plásticas han realizado un cuadro para el Papa.

El director de Brians ha explicado que habrá un dispositivo de seguridad «extra», de entre 40 y 50 funcionarios, para cubrir el servicio de acceso y paso de autoridades, así como dentro del teatro, y para garantizar que los internos que no asistan al acto puedan continuar con su rutina habitual, como un día normal.

Un mensaje de esperanza

El consejero de Justicia de la Generalitat, Ramon Espadaler, ha señalado que las personas que mejor pueden aprovechar esta visita son aquellas que habitualmente practican el cristianismo y van a misa en las prisiones catalanas, aunque el alcance será universal. «El mensaje del Santo Padre, en un ámbito en el que la esperanza a veces no se atisba, como en una cárcel, es bienvenido» no solo para los internos, sino en general, ha afirmado.

También han explicado que la visita se gestó durante una conversación entre Espadaler; el obispo de Sant Feliu de Llobregat, Xabier Gómez, y el coordinador de los viajes pontificios, Jose Nahum Jairo Salas. La cuestión nació de la visita que el Papa realizó a una cárcel durante su viaje a Guinera Ecuatorial, y se planteo trasladarla a la realidad española. Originalmente se había planteado que fuese a la prisión de Wad-Ras –ya que sus internas le habían hecho llegar una estola como obsequio–, pero finalmente se optó por Brians 1 por su cercanía a Montserrat.