El Papa abraza a Carmina tras responder a sus preguntas

El Papa abraza a Carmina tras responder a sus preguntas

Viaje del Papa a España

Carmina, la joven profesora a la que ha abrazado el Papa: «¿Dónde podemos ver a Dios cuando no podemos más?»

El Pontífice abraza a la joven, que sobrevivió a un intento de quitarse la vida

Uno de los momentos más emotivos durante la vigilia de oración presidida por el Papa León XIV en el Estadio Olímpico Lluís Companys de Barcelona, ante una entusiasta muchedumbre de 40.000 personas, ha tenido lugar durante el intercambio que han protagonizado tres jóvenes catalanes con el Santo Padre.

Siguiendo el mismo modelo que se pudo ver en Madrid, los tres escogidos han realizado cada uno una pregunta al Papa, dando pie a una respuesta que pudiera iluminar algún aspecto concreto de la realidad. En el caso de Carmina, profesora de Educación Secundaria en L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona), su duda era sobre la confianza en Dios en tiempos oscuros.

«Santo Padre –le preguntaba Carmina–, en un mundo donde las cosas se gritan, hay aspectos de la vida que permanecen callados, con vergüenza», como por ejemplo la depresión. La joven le decía al Papa que ella misma había vivido un dolor así, tan «abrumador» que la única salida que veía era «la idea de desaparecer».

«Yo misma luché por salir de esta enfermedad, en silencio durante años, y una noche de viernes perdí la batalla e intenté quitarme la vida», confesaba ante todo el estadio, esperando la comprensión y la luz de León XIV. «Estoy aquí porque Dios me dio una segunda oportunidad, pero hay muchos otros que continúan enfrentándose a esta oscuridad», y añadía: «¿Dónde podemos ver a Dios cuando la oscuridad es absoluta y ya no podemos más?».

León XIV acogió la pregunta conmoviéndose, pero con serenidad, y le agradeció en primer lugar que hubiese compartido su experiencia. «Me conmueve que puedas hablar de tu experiencia, que estés aquí entre nosotros y que hayas encontrado la fuerza de acoger esta segunda posibilidad que el Señor te ha dado», le dijo.

Un malestar «invisible»

En referencia a los temas que planteaba la pregunta, León XIV reclamó un sistema sanitario que incluya «entre sus prioridades» la atención a este malestar «invisible y generalizado». Y también reflexionó sobre las horas de angustia que vivió Jesucristo en Getsemaní. «En esas horas, muriendo en la cruz, Jesús comparte nuestro dolor y nos revela el rostro de un Dios compasivo, que carga con nuestras penas, que sufre con nosotros», apuntaba el Pontífice.

Carmina, escuchando la respuesta de León XIV

Carmina, escuchando la respuesta de León XIV

También criticó los «modelos culturales» que buscan eliminar «el límite, la fragilidad y el dolor», una formulación que puede referirse tanto a la ideología transhumanista como al trato a los más vulnerables o la cultura del descarte en ámbitos como el aborto y la eutanasia. También pidió no «espiritualizar» el dolor, pero remató con un mensaje de esperanza: «La cruz de Jesús nos dice que Dios no nos abandona».

Tras responder a Carmina, la joven subió los escalones hasta el sillón donde estaba sentado León XIV para saludarle, pero el Papa, conmovido, fue más allá, y ambos –joven y Pontífice– se fundieron en un emotivo abrazo. No ha sido la única en recibir un abrazo del Santo Padre: la tercera joven, que ha compartido un testimonio de dolor no menos impactante, también ha recibido el abrazo papal.

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