Imagen de archivo de Jonathan Andic
La defensa de Andic quita hierro a los mensajes en los que hablaba de «matar» a su padre
Presenta los mensajes sobre «matar» a su padre como metáfora terapéutica
Los abogados de Jonathan Andic, primogénito del fundador de Mango e investigado por la muerte de su padre, han difundido un comunicado en el que tachan de «frases sacadas de contexto» los mensajes de móvil incorporados por la Fiscalía para acreditar una mala relación entre ambos. Entre esos textos figura uno enviado en julio de 2024 en el que el hijo admite a su padre que entiende que llegara a pensar que él «era capaz hasta de matarle», expresión que los Mossos d’Esquadra han subrayado como relevante en sus informes.
Según la defensa, esos mensajes formaban parte de un intercambio más amplio, de tono «positivo» y «afectuoso», ligado a un proceso terapéutico familiar en el que participaban el empresario, sus tres hijos y una terapeuta con consulta entre Berlín y Barcelona. En ese marco, sostienen, se empleaban «códigos concretos» y referencias metafóricas a la muerte del padre, en la línea del conocido «matar al padre» freudiano, que interpretarían como símbolo de maduración personal y no como amenaza real.
El equipo jurídico, encabezado por el abogado Cristóbal Martell, insiste en que el Ministerio Fiscal habría «retorcido la verdad» al aislar determinadas frases para reforzar la hipótesis de un conflicto paterno-filial. En su versión, la propia instrucción del caso reconoce que, durante las sesiones, se hacían alusiones figuradas a la muerte del padre como punto de inflexión para superar etapas vitales y avanzar en la independencia emocional.
A juicio de la defensa, el mensaje que la acusación resalta como prueba de hostilidad sería, en realidad, una reflexión sobre discusiones previas y una forma de reconocer el peso del vínculo paterno dentro de ese proceso de terapia grupal. En consecuencia, piden que no se desgajen esas expresiones del contexto original, advirtiendo de que interpretarlas literalmente conduce a una lectura «sesgada» de la relación entre Jonathan e Isak Andic.
En paralelo a la batalla sobre los mensajes, la defensa ha incorporado a la causa la grabación de la llamada que Jonathan Andic realizó al teléfono de emergencias 112 el día de los hechos en Montserrat. En esa conversación, que algunos medios califican de «escalofriante», se escucha al investigado llorando y reclamando ayuda urgente tras alertar de que su padre acababa de caer por un barranco en la zona de Collbató.
«Necesito ayuda, necesito ayuda, mi padre se ha caído, estamos en Collbató, sí, se ha caído…», se oye decir a Jonathan mientras, según la reconstrucción conocida, dos escaladores que se encontraban en la zona fueron los primeros en asistirle antes de la llegada de los servicios de emergencia. Para sus abogados, el contenido de esa llamada, unido a las versiones ofrecidas ante los Mossos d’Esquadra, demuestra coherencia en el relato y respalda la tesis de un accidente, frente a la sospecha de un homicidio intencionado.