La fotografía del Rey colocada en el Ayuntamiento de Gerona está formada por imágenes del 1 de octubre

La fotografía del Rey colocada en el Ayuntamiento de Gerona está formada por imágenes del 1 de octubreGuanyem Girona

Gerona

El alcalde de Gerona se burla del Rey: cuelga un mosaico de Felipe VI hecho con fotos del 1-O

El Ayuntamiento también ha aprobado una moción en la que se defiende el derecho a decidir y se censura la «imposición» de los símbolos monárquicos

El alcalde de Gerona, Lluc Salellas (CUP), decía que iba a cumplir la sentencia que le obligaba a colgar un retrato del Rey en el Ayuntamiento por «imperativo legal». Y lo ha hecho, con una «fórmula imaginativa» que, a la postre, es una afrenta a Felipe VI y una burla. Y es que se ha utilizado para componer la fotografía del Rey «imágenes del 1 de octubre que han dado para esta finalidad fotógrafos gerundenses profesionales».

Así se explica en una placa que se ha colocado junto al retrato, en la que se explica que el monarca leyó un comunicado el 3 de octubre de 2017, en el que «en ningún momento condenó la violencia ejercida por el Estado durante el referéndum de autodeterminación celebrado el 1 de octubre». Y, como respuesta, se recuerda en el texto, el Pleno del Ayuntamiento de Gerona declaró al Rey «persona non grata en el municipio».

Además, el pleno ha aprobado una moción presentada por Guanyem, el partido que ostenta la alcaldía, en defensa del derecho a decidir de Cataluña y en rechazo a la «imposición de los símbolos monárquicos». La votación, que ha contado con el apoyo del equipo de gobierno (Guanyem, Junts y ERC), la abstención del PSC y el voto en contra de PP y Vox, es una respuesta a esa sentencia judicial.

La moción aprobada, titulada «En defensa de los valores republicanos y del derecho a decidir del pueblo de Cataluña frente a la imposición de los símbolos monárquicos», critica la sentencia como un «intento de imposición» de una institución «anacrónica y caduca». Según Guanyem, la monarquía contradice los valores republicanos que el consistorio ha defendido históricamente.

El texto reafirma el «carácter republicano» de Gerona y su compromiso con el derecho a la autodeterminación, El alcalde, que ha defendido personalmente la moción, ha asegurado que «la monarquía borbónica no se sostiene con el cariño de la gente, entró a sangre y fuego en los Países Catalanes y, tras el 1-O, Felipe VI se alineó con las cargas policiales, demostrando que su poder se basa en la fuerza bruta».

El concejal del PP, Jaume Veray, considera la moción de Guanyem como un «derecho a la pataleta» y ha acusado al partido de practicar un republicanismo que se parece al «bolivariano de Venezuela o la China popular». Además, ha asegurado que, al colgar el retrato del rey Felipe VI, el equipo de gobierno cumple la ley, pero demuestra ser «independentista de boquilla».

Por su parte, Francisco Javier Domínguez, concejal de Vox, ha defendido que colocar la fotografía del Rey es una «obligación legal» y ha subrayado que «el pleno de Girona no está por encima de la Constitución ni de las leyes». También ha recordado que las sentencias son de cumplimiento obligatorio y que desobedecerlas no es un acto de libertad, sino una ilegalidad.

En un gesto de protesta, miembros de colectivos antimonárquicos han roto fotografías del monarca frente al concejal de Vox, Francisco Javier Domínguez, a quien también han insultado, mientras una veintena de personas quemaban imágenes del Rey en la plaza del Vi.

Los socios de gobierno han respaldado la moción. Gemma Geis (Junts), vicealcaldesa, ha recordado que su partido retiró el retrato del Rey en el pasado, lo declaró persona non grata y vetó actos de la Fundación Princesa de Girona en espacios municipales. Quim Ayats (ERC) tachó a la monarquía de «arcaica y heredera del franquismo», y ha cuestionado el empeño de Vox en defenderla. Ambos han reafirmado el compromiso de Gerona con un futuro «republicano, democrático y catalán».

Una batalla de símbolos que empezó en 2014

Toda esta situación se remonta a 2014. Ese año, tras la abdicación de Juan Carlos I, el entonces alcalde Carles Puigdemont retiró los retratos del rey emérito y la reina Sofía del salón de plenos, negándose a sustituirlos por los de Felipe VI. Desde entonces, el salón de plenos ha carecido de la efigie real y de la bandera española en su interior, aunque esta última ondea en el exterior por obligación legal.

La situación cambió con la entrada de Vox en el consistorio tras las elecciones municipales de 2023, cuando Francisco Javier Domínguez, único concejal del partido, presentó una moción exigiendo el cumplimiento del Real Decreto 1211/1986, que obliga a las entidades locales a exhibir el retrato del Rey y la bandera española en lugares preferentes.

Ante la negativa del equipo de gobierno, liderado por Lluc Salellas (CUP), Domínguez recurrió a la vía judicial. El 29 de abril de 2025, el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 2 de Gerona falló a favor de Vox, ordenando al Ayuntamiento colocar el retrato de Felipe VI y la bandera española en el salón de plenos, con un plazo de dos meses que vencía precisamente este lunes

No era la primera vez que se planteaba esta cuestión: en 2018, la entonces concejala del PP, Concepció Veray, ya había reclamado sin éxito la presencia de los símbolos estatales durante el mandato de Marta Madrenas (Junts). La sentencia de 2025, sin embargo, ha sido un punto de inflexión, forzando al consistorio a cumplir la ley, aunque con reticencias. Salellas anunció que no recurriría la decisión, pero prometió una «fórmula imaginativa» para cumplirla sin normalizar la presencia del Rey.

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