Captura de pantalla del tuit del ministro de Exteriores de Israel
Guerra en Irán
El ministro de Exteriores de Israel tras la muerte de Jamenei: «¿Qué hará ahora el pobre Sánchez?»
Israel reprocha al Gobierno de Sánchez los agradecimientos que ha recibido por parte de Hamás, los hutíes y ahora Irán
En directo | Vance asegura que Donald Trump no meterá a Estados Unidos en una guerra de «varios años»
Trump carga contra España por no permitir el uso de las bases de Rota y Morón para atacar Irán: «Es un aliado terrible»
La crisis internacional desencadenada tras los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán ha elevado las tensiones diplomáticas entre España e Israel, con duras declaraciones cruzadas que reflejan un momento de máxima presión geopolítica.
El ministro de Exteriores de Israel, Gideon Sa’ar, cargó este martes contra la posición de Pedro Sánchez, en relación con la guerra en Oriente Medio y la reciente ofensiva militar contra Teherán. En un mensaje difundido en redes sociales, Sa’ar afirmó: «En enero le quitaron a Maduro, ahora le han quitado a Jameneí. ¿Qué hará ahora el pobre Sánchez?», en referencia a la captura del presidente venezolano y a la eliminación del líder supremo iraní, Ali Jamenei.
Estas palabras se enmarcan en una crítica más amplia de Sa’ar a la política exterior española. El ministro israelí ha acusado al Ejecutivo de situarse «del lado equivocado de la historia» al oponerse al uso de las bases militares españolas en Rota y Morón por parte de Estados Unidos en operaciones contra Irán, y alentar lo que calificó de apoyo implícito a las facciones contrarias a Israel.
Para Sa’ar, las decisiones de España forman parte de una postura que, según él, ha generado agradecimientos desde Teherán tras la negativa de Moncloa a permitir el uso de sus instalaciones militares, y que, en sus palabras, equivaldría a respaldar intereses que, desde la perspectiva israelí, amenazan su seguridad.
Respuesta de España y contexto del conflicto
Sánchez ha defendido la postura de su Gobierno como coherente con la legalidad internacional y orientada a la desescalada. Recientemente, España rechazó permitir que los Estados Unidos utilizaran sus bases para operaciones ofensivas dirigidas contra Irán, alegando que dichas acciones carecían del respaldo de un mandato de la ONU y podían profundizar un conflicto ya de por sí devastador.
Moncloa ha condenado tanto las acciones militares de Estados Unidos e Israel como las represalias de Irán, subrayando la necesidad de un alto el fuego inmediato y el respeto al derecho internacional. Sánchez ha defendido la vía diplomática para abordar las causas profundas de la crisis en Oriente Medio, mientras que el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, ha insistido en que España mantiene abiertas sus embajadas en la región y está trabajando para proteger a sus ciudadanos.
El conflicto, que ha provocado saqueos de infraestructura, ataques con misiles y un aumento de desplazados en el Líbano, además de cierres de espacios aéreos y tensiones globales, sigue siendo un foco de división entre potencias occidentales y actores regionales. La postura de nuestro país se sitúa en un punto crítico dentro de la Unión Europea, que ha mostrado posiciones diversas en torno al uso de la fuerza y a las respuestas de Teherán tras los ataques.