Vista panorámica en Tossa de Mar, en la Costa BravaAndrea Huls Pareja / Unsplash

Viajar

22 kilómetros, 365 curvas y las mejores vistas del Mediterráneo: así es la carretera más bonita de Cataluña

La ruta se encuentra en plena Costa Brava, y conecta dos de sus pueblos más conocidos: Tossa de Mar y Sant Feliu de Guíxols

Hay carreteras que son una anodina infraestructura que te lleva del punto A al punto B, pero hay otras que, por su ubicación, se convierten en un lugar privilegiado para disfrutar al volante de vistas espectaculares y rincones de ensueño. Es el caso, por ejemplo, de la GI-682, declarada en un artículo de la revista especializada Viajar como la «más bonita de Cataluña».

El tramo en cuestión de la GI-682 no es muy largo, pero sus 22 kilómetros son un balcón inigualable al mar Mediterráneo. La carretera se encuentra en plena Costa Brava, en la provincia de Gerona, y conecta dos de sus pueblecitos marineros más conocidos: Tossa de Mar y Sant Feliu de Guíxols, ambos situados en el límite costero del Espacio Natural Protegido del Massís de Cadiretes.

Barcas de pesca en Tossa de Mar, en la Costa BravaBruno Hervas / Unsplash

El punto de partida de la GI-682 está en Blanes, más al sur, y pasa por Lloret de Mar antes de llegar a Tossa, que es la auténtica línea de salida del tramo que nos ocupa. Se trata de una ruta que tiene a un lado las montañas y al otro el Mediterráneo, y que atraviesa –según la citada publicación– hasta 365 curvas que invitan a conducir sin prisa, admirando el paisaje.

Serpenteando entre calas

La ruta se puede realizar en unos 45 minutos, y se puede hacer tanto en coche como en moto o en bicicleta, siempre respetando las normas de tráfico y prestando atención al resto de personas que circulen. La carretera serpentea entre urbanizaciones y calas, e invita a tomar un desvío en cualquier momento para bajar a bañarse, tomar el sol o hacer un picnic.

Vista del recinto amurallado de Tossa de MarManuel Torres Garcia / Unsplash

Otra opción para comer es en cualquiera de los dos pueblos que flanquean la ruta. Tossa de Mar está considerado como uno de los municipios más bonitos de España, y es famoso por su recinto amurallado: es la única población medieval fortificada que resiste como tal en la costa catalana. El pintor Marc Chagall bautizó a este pueblo como «Paraíso azul» tras pasar el verano en los años 1933 y 1934.

Por su parte, Sant Feliu de Guíxols es un antiguo pueblo de pescadores que aún retiene el encanto tradicional de sus antiguos pobladores. Cuenta con un monasterio del siglo XVIII y con varias construcciones modernistas, pero su elemento más definitorio es la cercanía a algunas de las mejores playas de toda la Costa Brava.