Isla de Tabarca (Alicante)Ayuntamiento de Alicante

Así protegerá Alicante la isla habitada más pequeña de España

El plan urbanístico busca preservar el legado arquitectónico, natural y cultural de este enclave mediterráneo, limitando nuevas edificaciones, protegiendo construcciones históricas y garantizando la convivencia entre el patrimonio y la vida insular

Frente a la costa alicantina y a unos 22 kilómetros del litoral emerge Tabarca, la isla habitada más pequeña de España. A pesar de sus limitadas dimensiones, 1.800 metros de largo por unos 400 de ancho, este enclave insular guarda una rica historia tan valiosa como su patrimonio. De guarida de piratas berberiscos a bastión fortificado por orden de Carlos III para asentar a familias genovesas liberadas de Túnez, Tabarca es actualmente una isla con apenas medio centenar de residentes, pero con un legado que exige medidas de conservación a su altura.

Con esa premisa, el Ayuntamiento de Alicante ha presentado el borrador y el documento inicial estratégico del Plan Especial de Protección de Nueva Tabarca. Se trata de un documento que, en palabras de la concejal de Urbanismo, Rocío Gómez, es «muy contenido y respetuoso con la puesta en valor del patrimonio cultural de la isla, que no plantea ningún nuevo crecimiento y se ciñe a la calificación de suelo urbano en el interior del recinto amurallado».

El plan, elaborado tras considerar los informes de la Dirección General de Costas y la Consejería de Cultura, contempla la catalogación y salvaguarda de 57 elementos patrimoniales, incluidos edificios religiosos, civiles, militares y 46 viviendas tradicionales tabarquinas. Además, incorpora una protección de conjunto que afecta a 109 casas urbanas, garantizando la conservación de su estructura, cubiertas, huecos y acabados originales. «Se proponen diferentes formas de protección del patrimonio cultural de Nueva Tabarca, con el objetivo de compatibilizar las necesidades urbanísticas y la vida diaria en la isla con la conservación de sus características propias y de su patrimonio», señala Gómez.

Tras la aprobación del borrador en Junta de Gobierno, el documento iniciará su tramitación formal. Entre sus metas destaca asegurar el equilibrio entre desarrollo urbano y preservación patrimonial; ajustarse a la normativa de Costas y a la planificación territorial; elaborar un catálogo integral de bienes arquitectónicos y naturales; inventariar los inmuebles existentes; y establecer criterios claros para las intervenciones urbanísticas que respeten la singularidad del conjunto histórico.

La isla de Tabarca presume de un buen número de galardones

El proyecto aborda tanto la ordenación estructural -clasificación de suelos, delimitación de zonas protegidas, infraestructuras verdes y suelo no urbanizable- como la ordenación pormenorizada -usos del suelo, normativa edificatoria, alineaciones y parámetros de parcelación-.

Las edificaciones se agrupan en varias categorías: la Iglesia de San Pedro y San Pablo como elemento religioso; la Casa del Gobernador como edificio singular; murallas, baluartes y otras defensas como patrimonio militar; faro, escuela y aljibes como bienes civiles; además de las viviendas tradicionales y las construcciones contemporáneas. Cada una dispondrá de un nivel de protección específico que determinará las actuaciones permitidas, desde la conservación integral hasta la preservación tipológica. Solo las edificaciones modernas podrán ser objeto de demolición y nueva planta.

Puerta, Tabarca

«Consolidamos nuestra intención de conservación de la trama urbana tan característica del ámbito y es la primera propuesta de Plan Especial de Protección para la isla que incluye el istmo como suelo no urbanizable y que no prevé crecimientos urbanísticos», enfatiza la titular de Urbanismo.

Con este instrumento, el Consistorio alicantino pretende salvaguardar el paisaje arquitectónico y cultural de su isla, garantizando su integridad sin menoscabar la vida cotidiana de los escasos pero arraigados tabarquinos.