Dos vasos de horchata y los típicos fartons valencianos

Dos vasos de horchata y los típicos fartons valencianosHorchatería Daniel

El Congreso impulsa la modificación de la receta de la horchata para adaptarla a las recomendaciones de la OMS

La Organización Mundial de la Salud ha recomendado reducir el consumo de azúcares libres a menos del 10 %, cifra que no se ajusta a los ingredientes del actual refresco valenciano

Hacer de la horchata, la bebida tradicional valenciana, un alimento más saludable y que se ajuste a las demandas de los nutricionistas y de las autoridades sanitarias sin que pierda su esencia, no es nada fácil. Y es que este refresco elaborado con agua, azúcar y chufas mojadas o molidas, es sin duda una de las joyas gastronómicas más reconocibles y famosas de la Comunidad Valenciana gracias a su dulce e intenso sabor, perfecto para acompañar con fartons, pero no es precisamente el más sano.

Pero que sea difícil no significa que sea misión imposible. De hecho, hacer la horchata más saludable es el objetivo que persigue la proposición no de ley aprobada este martes en la comisión de Agricultura, Pesca y Alimentación del Congreso, en la que se ha acordado modificar la normativa sobre la elaboración de esta bebida y adaptarla a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Y es que, la OMS ha recomendado reducir el consumo de azúcares libres a menos del 10 % de la ingesta calórica total diaria, sugiriendo incluso una reducción por debajo del 5 % para obtener beneficios adicionales para la salud. Esta recomendación ha impulsado iniciativas en España para modificar la normativa que regula la denominación de la horchata de chufa.

Hasta ahora se estaba produciendo un claro conflicto de intereses: mientras la OMS aconseja que las dietas incluyan menos del 10 % de azúcares libres o naturales, la receta tradicional de la horchata de chufa, recogida en un reglamento de 1988, preveía que este producto tradicional valenciano contenga justamente un 10 % de azúcares.

Denominación de origen

Actualmente, el Real Decreto 1338/1988 establece que para que una bebida pueda denominarse «horchata de chufa», debe contener al menos un 10 % de azúcar añadido. Esta exigencia ha sido criticada por organizaciones como la OMS y otros sectores del ámbito sanitario, que consideran que limita la disponibilidad de opciones más saludables para los consumidores.

Respuesta política

Ante la nueva recomendación de la OMS, partidos políticos como Compromís y Sumar han impulsado proposiciones no de ley para modificar esta normativa. Estas propuestas buscan permitir que las bebidas de chufa con menor contenido de azúcar puedan denominarse «horchata», en lugar de «bebida de chufa», facilitando su comercialización y alineándolas con las sugerencias sanitarias.

La Comisión de Agricultura, Pesca y Alimentación del Congreso ha aprobado la proposición, que ha contado con el apoyo de 20 diputados, el voto en contra de tres y 14 abstenciones. La portavoz del grupo proponente, Águeda Micó (Compromís), ha explicado que este cambio es necesario para que la horchata con menos azúcar «no pierda el nombre, el reconocimiento ni su posición en el mercado».

También ha señalado que muchas empresas del sector trabajan para adaptar sus productos a las recomendaciones sanitarias reduciendo los niveles de azúcar pero «se encuentran con la imposibilidad de etiquetar su producto como horchata debido a la normativa».

A pesar de que el Partido Popular ha presentado una enmienda rechazada, el diputado del PP Fernando de Rosa se ha mostrado a favor de la proposición no de ley para adaptar la normativa en materia de elaboración a la «realidad» del mercado y las preferencias de los consumidores. Para De Rosa: «no hay que olvidar que cada vez se demandan más productos saludables y con menos azúcar» y, por ello, «apoya que se pueda denominar también horchata aquel producto sin azúcar o con menos del 10 % de azúcar».

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas