Imagen de Mazón y Camps tomada el pasado mes de febrero en ValenciaEP

El último intento de volver de Camps: entre el malestar del PP por dar «munición» al PSOE y la tranquilidad por sus «nulas opciones»

La dirección del partido en Génova y en Valencia lamenta la actitud del expresidente de la Generalitat en su nuevo intento de regresar a la primera línea de la política sin contar con apoyos que le otorguen la más mínima posibilidad de prosperar

«Camps es el pasado». La frase que pronuncia en privado un veterano dirigente del Partido Popular de la Comunidad Valenciana resume el sentir mayoritario de la formación ante el anuncio, avanzado por El Debate, del que fuera presidente de la Generalitat de opta a volver a liderar la formación.

En realidad, Francisco Camps, afiliado al partido desde los tiempos de Alianza Popular, ha emprendido una cruzada sin visos de prosperar, toda vez que sus apoyos se limitan a antiguos cargos de su época sin peso alguno en la formación hoy en día. El actual presidente del Gobierno y del PP valenciano, Carlos Mazón, ha optado desde el primer momento por evitar la confrontación con Camps. Por un lado, porque no le considera un rival. Por otro, porque entiende que sufrió una «cacería judicial» que se prolongó durante tres lustros por parte de la izquierda que lideraba el socialista Ximo Puig y por Mónica Oltra desde las filas de Compromís.

Sin embargo, pese a haber salido indemne, tanto en Valencia como en la sede del PP en la madrileña calle Génova coinciden en que llegará un día en el que Camps tendrá su resarcimiento, pero no ha llegado el momento.

El PP valenciano, que recuperó el poder en las principales instituciones valencianas tras las elecciones autonómicas y municipales de mayo de 2023, ha atravesado sus peores momentos desde la histórica dana del 29 de octubre de 2004. La peor riada sufrida en décadas en España se cobró 228 vidas humanas y arrasó buena parte de la provincia de Valencia con pérdidas multimillonarias. La izquierda puso a Mazón en el foco (la primera de las manifestaciones para reclamar su dimisión llegó a congregar a 130.000 personas) y la apertura de una causa judicial en la que hasta la fecha sólo figuran como investigados altos cargos de la Generalitat el día de los hecho, hundieron al PP en las encuestas.

Nueve meses después, a la espera del devenir de las pesquisas de la magistrada de Catarroja, los populares de Carlos Mazón han recuperado el pulso en las encuestas, hasta el punto de que podrían revalidar una mayoría parlamentaria con Vox.

Tellado, el aliado de Mazón en Génova

El dirigente alicantino, además, ha ganado un aliado de primer orden en Miguel Tellado, el nuevo secretario general del Partido Popular, quien no escatimó críticas en público hacia el anuncio de Camps. De hecho, el «número dos» de Feijóo aprovechó sus críticas al expresidente valenciano para expresar su respaldo al actual inquilino del Palau de la Generalitat, centrado en las tareas de recuperación de la zona afectada.

En Génova ni quieren ni van a plantear un Congreso Regional valenciano antes de 2026 que otorgue munición política a unos socialistas en sus horas más bajas en las encuestas y que desvíe la atención respecto al reguero de casos de presunta corrupción que investiga la Justicia y la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil que cercan al PSOE en general y al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en particular.

Más allá de las críticas por el momento escogido, todas las fuentes consultadas por El Debate, tanto en Madrid como en Valencia coinciden en señalar que las opciones de Camps en un Congreso Regional son «nulas», incluso aunque su oponente no fuera finalmente Mazón.

La mayoría absoluta del PP, una quimera

El que fuera presidente de la Generalitat entre 2003 y 2011 no cuenta con el respaldo del aparato del partido y sus apoyos se limitan a antiguos cargos de su época, hoy fuera de la política. Sobre el papel, además, no hay ni una sola encuesta que otorgue la más mínima opción de que el PP vuelva en la Comunidad Valenciana a la época de las mayorías absolutas, conforme aspira Camps.

Además, las mismas fuentes recuerdan que el expresidente coqueteó con la posibilidad de optar a la candidatura a la Alcaldía de la ciudad de Valencia, donde comenzó su trayectoria política como concejal de Tráfico de la mano de la fallecida Rita Barberá.

Entonces, su propósito quedó en nada. Ahora, en Génova y en Embajador Vich, sede del PP en la capital del Turia, tienen la convicción de que sucederá lo mismo con su deseo de presidir la formación en la Comunidad Valenciana.

Aunque los populares admiten que su «calvario judicial» se ha saldado con una sucesión de archivos, reprochan a Camps que no «haya sabido esperar al momento de su resarcimiento político», que algunas fuentes sitúan en algún tipo de cargo como el de senador territorial.