Imagen de los dos ejemplares de Dragón Azul hallados en Guardamar del Segura.
Detectan en otra playa valenciana dos ejemplares del venenoso Dragón Azul
La naturaleza es tan sabia que hay especies, tanto en flora como en fauna, que son tan bonitas como venenosas. Atraen por su apariencia pero en su interior pueden contener un líquido letal, o al menos que provoca cierta reacción en el cuerpo humano. Si en los últimos años nos hemos acostumbrado a la presencia continua de medusas, en este verano de 2025 las playas valencianas tienen un nuevo habitante cuya picadura es venenosa y provoca náuseas, dolores y vómitos: el Dragón Azul. Hace un par de semanas apareció un ejemplar en la playa de Canet d'en Berenguer; este jueves han aparecido otros dos en Guardamar del Segura y su alcalde ha pedido «precaución».
Ha sido el propio alcalde de la localidad alicantina, José Luis Sáez, quien ha informado a través de sus redes sociales del hallazgo de dos ejemplares de este llamativo, vistoso y venenoso molusco.
Por tamaño no alcanzan ni los cinco centímetros, pero su cuerpo mezcla dos tonalidades muy potentes de blanco y azul, incluso el negro. Tan colorido como peligroso. Es por ello que en la playa de Vivers se ha izado la bandera roja prohibiendo el baño por completo «hasta nueva orden», según ha precisado el primer edil.
En el momento se vea un ejemplar de esta especia, la persona debe guardar una distancia prudencial, en ningún caso tocarlo.
Conforme se ha confirmado que se estaba ante dos ejemplares del temido Dragón Azul, desde el Ayuntamiento de Guardamar se ha procedido a poner en marcha «un dispositivo preventivo para detectar posibles ejemplares arrastrados por las corrientes marítimas».
En ningún caos hay que tocar un Dragón Azul, «ni con guantes», recuerda el alcalde alicantino. Inmediatamente hay que «avisar a socorristas o autoridades» y en el caso se que se detecte una picadura de este pequeño molusco, enjuagar con agua salada y acudir al puesto de socorro o centro de salud".
Por qué llega a las playas valencianas
Imagen del ejemplar de Dragón Azul encontrado en la playa de Canet d'en Berenguer.
Este Glaucus atalanticus parece haberse acomodado en los arenales valencianos, ya que es la segunda vez que alcanza tierra en la región. Primero en Canet y ahora en Guardamar. Por muchos que se vean, su presencia en estas zonas geográficas continúa siendo «extraordinaria» para los expertos.
Este Dragón Azul es, realmente, una babosa marina que suele habitar en aguas templadas y tropicales. Para nada su lugar de supervivencia son las aguas del Mediterráneo valenciano, por lo que su presencia durante las últimas semanas puede deberse tanto por temporales marítimos como por la inusitada temperaturas del agua mar que llegó a rozar los 30 grados ante el Puerto de Valencia.