Imagen de Les Useres, municipio del interior de Castellón
Disfrutar de la Toscana sin salir de España es posible en este pueblo de Castellón
La provincia española cuenta con un destino que mantiene su esencia medieval
La Comunidad Valenciana es un territorio que nunca deja de sorprender. Desde las montañas que se elevan en el interior hasta las playas bañadas por el Mediterráneo, su geografía ofrece un sinfín de paisajes y rincones que todavía guardan la esencia de lo auténtico. Más allá de los destinos más reconocidos, en cada comarca se descubren pueblos que invitan a perderse entre calles empedradas, tradiciones centenarias y paisajes de gran belleza, conformando un mosaico que refleja la diversidad cultural y natural de esta tierra.
Dentro de este rico abanico, la provincia de Castellón suele ser la gran olvidada. A menudo eclipsada por la proyección internacional de Alicante y por el peso cultural y económico de Valencia, esta provincia guarda tesoros que nada tienen que envidiar a las demás. Castellón es un lugar de contrastes: del litoral que presume de playas familiares y fortalezas históricas como Peñíscola al interior, donde el turismo rural gana cada vez más adeptos. Allí se alzan pueblos que figuran entre los más bellos de España, como Morella, pero también se esconden enclaves menos conocidos que sorprenden al viajero que busca experiencias nuevas y paisajes inéditos.
En ese contexto aparece Les Useres, un municipio del interior que muchos describen como «la Toscana valenciana». La comparación no es exagerada, basta con recorrer sus colinas y caminos para entenderlo. El paisaje de viñedos, olivares, almendros y campos de cereal, interrumpido por las antiguas masías y acompañado por la silueta de cipreses y barrancos, recuerda a esas estampas que inmortalizó la literatura italiana. Les Useres ofrece ese mismo aire atemporal que invita a caminar sin prisa, con la sensación de que cada rincón ha estado aguardando durante siglos la llegada del viajero.
Imagen del casco antiguo de Les Useres, municipio del interior de Castellón
El pueblo se encuentra en el corazón de la comarca del Alcalatén, rodeado por localidades como Adzaneta, Culla, Villafamés o Lucena del Cid. Su origen agrícola y ganadero ha marcado la identidad del lugar, visible en un entorno natural donde conviven montañas, cuevas y fuentes. La Serra de la Creu y la Serra del Bovalar permiten disfrutar de senderos entre pinos y encinas, con vistas privilegiadas al Penyagolosa, la gran cumbre del interior castellonense. En el camino, las fuentes naturales aportan frescura y son testimonio de cómo el agua hizo posible el desarrollo de molinos y cultivos en tiempos pasados.
Les Useres conserva también un rico patrimonio histórico y religioso. Su iglesia parroquial, dedicada a la Transfiguración del Señor, es un buen ejemplo del gótico valenciano, aunque en su origen funcionó como fortaleza. En el término municipal se reparten varias ermitas, entre ellas la de Santa Waldesca, que recuerda la influencia italiana en la devoción popular, o la de San Antonio. Esta tradición espiritual alcanza su máxima expresión en la peregrinación al santuario de San Juan de Penyagolosa, declarada Bien de Interés Cultural. Cada último fin de semana de abril, trece peregrinos emprenden una caminata de más de treinta kilómetros hasta la cima más emblemática de la provincia, en un ritual cargado de simbolismo y memoria medieval.
Imagen de los peregrinos de Les Useres, Castellón
La gastronomía refuerza aún más el carácter mediterráneo y rural de este enclave. El plato por excelencia es el tombet, un guiso de cabrito que se mezcla tumbando la cazuela para que los sabores se fundan de forma natural. A ello se suman recetas tradicionales como los caracoles, las orelletes con miel o las figues albardaes, que mantienen vivo el recetario de las abuelas. Restaurantes como Mas de Picando han convertido estos platos en bandera, ofreciendo cocina de temporada con un respeto absoluto por las raíces. Y si algo recuerda definitivamente a la Toscana es el vino. Aunque Castellón no cuenta con una denominación de origen propia, sí dispone de la Indicación Geográfica Protegida Vins de la Terra de Castelló, donde Les Useres y Vilafamés forman una de las zonas más destacadas. Sus bodegas apuestan por recuperar variedades autóctonas y dar forma a caldos que empiezan a hacerse un hueco en el panorama enológico.
Visitar Les Useres es también una oportunidad para disfrutar de experiencias que van más allá de la contemplación de su paisaje. Los amantes del senderismo encontrarán rutas de distinta dificultad que recorren la Serra del Bovalar o que conectan con el Penyagolosa, siempre con la compañía de la flora y fauna mediterráneas. Los aficionados al enoturismo tienen la posibilidad de visitar bodegas locales, conocer de cerca los viñedos y degustar vinos de la IGP Castelló maridados con productos de la tierra. Para quienes buscan un contacto directo con la historia, pasear por las calles empedradas del casco urbano y descubrir sus ermitas ofrece una inmersión en la esencia medieval del pueblo. Y todo ello se completa con la hospitalidad de sus vecinos, guardianes de tradiciones que hacen de cada visita una experiencia auténtica.
Les Useres encarna el espíritu del interior valenciano: un lugar donde la naturaleza, la historia y la tradición se entrelazan para crear una experiencia única. Es un pueblo que invita a recorrerlo despacio, a dejarse llevar por la calma de sus paisajes y a descubrir cómo, en pleno Castellón, uno puede sentirse transportado a la Toscana italiana sin haber cruzado nunca las fronteras del Mediterráneo.