Imagen del velero 'Baubau' encallado desde julio en Jávea, Alicante
El velero 'Baubau' cumple dos meses encallado en Jávea: de atracción turística a problema medioambiental
La embarcación permanece varada en una zona rocosa y poco profunda desde el 24 de julio y ha pasado de ser un paisaje viral en redes sociales a convertirse en un verdadero quebradero de cabeza para la localidad alicantina
Han pasado ya más de dos meses desde que el velero 'Baubau' quedó encallado en las rocas del Primer Montañar de Jávea. Desde el pasado 24 de julio, cuando un fuerte temporal lo arrancó de su fondeo en la cala del Tangó, la embarcación permanece varada en una zona rocosa y poco profunda, inclinada sobre un costado y sin que hasta ahora se haya logrado iniciar su rescate. Lo que en pleno verano se convirtió en una atracción turística y en una curiosidad viral en redes sociales, hoy amenaza con transformarse en un serio problema medioambiental y logístico para la localidad.
Durante semanas, turistas y vecinos se acercaron hasta la playa para fotografiar el velero, contemplar cómo las olas golpeaban su casco o hacerse selfis junto a él. La imagen del barco atrapado, recortado contra el horizonte, corrió como la pólvora por Instagram y TikTok, dando la vuelta al país como una de las postales del verano. Sin embargo, bajo esa apariencia pintoresca se esconde una situación cada vez más preocupante: el casco presenta fisuras visibles, la embarcación no se ha movido ni un centímetro y cada borrasca que se aproxima pone en jaque la posibilidad de rescatarla intacta.
Imagen de cerca del velero 'Baubau' encallado en Jávea, Alicante
El Ayuntamiento de Jávea fue consciente desde el principio de que la operación no sería sencilla. Una semana después del encallamiento, encargó a una empresa especializada, Kraken Serveis Marítims, la retirada del combustible y de los elementos contaminantes para evitar un derrame. Se extrajeron más de 300 litros de gasóleo, el aceite del motor y las baterías. Aquella actuación permitió ganar tiempo y reducir riesgos inmediatos, pero no resolvió el verdadero problema: reflotar un velero de 19 metros de eslora en un entorno rocoso y de escaso calado. La factura de los primeros trabajos fue trasladada al propietario, que desde entonces mantiene conversaciones con varias empresas para planificar la extracción.
La dificultad de la maniobra es evidente. El 'Baubau' se encuentra apoyado sobre una duna fósil y en una posición muy inestable. Cualquier intento de moverlo requiere maquinaria pesada y condiciones de mar en calma, algo que en pleno verano era inviable por la masiva afluencia de bañistas y que en otoño se complica por la sucesión de temporales. Además, la operación necesita la aprobación de Capitanía Marítima y de la Jefatura Provincial de Costas, lo que retrasa todavía más los plazos.
La historia detrás del 'Baubau'
Pero la historia del 'Baubau' no comienza en Jávea ni en este verano. El velero, un modelo Beneteau 62 valorado en su día en 74.000 euros en subasta, fue durante años mucho más que una embarcación de recreo. Bajo bandera polaca, se vio implicado en una operación antidroga cuando el Servicio de Vigilancia Aduanera lo interceptó cargado de hachís.
Tras su incautación, permaneció meses retenido en el puerto de Cartagena hasta que la Oficina de Recuperación de Activos del Ministerio de Justicia decidió subastarlo. El pasado 2 de junio, fue adjudicado por 85.000 euros a un nuevo propietario que apenas pudo disfrutarlo unas semanas antes de que el mar dictara un nuevo y accidentado capítulo en su historia.
Los problemas que ocasiona el velero
El contraste entre ese pasado oscuro y su presente inmóvil en la costa alicantina alimenta todavía más la expectación en torno al barco. En verano, su perfil elegante y su aspecto imponente lo convirtieron en un improvisado reclamo turístico. En otoño, sin embargo, la preocupación es otra. El temor es que un temporal acabe destrozándolo contra las rocas y esparciendo fragmentos de fibra de vidrio por toda la bahía, con el consiguiente impacto ambiental y el riesgo de que se convierta en un obstáculo permanente en la costa.
Vecinos y colectivos ecologistas advierten de que Jávea no puede permitirse que la embarcación termine hecha pedazos frente a uno de sus principales paseos marítimos. Las autoridades locales coinciden, pero reconocen que los márgenes de actuación son estrechos. La extracción es cara, técnicamente compleja y requiere autorizaciones que no siempre llegan con la rapidez necesaria. Cada día que pasa aumenta la sensación de que el mar será quien decida el destino final del 'Baubau'.
Lo que comenzó como un accidente marítimo se ha convertido en un caso paradigmático de cómo la burocracia, la complejidad técnica y la fuerza de la naturaleza pueden atrapar a una embarcación en tierra de nadie. El velero que en su día transportó droga y que hace poco fue adquirido como objeto de recreo de lujo, permanece hoy varado como un símbolo involuntario. Su silueta, que en verano despertaba curiosidad y sonrisas, se ha transformado en una incómoda metáfora de lo que ocurre cuando el mar, la desidia y los plazos administrativos confluyen en un mismo punto.