Imagen de archivo de una detención por parte de la Policía NacionalPolicía Nacional

Condenada a seis años de prisión e internamiento psiquiátrico por matar a su madre en Alcoy

La Audiencia Provincial de Alicante dicta sentencia de conformidad contra Eulalia, quien reconoció haber acabado con la vida de su madre en septiembre de 2022 durante un brote derivado de un trastorno mental

En Alicante, tres años después de un crimen que conmocionó a Alcoy, la Justicia ha cerrado el caso con una condena que combina pena de prisión y tratamiento psiquiátrico.

Eulalia, una mujer de 45 años diagnosticada de trastorno límite de la personalidad y depresión, ha sido condenada a seis años de cárcel y a internamiento en un hospital psiquiátrico penitenciario tras admitir que mató a su madre, Valle, de 65 años, en su domicilio familiar.

El tribunal ha dictado sentencia este jueves, tras la conformidad entre la acusada y la Fiscalía, lo que evita la celebración del juicio con jurado popular.

Una discusión que acabó en tragedia

Los hechos se remontan al 20 de septiembre de 2022, poco después de las siete de la mañana. Madre e hija, que compartían vivienda desde principios de aquel año, mantenían una convivencia tensa, marcada por las discusiones.

Aquel día, una de esas peleas escaló hasta un punto sin retorno. Según el relato judicial, Valle llegó a coger un cuchillo, que esgrimió contra su hija. En respuesta, Eulalia tomó una sartén tipo parrilla y comenzó a golpearla con violencia en la cabeza y en la cara. Cuando la madre cayó al suelo inconsciente, la estranguló con las manos.

Minutos después, al escuchar ruidos, Eulalia regresó a la cocina con un cinturón en la mano. Encontró a su madre intentando huir hacia el recibidor. «Le rodeó violentamente el cuello apretándolo con el mismo al tiempo que la arrastra hacia el interior de la vivienda», describe la sentencia.

No se detuvo ahí: la apuñaló repetidas veces en el tórax con un cuchillo de 30 centímetros de hoja. Las heridas afectaron al corazón, la arteria pulmonar y la aorta torácica, y fueron «mortales de necesidad».

Cuando comprobó que su madre ya no respiraba, la acusada llamó a su hermana Clara y le dijo, sin rodeos, «he matado a mamá». Clara avisó al 112, y los agentes de la Policía Local y Nacional de Alcoy encontraron el cuerpo sin vida en la vivienda.

El peso de la enfermedad mental

El tribunal reconoce que en el momento del crimen Eulalia sufría un trastorno mental transitorio que afectó «de forma parcial y relevante» a su capacidad de controlar sus actos. Esa circunstancia se ha considerado eximente incompleta por alteración psíquica, lo que ha reducido la condena.

Por ese motivo, la mujer cumplirá su pena en un hospital psiquiátrico penitenciario y, una vez finalice su internamiento, estará sujeta a cuatro años de libertad vigilada. La resolución subraya la necesidad de «que reciba adecuado tratamiento psiquiátrico» dada su peligrosidad y patología.

Una familia rota y sin reclamaciones

Valle era viuda y tenía cuatro hijos: Eulalia, Clara, Magdalena y Andrés. Todos ellos, así como el hermano de la fallecida, han renunciado expresamente a ser indemnizados.

La acusada pasó un mes y medio en prisión provisional tras el crimen, periodo que se le abonará a la condena.

Un caso cerrado sin jurado

El juicio, previsto inicialmente para finales de octubre, no ha llegado a celebrarse. La confesión de Eulalia y la aceptación de la pena por parte de la Fiscalía han hecho innecesaria la constitución del jurado.

Con esta sentencia, la Justicia pone fin a un caso de violencia doméstica marcado por la enfermedad mental, la convivencia conflictiva y una tragedia familiar que, según el propio fallo, «se desencadenó en un momento de grave alteración psíquica».