Imagen de archivo de la Ciudad de la Justicia de ValenciaEl Debate

Condenado a dos años de cárcel por estafar a un vendedor de Wallapop con tres relojes de lujo de 145.000 euros

El timador deberá abonar una indemnización de 60.000 euros a la víctima

Un encuentro concertado a través de Wallapop ha acabado ante la Audiencia Provincial de Valencia después de que un vendedor de relojes de lujo descubriera que había caído en una estafa cuidadosamente preparada. El caso, ya sentenciado, expone cómo un supuesto comprador utilizó una transferencia inexistente y dinero falso para hacerse con tres piezas de alta gama valoradas en más de 97.000 euros.

Los hechos ocurrieron en la primavera de 2023. El vendedor había anunciado un Rolex por 44.000 euros en Wallapop cuando un hombre, acompañado de otro cuya identidad no ha podido ser determinada, se interesó por la pieza. Las conversaciones derivaron en una operación mayor: la venta conjunta de ese reloj, otro Rolex y un Audemars Piguet por un precio pactado de 135.000 euros. Tras cerrar el acuerdo, ambas partes se citaron el 3 de abril en un bar de Valencia y después se trasladaron a un hotel donde los compradores habían reservado una sala para culminar el trato.

Sin pagar ni un solo euro

Según declaró el acusado durante el juicio, nunca realizó la transferencia de 125.000 euros que mostró al vendedor en la pantalla de su teléfono, una operación simulada con la que consiguió generar confianza. Para completar el pago, exhibió 10.000 euros en billetes de 50 que, según admitió, sustituyó poco después por falsificaciones aprovechando un momento de distracción del propietario de los relojes. El engaño se consumó con la entrega de las tres piezas, que los estafadores incorporaron a su patrimonio sin desembolsar un solo euro real.

En la vista celebrada ante la Sección Cuarta, el acusado, un italiano de 34 años, reconoció los hechos y aceptó un acuerdo de conformidad que le permitió obtener una rebaja de pena. La sentencia, leída in voce, fija dos años de prisión y una multa de 900 euros por un delito de estafa, además de la obligación de indemnizar a la víctima con 60.000 euros. De esa cantidad, 7.000 ya habían sido consignados antes del juicio; el resto deberá abonarlo en un calendario de 47 mensualidades de 1.000 euros y una última cuota de 6.000.

El magistrado acordó suspender la ejecución de la pena de cárcel, condicionándola al cumplimiento estricto de los pagos. Un retraso de dos mensualidades bastaría para revocar el beneficio y enviar al condenado a prisión. Mientras su cómplice continúa sin ser identificado, el único procesado afronta ahora las consecuencias económicas de un fraude que, aunque inicialmente le permitió apropiarse de tres relojes de lujo, ha terminado por costarle mucho más de lo que imaginó cuando contactó con la víctima a través de la aplicación.