Imagen de archivo de Alberto Núñez Feijóo con Carlos Mazón durante un acto del PP

Imagen de archivo de Alberto Núñez Feijóo con Carlos Mazón durante un acto del PPEuropa Press / Eduardo Parra

El PSOE intenta involucrar a Feijóo en el caso de la dana de Valencia tras catorce meses sin asumir sus responsabilidades

Los socialistas apuntan al líder del PP al hilo de su comparecencia como testigo ante la jueza que investiga la gestión de la emergencia por la riada

Las elecciones autonómicas en Extremadura no fueron sino la confirmación de lo que se venía pronosticando días, semanas y meses antes: el PSOE de Pedro Sánchez está en caída libre y se le avecina un horizonte en el corto y medio plazo nada alentador. Si se cumplen los pronósticos, salvo los del CIS de José Félix Tezanos, claro está, 2026 no tiene que avanzar demasiado.

Apenas un mes. La siguiente prueba en forma de comicios será Aragón, donde los sondeos vaticinan que Pilar Alegría, ahora como candidata 'a jornada completa' y no como ministra se puede dar un batacazo sin precedentes para los socialistas.

A perro flaco todo son pulgas, asegura el dicho popular. En este sentido, en marzo los que voten serán los castellanoleoneses y en junio los andaluces, ambas citas con descalabro olímpico pronosticado para el PSOE. Para intentar de contrarrestar este nada halagüeño contexto, y sin capacidad política y parlamentaria para legislar en el Congreso de los Diputados, a Sánchez y a los suyos no les quedan muchos clavos ardiendo a los que agarrarse.

Uno de esos se llama dana de Valencia del 29 de octubre de 2024. Es cierto que el relato fabricado en las entrañas propagandísticas del Palacio de La Moncloa sobre las riadas no es nuevo. Lleva elaborado desde prácticamente pocas horas después de la tragedia. Pero no es menos verdad que ahora es una de sus pocas esperanzas en aras de tratar de remontar en las encuestas.

«Liderar la mentira»

Con Carlos Mazón ya fuera de la Generalitat Valenciana y con un Juanfran Pérez Llorca que ha devuelto sosiego, calma, temple y normalidad institucional al Consell, la estrategia de Ferraz, a la desesperada, pasa por meter 'con calzador' al presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, en el epicentro de la polémica. Lo hacen a colación de la entrega por parte del líder de la oposición de sus mensajes de Whatsapp con Mazón durante la gestión de emergencia.

Descontextualizando lo escrito entre el gallego y el alicantino, la secretaria general del PSPV-PSOE, Diana Morant, y la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé, no han dudado un ápice en intentar seguir sacando rédito político. Así, a la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, a la que también las encuestas le dan una derrota incluso peor que la cosechada en 2023 por Ximo Puig, le ha faltado tiempo para tachar el contenido de los mensajes como un movimiento «centrado en el relato y no en las víctimas» orientado a «liderar la mentira» como «su prioridad».

En cuanto a Bernabé, que aspira a la alcaldía de Valencia también sin demasiada esperanza a tenor de los estudios que se manejan hasta la fecha, no se ha quedado atrás: «Esconden una estrategia política», comento días atrás en relación a los Whatsapps. Cabe recordar que la delegada en no pocas ocasiones se ha erigido como el verdadero azote de Mazón frente a una Morant que compaginaba y compagina su doble rol de candidata y ministra con un perfil no todo lo alto que ella deseaba.

De «Mazón dimisión» a «Llorca dimisión»

Ahora bien, ni la una ni la otra hablan de aspectos como por qué Sánchez estaba en la India si se sabía que iba a haber una catástrofe sin igual. Tampoco responden a las razones por las que la entonces ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, agotaba sus opciones con reuniones múltiples para ser comisaria europea. Idéntico panorama sucede con su número dos, de viaje en Colombia, o con la máxima responsable de Protección Civil, que se encontraba en Brasil. Todos ellos a miles de kilómetros.

Otra buena muestra de la huida hacia delante de socialistas, nacionalistas, independentistas y demás aliados del más variado tropel es el cambio de lema para aprovecharse de la dana. Durante todo un año las palabras se reducían a «Mazón dimisión». Tampoco la izquierda se ha esmerado mucho a la hora de cambiarlo por un «Llorca dimisión» o «Consell dimisión». Lejos de eso, oposición noqueada en las Cortes.

Pero esa hoja de ruta es buen ejemplo de que más, tanto en cantidad como en intensidad, ni mucho menos siempre es sinónimo de ir a mejor. Los sondeos están ahí, todos los partidos los tienen sobre la mesa y todos sus dirigentes son plenamente conscientes de lo que exponen: el centro-derecha mantendría el poder.

Quizás sea por ello que, pese a que Pérez Llorca ha atenuado el nivel de crispación entre administraciones, el PSOE insista en estar empecinado en 'estirar el chicle' de la dana. Mazón ya no está en la ecuación que manejan los propagandistas monclovitas y el actual jefe del Consell está cumpliendo y les está haciendo retratar de tal forma que no les vale para conseguir que las encuestas actuales no sean algo aislado. La última bala es Feijóo y en ello están.

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