Imagen de archivo del presidente de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca

Imagen de archivo del presidente de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez LlorcaGVA

Encuestas electorales en la Comunidad Valenciana: el reto de Pérez Llorca para 2026

El presidente de la Generalitat se juega este 2026 sus opciones para encabezar la candidatura del PP en las elecciones autonómicas

El presidente de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, lleva poco más de un mes en su nuevo cargo, un tiempo que ni siquiera llega a los comúnmente conocidos como 'cien días de gracia', pero que ya le ha valido para que su jefe de filas a nivel nacional, Alberto Núñez Feijóo, valore de manera positiva tanto su talante como sus primeras medidas como jefe del Consell: «Ha acreditado temple» frente a «una situación muy delicada» para «volver a unir socialmente a la Comunidad Valenciana», dijo el presidente del PP en una entrevista, a la par que reconoció que el alicantino ha «solucionado una crisis de una forma bastante satisfactoria».

Que un superior alabe una forma de trabajar siempre es bienvenido, pero si se da en un contexto como el que se vive en la región el hecho cobra especial relevancia.

Además, esa fuerza extra le viene bien al mandatario de cara a un 2026 en el que, aunque a priori no habrá elecciones autonómicas por mucho que la izquierda se aferre a ello como única forma de un relato que no cuaja en las encuestas, sí será importante en clave interna del PP.

Y es que, todavía sin fecha marcada en el calendario, los 'populares' valencianos tendrán que celebrar su congreso de cara a las elecciones de mayo de 2027. Ello significa principalmente que tendrán que elegir quién será el candidato y, de ese modo, se dará por inaugurada oficiosamente la precampaña de unos comicios en los que el máximo objetivo será mantener el Palau de la Generalitat, lo que les mantendría en el poder, siempre hablando en condiciones normales, hasta 2031.

El centro-derecha mantendría el poder

De cara a ese cónclave orgánico, Pérez Llorca no ha confirmado todavía que se vaya a presentar con vistas a una reelección, pero tampoco se ha descartado. Las pistas que ha dado al respecto no son demasiadas. Eso sí, en más de una ocasión ha asegurado que él nunca será un obstáculo para la estrategia y la línea que marque Génova, es decir, el propio Feijóo y su equipo más cercano.

En este sentido, este año recién estrenado será clave para los intereses del dirigente en aras de lograr que las palabras del presidente del PP se transformen en hechos, es decir, en una candidatura real y efectiva. No será fácil, como nada en la vida pública, pero menos aún teniendo en cuenta de dónde viene el partido desde la dana de Valencia del 29 de octubre de 2024 y el desgasta en términos de opinión pública que supuso la continuidad de Carlos Mazón al frente de la Generalitat hasta su dimisión el 3 de noviembre de 2025.

Pese a ello, las expectativas electorales no son malas para el PP autonómico. Es cierto que recortaría los 40 escaños obtenidos en 2023 hasta el entorno de los 35 o 36, pero ese descenso no lo aprovecharían el PSPV-PSOE y Compromís, sino Vox, que subiría de sus trece asientos actuales hasta los 16 o 17. Dicho de otra manera, la izquierda con una Diana Morant en caída libre en gran medida producto de su adhesión inquebrantable a Pedro Sánchez, no sumaría y la derecha sí.

Imagen de Juanfran Pérez Llorca visitando Carcaixent tras las fuertes lluvias.

Imagen de archivo de Juanfran Pérez Llorca visitando Carcaixent tras las fuertes lluvias.Europa Press

En estos más de quince meses desde la tragedia, y más concretamente desde la salida del expresidente, han sonado varios nombres para optar a ser el máximo responsable del Partido Popular de la Comunidad Valenciana (PPCV) y, por ende, aspirante a liderar la Generalitat. Éstos, de manera principal, han sido el de la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, y el del presidente de la Diputación de Valencia, Vicent Mompó.

Mientras la 'planta noble' de Génova diseña su hoja de ruta para 2027, quién sabe si con unas elecciones generales de por medio que permitan a Feijóo llegar a la cita con las urnas estando en el Palacio de La Moncloa, Pérez Llorca tiene en la reconstrucción tras las riadas su principal reto y, a la par si la aborda con éxito, su más potente activo de cara a presentarle a Madrid su hoja de servicios. Todo ello, además, con el resto de gestión que haga al frente del Consell y, nada baladí, la relación y los equilibrios que tenga en este tiempo con Vox, que se prevé indispensable para que el centro-derecha mantenga la Generalitat cuatro años más.

Otro tema con el que el alicantino tendrá que lidiar es el referido a Francisco Camps, que sigue insistiendo en que presentará su candidatura en busca de una supuesta mayoría absoluta que no pronostica ningún estudio demoscópico conocido hasta la fecha. El expresidente valenciano ha urgido a Pérez Llorca a convocar «cuanto antes» el congreso, a lo que el jefe del Ejecutivo regional ha respondido con diplomacia pero sin variar sus planes.

Amén de la recuperación y del día a día que supone gobernar, otro de los valores ensalzados por Feijóo sobre Pérez Llorca es el sosiego en lo que se refiere a la interlocución con el Gobierno central. Sin vacilar para reivindicar asuntos vitales para Castellón, Valencia y Alicante como son la financiación, el agua o lo concerniente a la vivienda, es visible una bajada de tono que, por otra parte y muy probablemente dado por las malas encuestas que manejan el PSPV-PSOE y Compromís, no se da entre socialistas y nacionalistas.

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