Imagen de archivo de la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, y líder del PSPV-PSOE, Diana Morant

Imagen de archivo de la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, y líder del PSPV-PSOE, Diana MorantEuropa Press / Jorge Gil

La izquierda valenciana llega dividida y en caída libre en las encuestas a la recta final de la legislatura

La izquierda valenciana terminó 2025 profundamente frustrada, ya que, y a pesar de que Carlos Mazón dimitió como presidente de la Generalitat, no hubo elecciones. Las expectativas del PSPV-PSOE y Compromís en el corto y medio plazo al respecto, no es que sean mucho más halagüeñas para este 2026: ninguna encuesta otorga mayoría a socialistas y nacionalistas con tal de volver al Palau y, a mayor abundamiento, existe una más que reseñable división que, de manera irremediable, lastra cualquier opción de gobernar la Comunidad.

La llegada de Juanfran Pérez Llorca a la jefatura del Consell ha devuelto la estabilidad institucional a la Administración autonómica, al mismo tiempo que ha descolocado a una oposición perdida en cuanto a la acción. En estos casi cuarenta días del alicantino en el puesto, la aportación más llamativa del PSOE y de Compromís ha sido cambiar el tan manido lema de «Mazón dimisión» por el de «Llorca dimisión».

Lo que de todo ello subyace no es ajeno a la sociedad de la región. Castellonenses, valencianos y alicantinos no parece que estén especialmente ilusionados por el supuesto proyecto de la izquierda y buena muestra de ello son todos y cada uno de los sondeos, que apuntan a que el Partido Popular y Vox sumarían una más que holgada mayoría absoluta frente a una izquierda en caída libre.

Morant puede empeorar a Puig

En este sentido, el centro-derecha logaría los mismos resultados en lo relativo a escaños que en la última cita con las urnas, que fue en mayo de 2023. Dicho de otro modo, el trasvase de voto no sería en ningún caso entre bloques, sino entre los bloques: lo que pierde el PP lo absorbe Vox y lo que se deja el Partido Socialista se iría a Compromís o, directamente, se queda en la abstención. Ximo Puig, ahora de retiro dorado en París, bajó hasta las 31 actas en las Cortes Valencianas. Un mal resultado, no hay ni hubo duda. Pero lo peor para la formación del puño y la rosa es que la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, estaría en clara disposición de empeorarlos considerablemente.

Antes de la dana del 29 de octubre de 2024 sobre ella pesaba la gran losa del desconocimiento general, un aspecto para no presumir y del que daba cuenta hasta el CIS de José Félix Tezanos. Pero, y siguiendo la máxima de que todo lo que val puede ir a peor, su mayor visibilidad pública tras las riadas lejos de ayudarle lo que ha hecho ha sido un efecto rebote…hacia abajo.

Imagen de archivo de, de izquierda a derecha, Isaura Navarro, Joan Baldoví y José Muñoz en las Cortes Valencianas

Imagen de archivo de, de izquierda a derecha, Isaura Navarro, Joan Baldoví y José Muñoz en las Cortes ValencianasEuropa Press / Eduardo Manzana

Varias son las causas de lo mencionado. Una, por ejemplo, sería la insistencia en mantenerse en el Ministerio, ejerciendo 'a tiempo parcial' de titular de Ciencia a unas horas y de candidata socialista a otras, cuando no todo a una misma vez. La lejanía en situaciones como las que vive la Comunidad impide que el vecino tenga contacto directo con quien dice que va a solucionar sus problemas.

Pero, sin duda, el gran lastre de Morant es su adhesión al presidente del Gobierno. No se entiende Morant sin la figura de Pedro Sánchez. Tampoco se le conoce, no ya crítica, sino un mero silencio o evasiva hacia su ejecutoria al frente de España. Independientemente de que sea dana el tema, impuestos o vivienda, el argumentario del Palacio de La Moncloa se lo conoce y lo recita la ministra a la perfección. No se mueve de él ni un milímetro y sigue defendiendo frases como que si la Generalitat «necesita más recursos que los pidan».

La riada también le he traído más de un quebradero de cabeza a Morant como consecuencia de la subida mediática e interna de la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé. Se convirtió en el verdadero azote de Mazón frente a una secretaria general del PSPV-PSOE en Madrid gran parte de los meses y con tan solo visitas a la región los fines de semana. Tanto es así que, y se sigue sin descartar hoy día, ha sonado como alternativa a Morant a la Generalitat si las encuestas siguen sin tocar suelo.

A la izquierda de la izquierda el panorama en este recién desprecintado 2026 no es ni mucho menos para la risa. Hablar de Compromís y de división interna es prácticamente una redundancia, pero 2026 no se prevé que pueda atenuar esta circunstancia. Y es que a las habituales pugnas internas en cuanto a reparto de poder e influencia entre Més, Iniciativa del Poble Valencià y Els Verds, el pasado ejercicio trajo el debate sobre qué modelo de partido ha de ser la coalición 'naranja'.

Manifiesto de Joan Ribó

Así, están los que sostienen que ha de mantenerse la actual estructura y su modo de proceder asambleario y, en el lado opuesto, están los que piden avanzar y ser un partido político al uso. Entre estos últimos se encuentra el exalcalde de Valencia Joan Ribó, imputado a fecha de hoy, que lideró semanas atrás un manifiesto de cara al cambio en Compromís. Sin embargo, la iniciativa no estuvo respaldada por los máximos dirigentes de la organización como Joan Baldoví, Aitana Mas, Isaura Navarro o Vicent Marzà, entre otros.

Igualmente, la formación tendrá que hacer frente al futuro de Mónica Oltra. En los últimos días de 2025, la jueza que instruye la causa por un supuesto encubrimiento de los abusos sexuales del exmarido de la exvicepresidenta de la Generalitat a una niña de catorce años tutelada archivó el procedimiento, pero será la Audiencia de Valencia la que tenga la última palabra.

En el caso de que opte por enmendarle la plana a la jueza y siente a Oltra en el banquillo, las aspiraciones políticas y electorales de la nacionalista quedarán automáticamente en nada con vistas a 2027. En cambio, si diese carpetazo definitivo al sumario, Baldoví y los suyos lo celebrarán públicamente, pero tendrán que pensar qué encaje hacer para su vuelta a la vida pública. Lo que más suena hasta el momento es que podría optar a la alcaldía de Valencia. Si una bicefalia Oltra-Baldoví podría ser 'dos gallos en el mismo corral', habría que preguntarle a Papi Robles qué le parecería que tras cuatro años liderando la oposición en el Ayuntamiento no fuese la candidata.

Finalmente, están Podemos y Sumar. Los de Yolanda Díaz directamente son totalmente residuales, mientras que los 'morados' están muy lejos de obtener representación parlamentaria en las Cortes en los próximos comicios. Para ello tendrían que obtener el 5 % de los votos, pero en 2023 tan solo consiguieron un escuálido 3,44 %, con lo que perdieron las ocho actas que tenían en el Palacio de los Borgia. Ese mismo panorama es el que describen todas las encuestas.

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