Pedro Sánchez y, a su derecha, Juanfran Serrano, señalado por el juez Santiago Pedraz
La mano derecha de Cerdán
La nueva bomba de relojería en la Ejecutiva del PSOE se llama Juanfran Serrano
El secretario de Política Municipal participó este lunes en la reunión presidida por Sánchez, días después de que el juez Pedraz lo señalara en su auto. Pero como es diputado no podía ir más allá
La primera reunión de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE tras el estallido del caso Leire y de la entrada de la UCO en Ferraz estuvo marcada por la presencia del secretario de Política Municipal del partido, Juanfran Serrano, la comidilla del partido en los últimos días.
Serrano, quien fuera mano derecha de Santos Cerdán hasta su detención e ingreso en prisión provisional en junio de 2025, fue señalado por el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz en su auto de la semana pasada. El magistrado instructor marcó a Serrano, pero no fue más lejos. Lo salvó que es diputado y, por lo tanto, aforado. De manera que si quisiera investigarlo tendría que renunciar al caso y elevarlo al Tribunal Supremo, que a su vez habría de pedir el suplicatorio al Congreso.
Juanfran Serrano (derecha), en la Ejecutiva del PSOE de este lunes
En concreto, Pedraz deslizaba en su escrito que tanto él como el hoy presidente de Correos, Juan Manuel Serrano, pudieron haber tenido un papel en la trama urdida durante los cinco días de supuesta reflexión del presidente para boicotear las investigaciones judiciales en torno al PSOE. En el caso de Juanfran Serrano, participó en varias reuniones con Leire Díaz y el resto de la llamada cloaca del PSOE.
«Aparecen indicios que revelan su colaboración con los investigados en la ejecución de actos concretos y aislados en auxilio de su plan ilícito», según dejó escrito el instructor sobre los dos Serrano. Como también, que en el avance de las diligencias se concretará la «eventual responsabilidad penal» de estos, especialmente de Juanfran Serrano. De hecho, ambos están expectantes a la espera del sumario completo, que como contó El Debate este lunes el Gobierno se las ha ingeniado para demorar hasta el final de la semana.
Así las cosas, Juanfran Serrano ocupó su sitio habitual en la reunión de la Comisión Ejecutiva Federal como si nada. Sánchez pudo haber relevado al que fuera número dos de Cerdán en julio del año pasado, cuando reformó y renovó la Ejecutiva del partido para crear una Secretaría de Organización coral y dar carpetazo a la que hasta entonces había sido la mayor crisis del sanchismo. Sin embargo, decidió correr el riesgo de ratificarlo en su puesto.
Este lunes, la portavoz del partido, Montse Mínguez, presumía de que la formación ya hizo «cambios internos entonces». «Se tomaron medidas, se pidió perdón porque se confió en dos personas (en alusión a José Luis Ábalos y Santos Cerdán). Hemos cambiado», según Mínguez. Pero once meses después, el presidente se encuentra con que aquel en el que renovó su confianza puede acabar también imputado.