Imagen de un atasco en la A3Europa Press

La queja de un municipio valenciano a Óscar Puente: «Es un colapso diario»

La alcaldesa de Quart de Poblet reclama la actuación del ministro ante el caos de tráfico en el entorno del aeropuerto

La alcaldesa de Quart de Poblet, Cristina Mora, ha trasladado al Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana que dirige Óscar Puente su preocupación por las obras de mejora de los accesos al aeropuerto de Valencia, que derivan en una «congestión habitual» del tráfico en la A-3 y la A-7, según ha advertido.

La situación de «colapso» viario que sufren diariamente «miles de personas en horas punta» afecta «de forma significativa» a la calidad de vida de los vecinos del municipio, por lo que el consistorio mantiene un «contacto permanente» con el Departamento que dirige Óscar Puente para «buscar soluciones y habilitar medidas alternativas», ha informado el Ayuntamiento en un comunicado.

Durante los últimos meses, según relata el consistorio, el acceso al aeropuerto y las principales infraestructuras de conexión con Valencia han registrado retenciones en ambos sentidos, especialmente en las primeras horas del día, lo que provoca «graves dificultades» para desplazarse de un punto a otro dentro de la ciudad y hacia los municipios limítrofes.

Este problema, ha advertido, se «agrava» por la ejecución de las obras de duplicación de la carretera N-220, la vía que conecta el aeropuerto con la V-30 y la A-3, que pese a ser una de las infraestructuras viarias más transitadas, no ha logrado aliviar de forma suficiente la congestión que existe en los tramos más críticos.

La «saturación constante» de la autovía A-3 a su paso por Quart de Poblet y Manises y de la A-7 en ambos sentidos provoca un «efecto de embudo» que «no solo ralentiza el tráfico, sino que también acarrea un aislamiento de la localidad en momentos clave del día».

«Transportistas, trabajadores , estudiantes y familias padecen las consecuencias de que los desplazamientos diarios se alarguen sin alternativas viables, generando estrés, emisiones contaminantes adicionales y pérdidas económicas», han lamentado.

Por ello, el Ayuntamiento de Quart de Poblet mantiene contacto con el Ministerio en busca de vías alternativas que permitan descongestionar la A-3 y la A-7, y para priorizar accesos directos, carriles adicionales y desvíos temporales que permitan una circulación más fluida del tráfico intermunicipal.

Además, para la localidad resulta «imprescindible» que estas soluciones se diseñen con una «perspectiva metropolitana» que beneficie no solo a Quart, sino también a la movilidad de la zona norte y oeste del área metropolitana de València.

La localidad de Quart de Poblet, por su situación estratégica de enlace entre municipios, también absorbe parte del tráfico de las localidades colindantes, que utilizan las infraestructuras municipales como vía de acceso a las principales carreteras, han subrayado desde el consistorio.

En ese sentido, el Ayuntamiento ha puesto en marcha medidas adicionales a través de la labor diaria de la Policía Local que, en coordinación con la Policía de Mislata, cada mañana gestionan el flujo de vehículos para facilitar la entrada hacia la A-3 en sentido Madrid, con «especial atención» en las horas de mayor afluencia.

Ese esfuerzo contribuye a mitigar, «en la medida de lo posible», los efectos del «colapso» que sufren cientos de conductores cada día, y garantiza así «una movilidad eficiente y acorde con las necesidades de Quart de Poblet y de toda el área metropolitana».