La Fallera Mayor de Valencia
Las Fallas evitan la última ocurrencia igualitaria: los hombres no podrán ser fallera mayor de Valencia
Hasta las Fallas se han visto inmersas en el ojo del huracán de la igualdad. Ni las tradiciones son ya suficiente motivo como para intentar preservar la identidad de un pueblo o colectivo. Un excargo festivo de Compromís en Valencia ha visto como el gran colectivo fallero ha tumbado la última ocurrencia igualitaria: los hombres no podrán ser fallera mayor de Valencia y los niños tampoco fallera mayor infantil de Valencia.
Este jueves, 15 de enero, se daba una de las votaciones más llamativas del Congreso Fallero convocado para actualizar el Reglamento que rige a la principal fiesta popular de España. Desde la etapa de Compromís al frente del Ayuntamiento de Valencia se ha buscado abrir públicamente un debate inexistente dentro del colectivo fallero, intentando ligar a una hipotética cultura machista el caso de que las mujeres ostenten el cargo de fallera mayor. Por muchos intentos políticos, la fiesta fallera tiene sus propias normas.
Y es por ello que desde hace más de un lustro se venía atosigando políticamente para que las Fallas celebraran un Congreso Fallero con el que «actualizar» las normas que rigen la fiesta, tanto a nivel organizativo como en indumentaria y representación.
A día de hoy está prohibido que una mujer acuda a un acto oficial de las fallas vestida con el traje masculino, y lo mismo con los hombres y la indumentaria femenina; tampoco está permitido que un hombre opte al cargo de fallera mayor de una comisión y tampoco a ser fallera mayor de Valencia. Esta segunda cuestión ha sido rechazada ampliamente por el colectivo fallero.
Las Fallas han rechazado el último intento igualitario para desdibujar la tradición festiva de reconocer la figura de fallera mayor de Valencia, impidiendo así que el cargo, de máximo honor en la capital del Turia, acabe catalogado como un caso de discriminación de género o cosificación.
En la votación de este jueves, 15 de enero, se votó una enmienda presentada por José Martínez Tormo, un excargo festivo de la época de Compromís, quien propuso que los hombres pudiera optar al cargo de fallera mayor de Valencia.
Según consta en la votación, se registraron 133 votos, de los que el 85,71 % (114) fueron votos en contra a una medida que sólo consiguió 14 apoyos. El resto (4) fueron abstenciones.
Pero ya no sólo se rechazó de forma contundente que un hombre pueda ser fallera mayor de Valencia, sino que también se votó una enmienda sobre si los niños podrían ser fallera mayor infantil de Valencia.
En este caso se registraron 127 votos, de los que 116 fueron para rechazar que un niño pueda ostentar el máximo cargo infantil de las Fallas de Valencia, medida que sólo contó con 11 votos a favor.
Y así es como las Fallas siguen siendo una fiesta que respeta la tradición pese a los intentos políticos de desprestigiar los cargos internos y las figuras de relevancia, evitando la trasgresión de un honor instaurado en la fiesta josefina: que las mujeres puedan ser fallera mayor de Valencia y que las niñas sueñen con ser fallera mayor infantil de Valencia.