Imagen de archivo de Pedro Sánchez y Diana MorantEuropa Press

El uso del Ministerio por parte de Diana Morant hace aguas: casi el 50 % de los españoles suspende su gestión

Diana Morant está poniendo todo su empeño en que los valencianos la vean como la candidata óptima a la presidenta de la Generalitat, pero ni así. Ni la complicada situación política en la Comunidad Valenciana ni su volcada agenda ministerial dan los resultados esperados. Casi la mitad de los españoles suspende su gestión como ministra de Ciencia, Innovación y Universidades.

El CIS, que por falta de apoyo al movimiento socialista no será, registra las valoraciones de los españoles por cada uno de los ministros y el año 2026 no empieza con buenas noticias para Diana Morant. Empeora la nota de un 4,54 de octubre de 2025 al 4,33 actual de enero.

Diana Morant ha revertido su agenda ministerial para convertirla en una exposición constante sobre Valencia, al más puro estilo María Jesús Montero en Andalucía y Pilar Alegría en Aragón. Pero en el caso de la valenciana el proyecto, por lo que sea, no se consolida.

Y eso que viene de recibir en octubre de 2025 su mayor nota desde la dana, la tragedia a la que se agarra la socialista para aumentar su exposición y su papel de oposición al Gobierno valenciano como ministra. El dato del CIS podría reflejar la situación del rechazo de los españoles a que Diana Morant utilice su Ministerio sólo como trampolín político a Valencia.

Con el último informe en la mano, casi el 50 % de los encuestados suspende la gestión de Diana Morant al frente del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. El 47,7 % le dan una valoración entre un 1 y un 4. Una de cada cuatro personas encuestadas le otorga la peor nota posible a la ministra valenciana.

Si en octubre un 6,2 % le calificaba con un 9 y un 10, ahora esa máxima nota se la otorga un 5 %. El descontento con la ministra es notorio. Diana Morant no engancha ni en las encuestas valencianas ni en el CIS de Tezanos y eso es un problema para el proyecto de Sánchez.

El presidente del Gobierno ha convertido su Consejo de Ministros en un trampolín electoral de dudoso éxito. Sólo el auge catalán con Salvador Illa sale a favor, porque en el resto de casos la tendencia es alarmante.

Las encuestas en Andalucía avanzan que la vicepresidenta María Jesús Montero podría empeorar los resultados socialistas hasta tal punto de quedar en tercera posición por detrás de Vox; Óscar López se desdibuja ante el rodillo victorioso de Isabel Díaz Ayuso y Pilar Alegría perdería cuatro escaños en los próximos comicios de Aragón.

Pero los problemas de Diana Morant sólo hacen que incrementarse, ya que a la falta de valoración del CIS y los resultados que marcan las encuestas valencianas habría que sumarle que en el seno del partido aún hay afiliados que estiman que Pilar Bernabé es mejor candidata que ella y que con la delegada del Gobierno el futuro político daría resultados menos malos que los actuales con la ministra.