Imagen de archivo de los efectos de las lluvias en la zona del barranco en Carcaixent, a 29 de diciembre de 2025, ValenciaEuropa Press

2025 ha sido el cuarto año más cálido y uno de los más húmedos en la Comunidad Valenciana desde que hay registros

La Aemet constata temperaturas 1,2 grados por encima de lo normal, un 30 % más de lluvias y récords históricos en el calentamiento del mar

El año 2025 fue extremadamente cálido y muy húmedo en la Comunidad Valenciana, según el balance climático anual elaborado por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). La temperatura media se situó 1,2 grados por encima del promedio climático de referencia, mientras que la precipitación acumulada superó en un 30 % los valores normales. Con estos datos, 2025 se convierte en el cuarto año más cálido y el undécimo más húmedo desde que existen registros.

La temperatura media anual alcanzó los 16,7 grados en el conjunto del territorio valenciano. Los cuatro años más cálidos registrados en la Comunidad Valenciana corresponden a los cuatro últimos ejercicios, por este orden: 2024, 2022, 2023 y 2025.

Por meses, junio fue extremadamente cálido; enero, febrero, abril, julio, agosto, septiembre y octubre se clasificaron como muy cálidos; mayo, noviembre y diciembre tuvieron carácter cálido, y marzo fue el único mes frío del año. En total, el 70 % de los días de 2025 registraron temperaturas medias superiores a lo normal.

El día más frío del año fue el 25 de diciembre, con temperaturas diurnas alrededor de seis grados por debajo de la media. Se trató del día de Navidad más frío desde 2010. Además, entre el 13 y el 20 de enero se produjo un episodio frío destacado, con las noches más gélidas del año: -9,6 grados en Villena, -9,2 en Ademuz, -8 en Sant Mateu y -7,8 en Fontanars dels Alforins y Jalance.

Las mayores anomalías frías se registraron los días 21 y 22 de noviembre, con temperaturas medias 4,6 y 4,2 grados inferiores a lo normal. También destacaron la anomalía de -4,1 grados del 17 de marzo, en plena semana de Fallas, y la de -3,8 grados del 25 de julio, en plena canícula. En el extremo opuesto, el 27 de enero y el 18 de agosto —el día más cálido del año— se superaron en más de seis grados las temperaturas medias habituales.

Imagen de la playa de Burriana durante un temporal en verano de 2025Marian Moncho

El mes de junio tuvo un carácter extremadamente cálido especialmente significativo. Sin episodios de calor extremo puntuales, su temperatura media fue superior a la de un julio o agosto normales. De hecho, desde 1950 fue el mes con mayor anomalía térmica registrada, con +3,7 grados, por delante de febrero de 1990 y marzo de 2001.

En agosto se registró una prolongada ola de calor entre los días 3 y 18. Los valores más elevados se alcanzaron el día 16 en Sumacàrcer, con 45,5 grados, seguido de Carcaixent con 44,5 y Xàtiva con 43,7. El día 18 el episodio fue especialmente intenso en el sur de Alicante, con 44,9 grados en Orihuela y más de 42 en numerosos observatorios de la Vega Baja y el Vinalopó Baix y Mitjà.

A lo largo de 2025 se contabilizaron 20 récords de días cálidos, cuatro veces más de lo habitual, y no se registró ningún récord de días fríos. De esos récords, dos se produjeron en meses de invierno, dos en primavera, doce en verano y cuatro en otoño.

La temperatura del mar también alcanzó valores históricos. En las aguas costeras valencianas, hasta 20 millas mar adentro, la temperatura media anual fue de 20,5 grados, el valor más alto desde al menos 1940, superando incluso a 2022. Destacó especialmente el periodo comprendido entre el 20 de junio y el 10 de julio, cuando se alcanzaron temperaturas inéditas para fechas tan tempranas. La boya de València de Puertos del Estado superó su máximo histórico tanto en junio, con 27,8 grados el día 30, como en julio, con 28,9 grados el día 4.

En cuanto a las precipitaciones, el acumulado anual fue de 646,3 litros por metro cuadrado, un 30% por encima de la media del periodo 1991-2020, lo que clasifica a 2025 como un año muy húmedo. Las tres provincias registraron superávit pluviométrico, aunque en Alicante el comportamiento fue desigual entre el norte y el sur.

Imagen de un coche con la luneta agrietada provocado por una lluvia de piedra en verano de 2025 en Burriana, CastellónMarian Moncho

El año fue extremadamente húmedo en zonas de la Plana Baixa y l’Alt Palància y de forma más localizada en el prelitoral de Valencia, mientras que fue seco o muy seco en alrededor del 5% del territorio, especialmente en l’Alt Vinalopó. Por meses, marzo fue extremadamente húmedo; julio, octubre y diciembre, muy húmedos; septiembre, húmedo; noviembre, muy seco; y febrero, abril, junio y agosto, secos. Enero y mayo presentaron valores normales.

Se registraron cinco episodios destacados de lluvias: uno en marzo, otro a finales de septiembre, uno a mediados de octubre y dos en diciembre. Marzo fue el segundo mes más húmedo de toda la serie histórica, solo por detrás de 2022.

El 29 de septiembre se produjeron precipitaciones torrenciales, primero de madrugada en la Serra d’Espadà y el Baix Maestrat, y posteriormente en el litoral de Valencia. En Xeresa se acumularon 164,1 litros por metro cuadrado, más de cien en menos de una hora. Por la tarde, una tormenta muy intensa se formó en la zona de Alzira y avanzó hacia el sur de Valencia, provocando reventones húmedos entre Cullera y el Perelló, con rachas superiores a los 100 kilómetros por hora.

Entre los días 9 y 13 de octubre se registró un largo temporal de lluvias, con 138,3 litros por metro cuadrado en Gandia, más de cien de ellos en apenas una hora. En diciembre se produjeron dos temporales muy destacados que obligaron a activar el aviso rojo en el litoral de la provincia de Valencia los días 14, 15 y 28. Entre los días 13 y 17, las precipitaciones persistentes estuvieron asociadas primero a la borrasca Emilia y después a una baja fría aislada en el sureste peninsular.

Los días 25 y 26 de diciembre se registraron lluvias generalizadas, que fueron de nieve en el interior norte de Castellón a partir de los 700 metros de altitud. El día más adverso fue el 28 de diciembre, cuando se contabilizaron 2.057 descargas de rayos dentro del territorio de la Comunidad Valenciana, el máximo histórico registrado en un mes de diciembre. Ese día se acumularon más de 200 litros por metro cuadrado en menos de doce horas en áreas como Barxeta, Rafelguaraf, Simat de la Valldigna, Carcaixent, Guadassuar y l’Alcúdia, y se registraron episodios de granizo, especialmente en la playa de Xeraco y zonas de la Valldigna.

Imagen de inundaciones en la localidad valenciana de Barxeta tras las lluvias del domingo 29 de diciembreEFE

Durante el año, varios observatorios del sur de Valencia próximos a sierras litorales superaron los 1.200 litros por metro cuadrado, con un máximo de 1.468,6 en Barx. En contraste, localidades del valle del Vinalopó, como Villena, no alcanzaron los 250 litros anuales.

Respecto a la insolación, 2025 finalizó con una media de 2.942 horas de sol en el conjunto del territorio, un 2% por debajo del promedio del periodo 1991-2020. El sur de Alicante superó las 3.200 horas, mientras que el interior norte de Castellón se quedó por debajo de las 2.800. Marzo y diciembre registraron un acusado déficit de horas de sol, con numerosos días cubiertos.

Marzo fue el segundo mes con menos insolación desde que hay registros, solo por detrás de marzo de 2022. Durante ese mes hubo más horas de sol en ciudades europeas como París, Bruselas, Berlín, Ginebra, Londres o Praga —todas por encima de las 200 horas— que en Alicante, Castelló de la Plana o Valencia.

En conjunto, diciembre de 2025 fue el segundo mes con menos horas de sol en lo que va de siglo en la Comunidad Valenciana, solo superado por 2004, y el quinto desde al menos 1983.