Imagen de archivo del exconcejal valenciano de Movilidad Giuseppe Grezzi y Josep Enric García AlemanyEFE

El cargo de Rodalies fulminado fue el gerente de EMT en Valencia con Ribó durante el fraude de cuatro millones de euros

José Enric García Alemany ostentó el cargo de alta dirección entre 2015 y 2020 y fue apartado del puesto poco antes de que la comisión de investigación emitiera sus conclusiones sobre el desfalco en la compañía pública que no supo detectar

Tras no pocos días en los que se vienen reclamando responsabilidades políticas en forma de dimisiones tras las tragedias de Adamuz y Gelida, así como los sucesivos incidentes por averías o caídas de muros, entre otros motivos, han llegado los primeros ceses. Eso sí, éstos se han dado muy lejos de las altas esferas como pudieran ser el ministro de Transportes, Óscar Puente, o el presidente de Adif, Marco de la Peña.

Los señalados se circunscriben únicamente a Cataluña. Es decir, a Rodalies, el servicio de Cercanías regional, mientras que lo que concierne al accidente del Alvia y el Iryo en Córdoba sigue sin tener destituciones o salida por voluntad propia. En este sentido, ya no ocupan sus cargos Raúl Míguez y Josep Enric García Alemany, que ostentaba el puesto de responsable de Mantenimiento de Adif y el director operativo de Rodalies, respectivamente.

Respecto al último, es conocido en Valencia y no, precisamente, por el éxito de su gestión. Y es que García Alemany fue director gerente de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) en el Ayuntamiento de la capital regional bajo el mandato de Joan Ribó, de Compromís, que gobernaba en coalición junto al PSPV-PSOE. Estuvo en esa función entre 2015 y 2020, un tiempo caracterizado por el fraude de cuatro millones de euros en la compañía pública y que no pudo detectar.

Bajo la delegación de Movilidad, que dirigía el siempre polémico y controvertido Giuseppe Grezzi, ese fue uno de los momentos más delicados de las dos legislaturas en las que la izquierda ostentó la vara de mando en Valencia. Tanto es así que García Alemany, antes de que la correspondiente comisión de investigación emitiera sus conclusiones confirmando el ilícito, fue apartado de la dirección gerente de la EMT.

Fue, en palabras del propio Grezzi, una decisión «muy dolorosa» y «largamente pensada», si bien a la par expresó que era «la mejor» para «la empresa» y para el afectado: «Una persona de mi absoluta confianza», señaló el entonces dirigente, quien fue el que puso a García Alemany en el citado puesto pese a que ese fue el primero de alta dirección que ocupaba en su carrera profesional.