Imagen de archivo del escaparate de Llibreria Auca de Valencia
El adiós de Auca Llibres Antics: casi cuatro décadas al servicio del libro en Valencia
La Librería Auca Llibres Antics, fundada en 1988 en la histórica Plaza de la Mercè de Valencia, cierra definitivamente sus puertas. Con ello no solo desaparece un establecimiento comercial, sino un auténtico refugio para bibliófilos, investigadores y amantes de la literatura, un espacio donde el tiempo parecía detenerse entre primeras ediciones, volúmenes descatalogados y auténticas joyas del patrimonio bibliográfico.
Al frente de este templo del libro ha estado durante casi cuarenta años Robert Pérez, librero de vocación y de corazón. Su «buen hacer», como citó hace unos meses un periodista valenciano, lo ha convertido en una figura imprescindible del mundo del libro antiguo en la ciudad: aconsejando con sabiduría, preservando obras que forman parte de nuestra memoria cultural, recuperando ejemplares olvidados y encontrándoles nuevos hogares donde seguir siendo leídos y valorados.
En los últimos meses, el siempre amable, atento y cortés Robert emprendió una titánica labor de desestocaje: cerca de 30.000 libros ofrecidos a precios simbólicos, con grandes descuentos que permitieron a cientos de valencianos enriquecer sus bibliotecas privadas. Gracias a su generosidad y conocimiento, yo por ejemplo, pude completar colecciones y acceder a primeras ediciones de autores fundamentales como Baroja, Azorín o Galdós, junto a historiográficas valencianas que sin duda servirá para mis futuras investigaciones y estudios.
Pero si algo define a Robert Pérez es su calidad humana. En el momento de su jubilación, ha querido dar una última lección de amor incondicional al libro y a su oficio de librero: regalar todos los ejemplares que aún quedaban en la tienda. Durante estos días, cientos de personas han pasado por Auca Llibres Antics y han podido llevarse gratuitamente decenas de libros, prolongando así la vida de esas páginas y sembrando nuevas pasiones lectoras.
Imagen de archivo del escaparate de Llibreria Auca de Valencia
Con el cierre de Auca Llibres Antics, Valencia pierde un establecimiento histórico y los bibliófilos un hogar. La labor de Robert Pérez hacia la sociedad valenciana es incuestionable y merecería, sin duda, algún tipo de reconocimiento institucional por parte del Ayuntamiento, aunque él, con su modestia habitual, no lo reclame ni lo espere.
Su trayectoria es un ejemplo para todos los libreros de lance que, en pleno siglo XXI, luchan por mantener a flote un oficio tan hermoso como difícil. Robert se despide de su mostrador, pero deja tras de sí una huella profunda: miles de libros salvados, miles de lectores agradecidos y el ejemplo de una vida dedicada al amor por la cultura.