Imagen de archivo de los Juzgados de Llíria.
Detenido un teniente de la Guardia Civil por agredir sexualmente a una expareja de Risto Mejide
El teniente de la Guardia Civil de la localidad valenciana de Bétera ha sido detenido tras una denuncia por maltratos continuados y tres agresiones sexuales, así como injurias y coacciones sobre la que había sido su pareja durante los últimos cuatro meses. El agente, tras ser detenido y prestar declaración judicial en Llíria, está en libertad provisional.
La denuncia relata todos los hechos presuntamente delictivos que el varón ejerció sobre ella en una relación que ha durado entre septiembre de 2025 y enero de 2026.
El entorno de la joven, que según ha podido saber El Debate es expareja de Risto Mejide, ya había mostrado su preocupación habiendo sido testigos ante diversos momentos protagonizados entre la pareja, pero no fue hasta este miércoles cuando los hechos se han precipitados.
En la denuncia constan tres casos concretos de abuso sexual, en los que aparentemente no hay un forcejeo ni uso de la fuerza por parte del varón, pero según ella, de la que se omite la identificación por privacidad, en su declaración judicial explicó que no puso resistencia pero sí le pedía que parara durante estos episodios.
Tras la noticia adelantada por Las Provincias, El Debate ha podido confirmar, por fuentes cercanas al caso, que el arrestado le envió este martes por la mañana un mensaje mostrándole aparentes intenciones suicidas y una foto de una única visualización de la pistola reglamentaria de uso en la Guardia Civil, aunque él justificó en sede judicial que era un arma «de juguete» y que el mensaje de despedida se trataba de «humor negro» ante la negativa de ella de retomar la relación.
Según los hechos relatados en sede judicial, la última supuesta agresión sexual tuvo lugar este mismo miércoles por la mañana y horas después el caso fue activado por línea interna de la Benemérita, después que se destaparan los hechos presuntamente cometidos por el teniente. Ese mismo día el denunciado fue arrestado por dos agentes del Equipo Mujer-Menor (EMUME).
Tras la debida exploración de la mujer en un centro sanitario y la declaración de ambos ante la jueza titular de la Plaza número 1 de la Sección de Violencia sobre la Mujer del Tribunal de Instancia de Llíria, el varón fue puesto en libertad aunque con medidas cautelares como la colocación de una tobillera GPS, así como una orden de alejamiento de 700 metros, la retirada del arma reglamentaria y la imposibilidad de comunicarse con su expareja.