Imagen de archivo de un eclipse solar total
Eclipse solar 2026 en Castellón: los mejores lugares para contemplar un fenómeno histórico el 12 de agosto
El próximo 12 de agosto de 2026 quedará marcado en rojo en el calendario astronómico y también en la memoria colectiva. Ese día, España vivirá un eclipse solar total, un fenómeno extraordinariamente infrecuente en estas latitudes y que no se ha podido contemplar en su totalidad desde nuestro país desde hace más de un siglo. Castellón será uno de los territorios privilegiados para observarlo, situada en plena franja de totalidad y con unas condiciones geográficas y climáticas especialmente favorables.
En Castellón de la Plana, el eclipse comenzará a las 19:37 horas, cuando la Luna empiece a interponerse entre la Tierra y el Sol. Poco a poco, la luz irá menguando hasta alcanzar el momento más esperado: la totalidad, entre las 20:31 y las 20:33 horas, apenas unos minutos en los que el día se transformará en noche justo antes de la puesta de sol, que culminará alrededor de las 21:00 horas.
Mapa de la franja en la que será visible el eclipse solar del 12 de agosto de 2026 en la península
Esta combinación de eclipse total y ocaso convierte la experiencia en algo aún más singular, y explica por qué Castellón se ha posicionado como uno de los mejores enclaves del planeta para observar este fenómeno. La ciudad y su entorno reúnen factores clave: horizonte occidental amplio, escasa orografía que bloquee la vista en la costa y una elevada probabilidad de cielos despejados en pleno mes de agosto. Todo ello ha llevado al Ayuntamiento de Castellón a situar el eclipse como eje central de su estrategia turística para 2026, una apuesta que se presentó oficialmente en la Feria Internacional de Turismo de Madrid, Fitur, donde la capital se mostró al mundo como destino astronómico de primer nivel.
Durante esa presentación, la alcaldesa de Castellón, Begoña Carrasco, subrayó el carácter histórico del acontecimiento y su potencial para proyectar la ciudad internacionalmente. Según explicó, el eclipse será un «auténtico revulsivo turístico que permitirá que Castellón deje de ser solo un lugar de paso para convertirse en un destino de referencia. La respuesta del público ya se deja notar, con reservas hoteleras procedentes incluso de países como Estados Unidos o Japón, donde existe una gran afición por este tipo de eventos científicos». La concejala de Turismo, Arantxa Miralles, detalló que el Ayuntamiento lleva tiempo trabajando para que nadie, ni vecinos ni visitantes, viva el eclipse sin la información y las herramientas necesarias para disfrutarlo con seguridad y plenitud.
Dentro de la propia ciudad de Castellón de la Plana, hay varios espacios especialmente adecuados para contemplar el eclipse. Uno de los más destacados es el entorno del Planetario, junto al litoral. No solo por su ubicación privilegiada frente al mar y con una vista despejada hacia el oeste, sino porque será uno de los grandes centros neurálgicos de la jornada. El Planetario ofrecerá durante todo el día una programación especial con conferencias, talleres y actividades divulgativas, pensadas para todos los públicos. A partir de la tarde, la atención se trasladará al exterior, donde se habilitará el denominado Escenario SOL, frente al propio Planetario, con divulgadores científicos explicando en directo cada fase del eclipse y un ambiente festivo y pedagógico a partes iguales.
Imagen de la playa del Pinar del Grau, a unos pocos metros de la piscina municipal de Castellón de la Plana
Las playas de Castellón serán, sin duda, otro de los grandes escenarios naturales para vivir este momento irrepetible. Espacios como la playa del Gurugú, El Pinar o el Serradal ofrecen una amplitud visual excepcional, con el mar como telón de fondo y sin obstáculos que interfieran en la visión del horizonte. En la playa del Gurugú se instalará el Escenario LUNA, en la zona del Aeroclub, donde el divulgador Josep Calatayud retransmitirá en directo su programa «Control de Misión», acercando el eclipse a una audiencia global. La elección de las playas no es casual: permiten congregar a miles de personas con comodidad y disfrutar de un fenómeno que, por su cercanía al atardecer, gana espectacularidad cuanto más limpio esté el horizonte occidental.
Más allá de la capital, la provincia de Castellón ofrece un abanico de lugares igualmente privilegiados para quienes busquen una experiencia más tranquila o un entorno natural distinto. El interior de la provincia, con enclaves como el Desert de les Palmes, la Sierra de Espadán o el entorno del Penyagolosa, ofrece miradores naturales elevados desde los que contemplar el descenso del Sol eclipsado en un paisaje de montaña. Localidades históricas como Morella, con su castillo recortado contra el cielo, o pueblos del Alto Palancia como Segorbe o Jérica, combinan patrimonio, menor contaminación lumínica y amplias vistas del horizonte, convirtiéndose en escenarios ideales para fotógrafos y aficionados a la astronomía. Incluso el propio litoral provincial, desde Benicàssim hasta Oropesa del Mar, permite disfrutar del eclipse con el Mediterráneo como protagonista, siempre que se elijan zonas sin edificaciones altas hacia el oeste.
Ante un fenómeno de estas características, la planificación es clave. Conviene llegar con antelación al lugar elegido, asegurarse de que no haya obstáculos visuales y estar atentos a la previsión meteorológica, ya que la presencia de nubes podría arruinar la observación. También es fundamental recordar que nunca se debe mirar al Sol directamente sin protección adecuada. Las gafas de eclipse homologadas son imprescindibles durante las fases parciales, y solo durante los breves instantes de totalidad se puede observar el fenómeno a simple vista sin riesgo. El Ayuntamiento de Castellón, junto con el Patronato de Turismo, ha previsto campañas informativas, actividades educativas y la distribución de materiales divulgativos para que la experiencia sea segura y enriquecedora.
El eclipse solar total del 12 de agosto de 2026 situará a Castellón, durante unos minutos, en el centro del mundo. Tanto la ciudad como el conjunto de la provincia se convierten en un auténtico balcón privilegiado desde el que observar cómo el día se apaga y vuelve a nacer. Un acontecimiento irrepetible que refuerza la identidad de Castellón como destino abierto al mar, a la ciencia y a las experiencias únicas, y que promete dejar una huella imborrable en quienes tengan la fortuna de vivirlo desde este rincón del Mediterráneo.