Imagen del restaurante Ídem de Valencia.Teresa Cabo

Roba en un restaurante, le graban las cámaras hablando en árabe y la Policía no lo detiene en una casa okupada

Los responsables del negocio situado en la Gran Vía de Valencia muestran su resignación: «Aún debemos darle las gracias porque no rompió nada y pudimos trabajar»

Eran las 05:30 horas del sábado 31 de enero cuando las alarmas del restaurante Ídem de Valencia comenzaron a sonar. Un hombre con la cara tapada había entrado al local de la Gran Vía Marqués del Turia y sus intenciones no eran, aparentemente, conciliadoras. Un robo a cámara lenta, con peineta incluida, y una detención imposible pese a saber dónde se había refugiado exactamente el autor, o al menos parte del botín.

Desde el restaurante Ídem de Valencia relatan a El Debate que en las imágenes grabadas se puede ver incluso al ladrón deambulando con «tranquilidad» por el local y que «hasta le llaman por teléfono y se pone a hablar en árabe».

Los dueños relatan que en las grabaciones de seguridad quedó registrado como el ladrón daba «varios golpes» al cajón de seguridad en el que el restaurante guardaba «la recaudación del último servicio» y que emprendía la salida «con varios objetos y cables debajo del brazo». Eso sí, «antes de salir hizo una peineta» a una de las cámaras que había captado a la perfección todo el robo.

«Esto ocurrió de madrugada y nosotros nos enteramos sobre las 08 horas, cuando nos despertamos y vimos todas las notificaciones de la alarma», explican las mismas fuentes a este periódico.

El restaurante Ídem de Valencia, que tiene su negocio original en Moncofa, se ha convertido en uno de los lugares ciertamente de moda, pero ni el robo pudo con el equipo. «Al llegar al local vimos que se había llevado todos los dispositivos que utilizamos para la gestión del servicio, con sus cargadores, y que sí había conseguido romper el cajón del dinero y se había llevado lo que hubiera en efectivo», cuentan desde el local.

Superando aún el trance, el negocio no paró, pero sin dejar de la resignación: «Aún debemos darle las gracias porque no rompió nada y pudimos trabajar improvisando con las condiciones que teníamos. Si llega a romper copas o botellas de vino, por ejemplo, hubiera sido imposible hacer el servicio como lo hicimos el sábado para comidas».

Pero al caso del robo aún le faltaba un giro de guión y es que el dueño pudo rastrear la ubicación exacta de los dispositivos de marca Apple sustraídos. Pronto detectaron los móviles y tablets en una dirección de «Valencia ciudad» y allí se presentó en compañía de la Policía.

«Estaban justo enfrente de la casa donde ponía que estaban los dispositivos, pero los agentes dijeron que no podían entrar allí. Al parecer es una casa okupada», explican a este periódico.

Con la denuncia correspondiente los dueños del restaurante Ídem de Valencia esperan poder recuperar algo de lo sustraído en un robo con peineta incluida. Saben el lugar exacto en el que se guardaron tras el hurto, pero para más asombro la Policía «no pudo hacer nada».