Imagen del voluntariado de la misionera valenciana en MozambiqueArchidiócesis de Valencia

Elisa Verdú, misionera valenciana en Mozambique: «Atendemos avalanchas de evacuados y enfermos pidiendo agua y alimento»

Las Hijas de la Caridad ofrecen su ayuda en el Hospital El Carmelo

La misionera valenciana en Mozambique Elisa Verdú, cuya labor desarrolla junto a la comunidad de las Hijas de la Caridad en el Hospital El Carmelo y en la escuela de San José, donde atienden a niños huérfanos, enfermos y de familias fracturadas, asegura que la situación dramática por las consecuencias de las inundaciones continúa y están recibiendo avalanchas de personas evacuadas que acuden a pie pidiendo agua, alimentos y medicinas o atención sanitaria básica.

La situación es «desesperante porque el agua está contaminada y para poder beber hay que hervir y desinfectar, por lo que el proceso se complica». La misionera asegura que cuentan con dos silos o depósitos de agua pero, al no tener electricidad no pueden accionar la máquina para la extracción.

En esta ocasión ha venido «mucha más agua y de manera violenta» y el nivel ha superado los dos metros cincuenta. Todavía hay espacios con muchísima agua y siguen limpiando y quitando barro, asegura.

Además, “todos los enfermos que atendemos vienen a por medicamentos, muchos de ellos son enfermos de SIDA. Y es que el hospital El Carmelo, de la ciudad de Chokwè, al sur de Mozambique, desarrolla una obra social muy amplia, para ayudar a los más pequeños, cuentan con un centro de crianzas para acoger a niños que por ellos mismos no podrían sobrevivir, porque padecen alguna enfermedad o porque pertenecen a familias completamente fracturadas. El centro hospitalario es referente para la atención de enfermos con VIH, SIDA y tuberculosis, donde atienden a 400 niños afectados.

«El problema es que la línea eléctrica que viene aquí al hospital es la línea que cruza el río y se ha llevado los puentes, los postes, los cables y todo. Estamos sin luz, y está cerrada la carretera para Maputo y estamos sin poder hacer suministros de nada. Está todo paralizado», explica la misionera.

«Gracias al primer piso de El Carmelo, que es sólido, pudimos subir todo, los generadores, máquinas de rayos X, e intentamos salvar lo máximo posible. Fue durísimo», afirma Elisa Verdú. Y otro problema es que «hay un vacío institucional tremendo. No aparece nadie. Sólo del Programa de Alimentación algo, pero poco, nos llega. Es una situación de estrés y de pánico. Sí hemos pedido ayuda a Manos Unidas y nos han traslado su colaboración».

Las religiosas han acogido, además, a cerca de 25 niños huérfanos y adolescentes enfermos que fueron evacuados en un principio con los Padres Paúles porque tienen una residencia alta pero pasados los días ya han empezado a faltarles el agua, la comida, y están enfermos. Una de las niñas acogidas «vino con un año porque fue raptada y no sabe nadie quiénes son sus padres. De momento está con nosotras», afirma.

También, entre las religiosas Hijas de la Caridad figura la religiosa valenciana María Gómez-Lechón, que lleva más de veinte años como misionera en Mozambique y desde 2023 es responsable de proyectos en el Hospital El Carmelo de la ciudad de Chokwè, al sur de Mozambique, donde las Hijas de la Caridad están presentes desde 1970.