Imagen del equipo de VRAIN
La UPV y el CIPF impulsan su primera jornada conjunta para estrechar la colaboración entre inteligencia artificial y biomedicina
El encuentro sienta las bases para proyectos comunes en detección precoz de enfermedades, análisis de datos biomédicos y desarrollo de nuevas soluciones tecnológicas
El Instituto Universitario Valenciano de Investigación en Inteligencia Artificial (VRAIN) de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) y el Centro de Investigación Príncipe Felipe (CIPF) han celebrado su primera jornada conjunta con el objetivo de explorar sinergias y abrir nuevas vías de colaboración en investigación aplicada que vinculen la inteligencia artificial y la biomedicina.
La jornada, titulada Inteligencia artificial y biomedicina: de la innovación al impacto, ha servido como punto de encuentro entre investigadores de ambas instituciones para avanzar en posibles colaboraciones centradas en la detección, prevención y estudio de enfermedades como el cáncer, los trastornos metabólicos o las patologías neuronales.
Una de las principales conclusiones extraídas de la primera mesa de debate, Líneas de investigación innovadoras entre el CIPF y VRAIN de la UPV, moderada por la investigadora del CIPF Mar Orzáez, fue la coincidencia en la necesidad de un trabajo conjunto para abordar grandes retos biomédicos que no pueden afrontarse de forma aislada. En este sentido, se destacó el potencial de la inteligencia artificial para integrar y coordinar datos biomédicos de origen multimodal generados en el CIPF y ofrecer respuestas más precisas y eficientes.
En esta mesa participó María de la Iglesia Vayá, de la Unidad Mixta de Imagen Biomédica e Inteligencia Artificial Fisabio-CIPF, quien expuso su experiencia en anonimización, curación y tratamiento de datos de imagen médica mediante técnicas de inteligencia artificial y radiómica.
El segundo panel, centrado en la identificación de actividades técnicas y científicas concretas entre ambas entidades y moderado por Francisco García, jefe del laboratorio de biomedicina computacional del CIPF, puso el foco en la posibilidad de concurrir de forma conjunta a convocatorias competitivas de financiación, así como en el diseño de actividades formativas orientadas a perfiles con una doble capacitación biomédica y computacional en inteligencia artificial.
Durante el encuentro se subrayó también la importancia de desarrollar soluciones de IA escalables, sostenibles y aplicables a gran escala, evitando que los avances queden limitados al ámbito experimental. Asimismo, se incidió en las oportunidades que ofrece la inteligencia artificial en el desarrollo de dispositivos médicos y en la necesidad de abordar los retos biomédicos desde una perspectiva tecnológica amplia, más allá de la propia IA, para generar nuevos desarrollos.
Las mesas de debate contaron con la participación del subdirector científico de VRAIN de la UPV, José María Sempere, y del investigador Giovanni Giachetti, junto a diversos investigadores del CIPF.
La jornada fue inaugurada por la directora del CIPF, Deborah Burks, quien destacó que la inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta clave tanto en la vida cotidiana como en la investigación biomédica, especialmente en ámbitos como la prevención y el conocimiento del cáncer. En este contexto, subrayó la importancia de «construir puentes de unión» entre el CIPF y VRAIN para identificar líneas de trabajo y proyectos comunes.
Por su parte, José María Sempere explicó algunos modelos de computación biocelular y biomolecular aplicados a la biología computacional y la bioinformática, y expuso casos de éxito como modelos predictivos de resistencias a antibióticos, la epidemia del VIH o la pandemia de la COVID-19. Según señaló, estos ejemplos evidencian el papel fundamental de la inteligencia artificial para acelerar la investigación científica y generar nuevo conocimiento.
La jornada se completó con la intervención del director de internacionalización y transferencia tecnológica de VRAIN, Óscar Pastor, quien destacó la importancia de combinar inteligencia artificial predictiva con modelos explicables para garantizar que las predicciones sean interpretables y útiles en el ámbito clínico y biológico. En esta línea, Mar Orzáez puso en valor el programa científico sobre cáncer del CIPF.
En el apartado de aplicaciones prácticas, el investigador de VRAIN Cèsar Ferri presentó, junto a los estudiantes Sofía Martínez, Sergio Madrid y Andreu Simó, tres aplicaciones de visión por computación y aprendizaje profundo en contextos ambientales y biológicos. Entre ellas, la detección automática de microplásticos en lodos de depuradora, la identificación de células laticíferas en hojas y el diagnóstico de la leucemia mieloide aguda mediante la cuantificación automática de blastos en biopsias de médula ósea.
Por parte del CIPF, la investigadora Stefania Carobbio expuso el programa científico sobre trastornos metabólicos, con proyectos que aplican métodos de inteligencia artificial para el análisis masivo de imágenes de alta resolución y la personalización de tratamientos. Asimismo, Victoria Moreno y Francisco García presentaron dos propuestas centradas en patologías neuronales, una sobre la detección temprana de la muerte celular y otra sobre el estudio de las diferencias de sexo en enfermedades neurodegenerativas mediante modelos predictivos y atlas unicelulares.
Esta primera jornada conjunta marca el inicio de una colaboración estratégica entre VRAIN de la UPV y el CIPF con el objetivo de reforzar la investigación interdisciplinar y trasladar los avances de la inteligencia artificial al ámbito biomédico con impacto real en la salud.