Imagen de archivo de un vehículo con la baliza V16
Grupos de argelinos y toxicómanos revientan vehículos en el norte de Alicante para robar balizas V16
La rotura de lunas, los cristales en el suelo y la guantera revuelta se han convertido en una estampa cada vez más habitual en la zona norte de Alicante. Desde hace meses, numerosos vecinos denuncian una oleada de robos en vehículos con un objetivo muy concreto: las balizas V16. Según las fuentes consultadas por El Debate, el número de robos denunciados supera ya el centenar y todos presentan un patrón similar, tanto en la forma de actuar como en el horario.
Los asaltos se producen a partir de las 20:00 horas, cuando cae la noche y la actividad en las calles disminuye. Los autores rompen una luna del vehículo y actúan con rapidez, llevándose la baliza de señalización. Esta reiteración ha llevado a los vecinos a descartar robos al azar y a hablar abiertamente de un negocio ilegal en torno a estos dispositivos.
Las mismas fuentes apuntan a la actuación de grupos de jóvenes de origen argelino que operan de forma organizada en distintos barrios del norte de la ciudad. Junto a ellos, también se señala a toxicómanos que aprovechan la facilidad del robo y la posibilidad de obtener dinero rápido revendiendo las balizas en el mercado negro.
Este periódico ha consultado a la Policía Nacional, que confirma un aumento de los robos en vehículos en esta zona de Alicante. No obstante, desde el cuerpo policial precisan que, aunque el repunte es evidente, no pueden confirmar que el móvil principal sea el robo de balizas V16, ya que también se sustraen otros objetos de valor.
Relatos vecinales y un patrón repetido
Los vecinos, sin embargo, describen una realidad muy concreta. «En todos los casos que conocemos han robado la baliza», explica un residente de la zona. Otros testimonios coinciden en que los coches no presentan signos de saqueo generalizado, sino daños mínimos y dirigidos. «Rompen el cristal, cogen la baliza y se van. Es rápido y siempre de noche», relatan.
Actuación policial en una vivienda okupada de la zona norte de Alicante
Esta situación ha generado una creciente sensación de inseguridad entre los conductores, que ya no saben si dejar la baliza en el vehículo, como es habitual, o retirarla para evitar convertirse en objetivo. Muchos reconocen que han dejado de aparcar en determinadas calles a partir del anochecer.
Inmigración y delincuencia cotidiana
La zona norte de Alicante es un área que, desde hace unos años, se encuentra marcada por la conflictividad. Se trata de barrios con una elevada presencia de población inmigrante, mayoritariamente magrebí, aunque también con una presencia significativa de vecinos procedentes de países sudamericanos. Esta realidad convive desde hace años con problemas persistentes de seguridad.
La delincuencia es percibida por los residentes como algo cotidiano. Robos, tráfico de drogas y okupaciones de viviendas forman parte del paisaje habitual, según denuncian los propios vecinos. La falta de control y la reiteración de estos delitos han contribuido a un clima de resignación y desconfianza hacia las instituciones.
La actual oleada de robos de balizas V16 no hace sino agravar una situación ya tensa. Los residentes reclaman una mayor presencia policial en horario nocturno y medidas específicas para frenar un fenómeno que, advierten, podría extenderse a otras zonas de la ciudad si no se actúa con rapidez.
Mientras tanto, en el norte de Alicante, los cristales rotos y las balizas desaparecidas se han convertido en un nuevo símbolo de una inseguridad que los vecinos consideran fuera de control.