Imagen de archivo de la Audiencia Provincial de CastellónEP

Condenado a ocho años y medio de prisión por intentar matar a tiros al padre de su expareja en Castellón

La Audiencia Provincial impone también penas de cárcel a la madre del penado por amenazas y obstrucción a la Justicia y a un amigo por encubrimiento

La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Castellón ha condenado a una pena de prisión de ocho años y medio por un delito de asesinato en grado de tentativa y otro de tenencia ilícita de armas, para los que aprecia la atenuante de drogadicción, a un hombre que intentó matar tiros al padre de su expareja el 30 de junio de 2023 en un bar del Grau de Castellón.

La Sala, que dictó sentencia después de que las partes alcanzaran un acuerdo de conformidad respecto de los hechos, su calificación jurídica y las penas, ha impuesto también un año de cárcel por los delitos de amenazas y obstrucción a la Justicia a la madre del condenado porque amenazó a su exnuera y a los padres de ella para exigirles que retiraran una denuncia por maltrato que habían interpuesto contra su hijo.

Un amigo del agresor también ha sido condenado a otros dos años de cárcel por encubrimiento, puesto que le recogió en casa y lo llevó en coche hasta el establecimiento en el que ocurrió el intento de asesinato.

El principal condenado indemnizará a la víctima del tiroteo con 5.000 euros por las lesiones y las secuelas que sufrió a consecuencia del ataque. Por su parte, su madre deberá indemnizar a su exnuera con 3.000 euros por el menoscabo psíquico y morales que ésta padeció tras las amenazas.

Los hechos ocurrieron sobre las siete de la tarde, cuando el condenado, tras conocer que su expareja le había denunciado en un Juzgado de Violencia sobre la mujer por los delitos de amenazas y quebrantamiento de condena esa misma mañana, le pidió a un amigo que le llevara en coche hasta un bar donde sabía que se encontraba su exsuegro. El amigo, según el relato de hechos probados de la sentencia, desconocía los verdaderos planes del penado y por eso accedió a llevarle.

El agresor, armado con una pistola para la que no disponía de licencia, localizó a la víctima, que estaba en una actitud relajada, mientras tomaba algo con su mujer en el establecimiento. El hombre apuntó a la cabeza de su exsuegro y disparó. Sin embargo, la bala se quedó encasquillada y el perjudicado pudo resguardarse y emprender la huida.

En ese momento, el condenado efectuó un segundo disparó, que impactó en el glúteo de su exsuegro, así como un tercer disparo que le alcanzó en el costado derecho. La víctima se pudo refugiar de la agresión y esquivó un cuarto tiro que efectuó el agresor, antes de huir en el coche de su amigo.

Con anterioridad a estos hechos, la madre del penado fue a casa de sus exconsuegros y les amenazó e insultó con la intención de que retiraran la denuncia interpuesta contra su hijo. A continuación, acudió a una heladería donde trabajaba la expareja de su hijo, a la que insultó, amenazó de muerte y golpeó, con las mismas intenciones.

La sentencia es firme.