Imagen de la cola para lograr una VPO en Alzira, ValenciaEuropa Press

Pasan varias noche al raso en la cola para lograr una VPO en Valencia

Vecinos de la localidad de Alzira optan a viviendas con precios que oscilan entre los 119.000 y los 140.000 euros

El del acceso a una vivienda es, si no el que más, uno de los más acuciantes para los españoles, especialmente para los jóvenes. Por ello mismo, cualquier sacrificio personal para poder optar a una casa nueva pudiera parecer poco y justificado. Esta circunstancia la conocen bien los vecinos de la localidad valenciana de Alzira, ya que algunos de ellos muestran su ilusión ante la opción de «por fin» ser los agraciados con una de los inmuebles de protección pública puestos a su disposición.

Por tanto, no son de extrañar ni este sentimiento generalizado ni que se produzca una larga para poder reservar uno de los pisos de la primera promoción de protección pública en años. Las noches, con borrascas como Oriana (la última) no han sido inconvenientes para que la gente se quede haciendo guardia, si bien los presentes reconocen que están siendo «algo duras». Eso sí, reina el «buen ambiente» porque «cuando se vive con ilusión, uno aguanta todo lo que tenga que aguantar».

Así lo han expresado, en declaraciones a Europa Press TV, algunos de los jóvenes (algunos acompañados por sus padres) que esperan lograr una de estas viviendas, con precios que oscilan de los 119.000 a los 140.000 euros, para tener un hogar propio de nueva construcción y evitar, de este modo, los altos precios del alquiler. «Con mi pareja estoy de alquiler y pagamos unos 700 euros. Estamos optando a tener nuestra propia casa, porque no sabemos si en un futuro nos pueden tirar de donde estamos alquilados, ese es nuestro miedo», señala una joven de Carcaixent que se enteró de la promoción por «el boom» en TikTok y también por familiares.

Condiciones «abismales»

A causa de los compromisos laborales y las condiciones de salud de sus progenitores, que han hecho que no pudieran acudir antes a la cola, esta pareja se ha presentado en el lugar a las 07:30 horas y se muestran «optimistas». «La esperanza no se pierde nunca», asevera. Además, destaca que el ambiente mientras se aguarda el turno es bueno: «Aquí no nos aburrimos».

En la misma línea se manifiesta otro joven, a quien le parece «justo» que la reserva de los pisos se haga por orden de llegada. Por ello, cree que habrá «viviendas para todos» y subraya que las condiciones que ofrece esta promoción son «abismales» respecto a las de venta libre.

Otra mujer ha reconocido que está «muy contenta» porque «por fin vamos a tener una vivienda». «Y con lo difícil que está de conseguir la vivienda, pero bueno, estamos contentos nos han atendido muy bien y los precios lo vemos también muy bien». En su caso, ha pasado un día en la cola y confiesa que pasó «un poco de frío» durante la noche. «Pero cuando se vive con ilusión pues bueno uno aguanta todo lo que tenga que aguantar», recalca.

Una pareja que ha conseguido ser la décima en reservar comenta que se ha quedado sin uno de los seis áticos, pero aun así tienen «un pisito con buenas vistas». Se lo toman como una experiencia «chula» porque todos los presentes aspiran a lo mimos: una vivienda digna en propiedad. Muy emocionado se encuentra también Atef Harbi, director del Real Estate Family Office de Uriel Sun Investments, quien ha dado las gracias al pueblo de Alzira por su interés y actitud, «dignos de alabanza».

«Muchas veces se habla de la gente joven y no siempre para bien, y yo creo que sirven de ejemplo. Nos gustaría que, quien correspondiera, a las autoridades, sobre todo, tomaran nota y vieran este ejemplo de los jóvenes, que cuando se les da la posibilidad de poder acceder a una vivienda pública, ellos se agarran a ella y, si es necesario, duermen fuera», ha argumentado.

Aunque es consciente del problema de acceso a la vivienda, asegura que no esperaban que «las colas fueran tan grandes». «Por nuestra parte, se han vivido escenas muy duras, muy bonitas, pero también muy duras, porque la gente llega cansada, con mucha tensión, al tiempo que con mucha alegría».

«Orgullo» por ser «parte de la solución»

Además, ha hecho gala del «orgullo como promotora de poder contribuir y formar parte de la solución, no del problema» y ha retirado el llamamiento a las instituciones para que «pongan de una vez por todas los medios para que la gente joven sobre todo pueda vivir en condiciones dignas». Las obras de estas VPO están previstas, en función de los trámites administrativos, a mediados de este año. Con lo cual, «siendo realistas, arrancamos a mitad de año y para finales de 2027, principios de 2028, los sueños de esta gente, afortunadamente, serán realidad», ha confiado.

El gerente de la inmobiliaria José Martí, Rubén Martí, ha señalado que tiene «una mezcla de sentimientos: nerviosismo, estrés, mucho orgullo y mucha satisfacción». Ha coincidido en que preveía expectación, puesto que «hace más de 20 años que no se hace una promoción de protección pública'», pero no tantas. «Desde el sábado hemos intentado ayudarles en todo lo posible, dándoles luz, dejándoles entrar al servicio... y ves la cara de satisfacción de cuando salen de aquí de reservar, con las lágrimas».

El responsable de la inmobiliaria ha precisado que el proyecto contempla tres bloques, uno de VPO (123 viviendas) y dos más, con un total de 315 viviendas aproximadamente, de renta libre. Los precios de las viviendas de protección pública oscilan entre los 119.000 euros y los 140.000 euros garajes y trasteros aparte.