Imagen de altos directivos de Caixa BankEl Debate

Las empresas familiares con capital y gestión diversificada representan un 39,7 % del total en la Comunidad Valenciana, pero generan dos tercios del PIB regional

Casi la mitad de las empresas valencianas está en manos de un único accionista que posee el 100% del capital, pero su aportación al PIB regional es solo del 16,8 %

El 87,4 % de las empresas de la Comunidad Valenciana son familiares, es decir, su capital y gobierno corporativo está en manos de una o varias personas de la misma familia. Pero no todas las empresas familiares son iguales. Según el último informe del Observatorio sobre Gobierno, Estrategia y Competitividad de las Empresas (GECE), casi la mitad de las empresas de la autonomía tiene un único accionista que ejerce como administrador único, un tipo de empresa que solo aporta un 16,8 % al PIB regional. Junto a este modelo de empresas fuertemente personalistas coexiste un considerable número de empresas en las que el gobierno está controlado por una familia, pero cuya propiedad no está concentrada en una única persona. Este grupo representa un 39,7 % del total del tejido empresarial valenciano y genera el 61,2 % de la riqueza de la región.

El Observatorio GECE, una iniciativa de CaixaBank y el Ivie para analizar la competitividad de las empresas valencianas, ha organizado hoy una nueva jornada para presentar sus dos últimos informes: Ecosistema empresarial valenciano: análisis detallado de la propiedad, el gobierno corporativo y la competitividad y Resiliencia potencial de las empresas de la Comunidad Valenciana frente a las nuevas políticas arancelarias de Estados Unidos.

El acto ha sido inaugurado por la directora territorial de CaixaBank en Comunidad Valenciana y Región de Murcia, Olga García; y el director adjunto del Ivie, Joaquín Maudos. Posteriormente, el investigador del Ivie y director del Observatorio GECE, Alejandro Escribá, ha detallado las principales conclusiones de los dos informes. La sesión ha concluido con un coloquio que ha mostrado la experiencia de dos empresas valencianas familiares en el que han participado, Meriyeny del Carmen, CEO de Grabalfa Group; y Manuel Peris, consejero delegado de DAS Audio Group, moderados por Amparo García, directora del Centro de Empresas de Paterna de CaixaBank.

El primero de los informes presentados hoy aplica por primera vez un algoritmo avanzado que permite identificar y clasificar con detalle el tejido empresarial valenciano según su estructura de propiedad y gobernanza. Esta nueva metodología muestra con mayor precisión el porcentaje de empresas familiares existentes en la C. Valenciana, así como sus características en cuanto a concentración de la propiedad y modelo de gobernanza, y cómo estos aspectos afectan a su competitividad y aportación al PIB.

Los datos se ofrecen para el conjunto de la Comunidad Valenciana y también desagregados por provincias para analizar las diferencias entre las empresas de Alicante, Castellón y Valencia. Como se ha comentado, en el ámbito autonómico, las empresas controladas y dirigidas por una sola persona que posee el 100 % del capital tienen un peso mayoritario (47,7 % del total), mientras que hay otro 39,7 % de empresas también familiares, pero cuya propiedad y gobernanza está más diversificada. Por último, el 12,6 % de las empresas de la autonomía no se considera familiar, ya que la gestión está en manos de personas sin relación familiar con los accionistas o los inversores.

Por provincias, estos porcentajes, así como el peso de cada uno de los modelos de empresa en el PIB regional, revelan diferencias. La provincia de Alicante es la que tiene mayor porcentaje de empresas con accionista y administrador único, un 50,2 %, cifra superior a la media, que refleja un tejido empresarial especialmente apoyado en el control individual. Por el contrario, en Castellón, aunque este modelo de empresa es también el más numeroso, su peso relativo es menor que en Alicante (45,1 %) y también que en Valencia (46,7 %). En las tres provincias, el impacto de estas empresas de accionista y gestor único en el PIB regional es inferior a su peso en número. Las de Alicante aportan un 25,5 % de la riqueza provincial, mientras que las de Castellón, un 17,1 %, y las de Valencia, un 14,1 %.

La pauta de los datos medios autonómicos también se repite por provincias en el caso de las empresas cuyo gobierno está controlado por familias empresarias, pero en las que la propiedad no está en manos de una única persona. Es decir, en las tres provincias estas empresas tienen una aportación al PIB que supera con creces su representación porcentual. En la provincia de Valencia representan un 39,7 % del total de empresas, pero generan el 64,1 % de la riqueza provincial, mientras que en Alicante son el 38,1 % de las empresas, pero generan el 55,9 % del PIB. Castellón es la provincia donde se acercan más los dos porcentajes (43,4 % en número de empresas y 53,6 % en PIB).

El estudio, presentado por el director del Observatorio GECE e investigador del Ivie, Alejandro Escribá, también observa mayores porcentajes de empresas de alta competitividad en las compañías con control familiar en el gobierno corporativo, pero con estructuras de propiedad más diversificadas. En concreto, las empresas familiares cuyo accionista principal controla solo entre el 25 % y el 49 % del capital, y que comparte tanto la propiedad como los órganos de gobierno con otras personas, son las que alcanzan el mejor desempeño relativo, ya que suman un 62,7 % de empresas de competitividad alta y media alta. Sin embargo, solo el 47,2 % de las empresas que concentran la propiedad y el gobierno en una única persona está en el grupo de las altamente competitivas.

Según explican los autores, «el estudio permite afirmar que la fórmula más eficiente en la economía valenciana no es ni la empresa familiar personalista (controlada y dirigida por una única persona), ni la empresa con un gobierno corporativo desvinculado de la propiedad, sino aquellas configuraciones que combinan la fortaleza y compromiso de la propiedad familiar con la diversidad de perspectivas que aporta una propiedad compartida, y una gestión profesional».

Informe Observatorio GECE sobre resiliencia ante las políticas arancelarias

El segundo informe presentado en la Jornada del Observatorio GECE analiza la resiliencia de las empresas de la Comunidad Valenciana ante los requisitos arancelarios impuestos o anunciados por EE.UU. Según el documento, la región está relativamente más expuesta al impuesto estadounidense que la media nacional, ya que el 7,7 % de sus exportaciones se destina a EE.UU. frente al 4,7 % de media en España. Sin embargo, para los autores, la concentración de grandes empresas en los sectores más afectados es una fortaleza estructural para enfrentar el nuevo escenario arancelario.

El documento permite realizar una evaluación integrada de los sectores económicos para destacar los más afectados por los aranceles a partir de tres indicadores: el peso relativo del sector en el VAB (Valor Añadido Bruto) regional, la proporción de exportaciones a EE.UU. sobre el total exportado por la autonomía y la intensidad exportadora del sector, medida como la ratio de las exportaciones sobre las ventas totales a nivel nacional. Los vehículos de motor, la maquinaria y equipo, la alimentación, bebidas y tabacos y otros productos minerales no metálicos (incluye el sector cerámico) son los sectores en los que tendrá más impacto la medida, según esos tres indicadores. En estos sectores, el 60,8 % de la renta y el 53 % del empleo que generan en la Comunitat se concentra en empresas de gran tamaño, lo que para los autores «otorga un mayor músculo estructural para adaptarse a los aranceles, ya que las grandes empresas disponen de más recursos financieros, capacidades logísticas y redes internacionales para hacer frente a los cambios adversos en las condiciones comerciales».

Junto a los sectores mencionados, en los que tendrá un impacto relevante, en el nivel intermedio (impacto notable) se encuentra la industria química, el material y equipo eléctrico y la industria textil. Por su parte, el nivel de impacto moderado agrupa a sectores con una exposición parcial o limitada: productos informáticos, electrónicos y ópticos, el mueble y otras industrias manufactureras, la agricultura y ganadería, las actividades artísticas y de entretenimiento, los productos metálicos y la industria del caucho y plástico.

Los autores del análisis recomiendan «reforzar las políticas de apoyo a la competitividad empresarial en los sectores más sensibles a los aranceles con el objetivo de: consolidar el tamaño y la escala empresarial, impulsar la productividad, mejorar el acceso a la financiación de las pymes, promover la diversificación de mercados internacionales y favorecer la transformación digital y protección del medioambiente en las empresas.»

Tras la presentación de las principales conclusiones de los dos nuevos informes del Observatorio GECE, la jornada ha incluido el coloquio: Empresa familiar valenciana y respuestas ante los aranceles de EE.UU., en el que han participado, Meriyeny del Carmen. CEO de Grabalfa Group; y Manuel Peris, consejero delegado de DAS Audio Group.