Imagen de la fachada de la Audiencia Provincial de Castellón
La Fiscalía pide 16 años por abusar sexualmente de una joven tras intimidarla con el cartel de Sinaloa
La víctima, de 21 años cuando ocurrieron los hechos en Castellón, asegura que el procesado la intimidó con amenazas, una pistola y supuestos vínculos con el narcotráfico para someterla durante un año
La Fiscalía solicita 16 años de prisión para un hombre acusado de agredir sexualmente a una joven en Castellón tras intimidarla con amenazas y un supuesto vínculo con el cartel de Sinaloa. Los hechos, según relató la víctima en el juicio celebrado en la Audiencia Provincial, ocurrieron en octubre de 2018, cuando ella tenía 21 años.
La joven, que se había trasladado desde Madrid a la capital de la Plana para estudiar y vivía con su pareja, conoció al procesado de forma fortuita en el portal de su vivienda. Él le pidió indicaciones sobre una calle y, tras interesarse por su situación laboral y académica, le aseguró que su padre tenía una cadena de restaurantes y que podía ayudarle a encontrar trabajo. Intercambiaron los teléfonos y días después quedaron en una hamburguesería del Grau.
En ese encuentro, el acusado le habló de las actividades de su familia y de su propio trabajo. Según el testimonio de la víctima, le dijo que su padre tenía 15 restaurantes, que su hermana era jueza y que él era detective privado con contactos en la Policía. También afirmó que movía droga y que podía hacer desaparecer a alguien. La joven declaró que le hizo partícipe de supuestos tráficos y que le advirtió de que, si contaba algo, irían a por ella y su familia.
En una de las visitas al domicilio del acusado, este le mostró una pistola y le pidió que la cogiera para probar que era investigador. La joven contó lo sucedido a su padre, quien le aconsejó que se alejara de él.
En la tercera ocasión en que acudió a su casa, con la intención de cortar la relación, el procesado cerró la puerta con llave nada más entrar y la escondió. Fue entonces cuando, según su relato, le dijo que el capo del cartel de Sinaloa se había encaprichado de ella y que, para evitar que se la llevara, debían fingir que eran pareja. Para demostrarlo, añadió, tenían que grabar un vídeo manteniendo relaciones sexuales.
La joven explicó que se negó en un primer momento, pero que, ante el miedo y las amenazas, accedió a realizar prácticas sexuales. «Vi que la única forma de salir con vida era grabar el vídeo», declaró. Según su testimonio, el acusado se desnudó y la obligó a quitarse la ropa para fingir la grabación, exigiéndole que le masturbara y le practicara una felación. También intentó penetrarla en varias ocasiones.
Tras los hechos, la víctima aseguró que durante un año recibió mensajes amenazantes en los que el procesado advertía de que difundiría el vídeo y atentaría contra ella o su familia. Días después de que su madre hablara con él, apareció con las cuatro ruedas del coche rajadas. La joven afirmó que dejó de hacer vida normal, iba con precaución a clase y no podía salir sola.
Los padres de la víctima declararon en el juicio que la agresión «le ha destrozado la vida». La familia se trasladó primero a Orpesa y después regresó a Madrid. Su expareja señaló que antes era una persona «alegre y abierta», pero que desde entonces vive con miedo.
La Fiscalía mantiene la acusación por agresión sexual, amenazas y acoso, y solicita 16 años de prisión y una indemnización de 15.000 euros por daños morales.