Imagen de archivo del director general de Participación de la Generalitat Valenciana, José TárregaGVA

Un alto cargo de la Generalitat afín a Catalá, en el aire por sus discrepancias con la secretaria autonómica de Justicia

José Tárrega, que fue le número 17 en la lista municipal del PP en 2023, podría ser cesado en los próximos días como director general de Participación

Cuando un equipo de gobierno toma posesión de sus nuevas responsabilidades, uno de los efectos más inmediatos es que los cargos de confianza que componen dicha administración se cambian. Unos salen y otras entran. Esta circunstancia se da más que habitualmente cuando el cambio se da tras un viraje de color político, pero también cuando las siglas son las mismas, como es el caso de la Comunidad Valenciana.

Después de que Carlos Mazón dimitiera el pasado mes de noviembre, la maquinaria parlamentaria se activó con el objetivo de investir a un nuevo presidente de la Generalitat. Este caso fue el de Juanfran Pérez Llorca, que terminó tomando posesión del cargo el 27 de noviembre. Una vez en el Palau, le tocó diseñar su Gabinete. En gran medida fue continuista, con algunas variaciones en carteras, unas pocas entradas y tan solo una salida.

Al respecto, una de las modificaciones que hizo el mandatario afectó a la Consellería de Justicia. Al frente siguió Nuria Martínez, pero es en el llamado 'segundo escalón' donde ha surgido una notable polémica. El citado departamento asumió con la remodelación las competencias de Transparencia y Participación, antes adscritas a Presidencia, nombrando para ello a Carmen Uriol como secretaria autonómica del ramo. Dicen algunas 'lenguas' que la designación fue maniobra de David Serra, uno de los principales asesores de Pérez Llorca.

Pérdida de confianza

Sea como fuere, la base de todo es la relación de Uriol con quien todavía sigue siendo director general de Participación, José Tárrega. Se ha dicho «todavía» porque en los últimos días ha trascendido que la comunicación entre ambos es más que mejorable por las discrepancias surgidas, un hecho que puede precipitar la salida de Tárrega de la Generalitat. De momento, éste último ya no dispondría de despacho en La Cigüeña, el edifico administrativo de Participación.

Si ese contexto terminara por confirmarse en el próximo Pleno del Consell, que se celebra este viernes, o en los sucesivos, el motivo oficial que se expondría a la opinión pública sería el de la pérdida de confianza en el director general, un argumento más que manido en el ámbito político para intentar justificar destituciones que pudieran soterrar otros aspectos.

En lo concerniente a este ejemplo, Tárrega formó parte de la lista electoral con la que concurrió la entonces candidata del Partido Popular a la alcaldía de Valencia a las elecciones municipales de 2023, María José Catalá. Concretamente, ocupaba el puesto 17 de la papeleta. Además, con su amplia vinculación al ámbito asociativo vecinal, su papel fue clave para que Catalá le arrebatara la vara de mando levantina a Joan Ribó, de Compromís, gracias a la movilización social en determinados barrios.

Es, precisamente, ser 'cuota Catalá' lo que puede acelerar la caída en un gesto que, siempre y cuando terminase por ratificarse en el Diario Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV), podría llegar a interpretarse como una suerte de declaración de intenciones en aras de tratar de delimitar los espacios de cada uno: Catalá en lo concerniente al Consistorio y Pérez Llorca y su núcleo más cercano en el Palau. Y todo ello con el telón de fondo de saber, todavía sin fecha prevista para el congreso, cuál será el nombre del candidato 'popular' a la presidencia regional.