Imagen de Carlos Mazón en un vagón de Metrovalencia tras anunciar la reapertura total para el 27 de junio

Imagen de archivo de Carlos Mazón.Europa Press / Jorge Gil

La jueza de la dana pide la imputación de Mazón sin tener aún la prueba clave de la causa

La magistrada argumentó su decisión ante el TSJCV interpretando un mensaje entre el exjefe de gabinete del expresidente y Salomé Pradas

Las prisas no suelen ser buenas consejeras; la celeridad tampoco presagia un buen fin. La jueza de la dana decidía este miércoles elevar al Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana la exposición razonada para que se impute a Carlos Mazón. Pero este auto llega en un momento de la instrucción muy peculiar, porque las diligencias con respecto al expresidente valenciano no han finalizado.

Este mismo miércoles ha comparecido ante la magistrada Nuria Ruiz Tobarra el exdirector de Comunicación Francisco González, persona del núcleo duro de Carlos Mazón durante su etapa en la Generalitat Valenciana. El abogado del imputado Emilio Argüeso ha pedido detener dicha testifical al entender que la parte relativa al papel de Mazón ya no está en manos del Juzgado de Catarroja, sino que ya depende de la decisión final de la Sala de lo Civil y Penal del TSJCV.

La magistrada se ha negado y ha mantenido sin cambio tanto esta declaración como la del viernes, cuando acude la que fuera directora general de la Oficina de Prensa de Presidencia, Maite Gómez.

Es decir, que la jueza decidió delegar toda hipotética responsabilidad penal de Mazón a falta de tener sobre la mesa tanto la declaración de una persona cercana al propio expresidente como la versión de la trabajadora que entró con él al Centro de Coordinación de Emergencias de l'Eliana aquel 29 de octubre.

Y a ello aún le falta una diligencia que ciertamente se ha quedado a mitad camino. La jueza estima, en su argumentación inicial, que el «tono» empleado por José Manuel Cuenca para decirle a Salomé Pradas que «de confinar, nada» era «una orden», por lo que la magistrada entiende que para que el exjefe de Gabinete empleara esos términos es porque la indicación realmente venía desde el propio Mazón. Pero realmente de ello no hay constancia, sino una interpretación de Nuria Ruiz Tobarra.

La magistrada ya pidió a WhatsApp y Telegram que recuperen las conversaciones borradas por Cuenca, un trámite en el que aparecerán las conversaciones mantenidas entre el testigo y Carlos Mazón. Por lo que ha podido saber El Debate, dicha información no ha llegado al Juzgado de Catarroja, por lo que la magistrada no dispone en su despacho del documento que serviría para reforzar tales indicaciones señaladas en el auto para solicitar la imputación del expresidente valenciano.

Realmente las conversaciones de Cuenca pueden servir para desvelar que sí estaba transmitiendo órdenes por parte de Mazón, cuestión que presupone la magistrada, o que por el contrario no había indicación alguna que llegara desde el reservado de El Ventorro, lo que provocaría un nuevo fallo en la instrucción.

La magistrada ya estimó como «hecho plausible» que Maribel Vilaplana llevara a Mazón en coche hasta el Palau de la Generalitat, hipótesis desmontada por la declaración de un escolta del presidente, quien detalló la llegada del dirigente al edificio en un tramo horario en el que la periodista aún no había sacado su coche del parking.

La decisión final de Nuria Ruiz Tobarra con Mazón parecía evidente, aunque no se esperaba una celeridad con diligencias clave aún por finalizar. Sin duda, llamativo.

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