Imagen de archivo del presidente de la Generalitat Valenciana Carlos Mazón.
Un escolta desmonta el último bulo de la izquierda contra Mazón y Maribel Vilaplana y deja en mal lugar a la jueza de la dana
Enésima declaración en la causa de la dana que sirve para desmontar bulos, chismes y comentarios armados con más intencionalidad morbosa en busca de cierto impacto político. Hasta la magistrada de la instrucción le dio pábulo a una hipótesis que este mismo lunes 9 de febrero ha tenido que ver como un testigo la anulaba por completo.
La macro causa de la dana ha retomado el serial en busca de saber si Carlos Mazón dijo o hizo algo que sirviera para interferir directamente en la toma de decisiones en el Cecopi del 29 de octubre. Este lunes 9 de febrero le ha tocado el turno a un escolta del expresidente valenciano. Estas declaraciones sólo se circunscriben en que se ratifique la implicación del político alicantino.
Uno de los escoltas que estuvo con Carlos Mazón aquel día de la dana ha confirmado que el expresidente «no dijo nada» sobre la emergencia activa, lo que judicialmente no sirve para imputarle que diera órdenes al Cecopi, pero sí para mantener la tesis, a base de autos y proclamas desde la izquierda, en base a la actitud de Mazón aquel día.
Durante semanas y meses se fue formalizando una conjetura con mayor finalidad morbosa que política o judicial. Detrás estaba la izquierda y encontraron con un espaldarazo judicial.
La teoría, casi de la conspiración, es que Maribel Vilaplana habría acercado a Carlos Mazón hasta el propio Palau de la Generalitat. El recorrido en coche entre el parking y la sede del Gobierno valenciano era el último eslabón al que se podía coger con fuerza la izquierda tras perder el blanco fácil con el cambio de presidente.
De pronto este chisme, que no se basaba en ninguna investigación judicial, en ningún dato objetivo o declarado ante la jueza, sino en meras conjeturas morbosas, se encontró con un auto firmado por la magistrada Nuria Ruiz Tobarra en el que esta teoría se señalaba como «una hipótesis plausible». Todo ello tras conocer los datos del horario de salida del coche de la periodista del parking en el que permaneció el vehículo durante todo el tiempo que duró la comida de El Ventorro.
Han tenido que pasar dos meses para que un escolta desmonte con una única frase todo el entramado ideológico de la izquierda con la tragedia y deje en mal lugar a la magistrada, quien asumió como «plausible» una tesis que nadie había comentado hasta la fecha en sede judicial.
El escolta, que ha declarado como testigo, ha señalado que Mazón llegó al Palau de la Generalitat sobre las 19:45 horas del 29 de octubre de 2024. Sin que haya precisado cómo llegó el expresidente, lo que sí resulta llamativo es el tramo horario, ya que lo que sí se ha sabido hasta la fecha, sin que aún se haya esclarecido en qué afecta a la gestión de la emergencia de la dana, es que Maribel Vilaplana pagió el ticket a las 19:47 horas y salió del parking a las 19:51 horas.
Resulta ciertamente imposible que Mazón llegará al Palau de la Generalitat a bordo de un vehículo que aún estaba dentro de un aparcamiento a esa mismo hora, por lo que el bulo de la izquierda se desmorona por segundos y el hecho «plausible» de la magistrada queda en evidentemente descartado.
Además, el agente ha señalado que Mazón «iba sólo» y que sus palabras fueron escuetamente «Ahora bajo y nos vamos». Pocos minutos después el expresidente ya estaba encima del coche oficial que le llevaría al Cecopi de l'Eliana.