Imagen de la ermita de Honduras
Solicitan ayudas valencianas para terminar una ermita en Honduras e impulsar proyectos formativos, culturales y deportivos
El problema no es «cómo haces que los chicos dejen las maras, sino qué haces para que no entren en ellas»
Fernando Morala, un vecino de Godella, que estuvo siete años en Honduras desarrollando proyectos educativos para jóvenes delincuentes integrantes de las maras, ha solicitado ayuda a la Fundación Ad Gentes del Arzobispado de Valencia para finalizar la construcción de una ermita, en la aldea de Guanizales, «un espacio desde donde impulsarán proyectos formativos, deportivos, culturales y artísticos, punto de referencia para una sociedad marcada por altos índices de violencia y pobreza».
Actualmente, existe un comité católico en el distrito de La Paz, en Honduras, formado por laicos católicos muy comprometidos, que han construido una nueva ermita en la aldea de Guanizales, dedicada a la Virgen del Carmen, pero necesita ser terminada, le falta el suelo y adaptar los accesos por carretera.
Se trata de una «comunidad muy activa, que cuenta con muchos delegados de la Palabra, que se encargan de hacer las celebraciones, leer el Evangelio, las lecturas, muchos de ellos trabajan en la construcción, o en el campo, pero todos han encontrado un tema común que es trabajar por este proyecto», señala Fernando Morala.
Lo importante es que han conseguido crear un espacio de encuentro y punto de referencia para todosVecino de Godella que estuvo siete años en Honduras desarrollando proyectos educativos para jóvenes
«Lo importante es que han conseguido crear un espacio de encuentro de muchísimas comunidades de toda la zona de Guanizales, que hasta ahora no tenían, y es punto de referencia para todos», para las familias y para tantos jóvenes cuyo futuro es, en la mayoría de casos, caer en redes de mafia y bandas y ser captados por las maras.
«Cuando una comunidad tiene capacidad para hacer ese tipo de iniciativas, es un referente, no solo para la Iglesia católica, sino para otros grupos que están alrededor, para otras instituciones, para la sociedad. Ver una comunidad que es capaz de hacer esto es un referente para que la gente sepa que si uno quiere y se organiza, puede conseguir cosas», asegura. Y también es referente para los políticos: cómo se puede levantar una comunidad si tiene gente que tiene interés”.
En la ermita antigua, el 80 % de los feligreses se quedaba fuera, ahora ésta ha sido habilitada como sala multiusos, para catequesis y dispensario médico, y así, con la nueva construcción amplían capacidad dado que se encuentra en un territorio con hasta 5.000 personas.
Desde muchos frentes se promueve la captación de los 'mareros' y hay que hacer lo posible para evitarloVecino de Godella que estuvo siete años en Honduras desarrollando proyectos educativos para jóvenes
Conforme explica Fernando Morales, «yo fui director de un centro de 'mareros', de jóvenes delincuentes, y viví situaciones de extrema violencia». Sacar a un chico de las maras es muy complicado o imposible porque o «sale muerto o no sale». «Es muy difícil que un chico que entra en las maras salga, por eso, la labor es hacer que no entre».
Por ello, «estos proyectos, como esta ermita en Guanizales, permiten crear grupos de reflexión, grupos infantiles, deportivos, culturales, artísticos, de todo, y es fundamental, porque los chicos tienen un espacio de encuentro, y no terminan cayendo en la violencia», asegura.
Fernando viajó a Honduras en 1992 enviado por Cáritas Valencia y en este país conoció a su esposa. Y cuando regresó a España le llegó la propuesta de colaborar con uno de los barrios de Guanizales. Construyeron una primera ermita con la ayuda de la Fundación Ad Gentes, pero con el paso del tiempo quedó pequeña para atender el aumento de la feligresía. Por eso, el proyecto fue ampliar el espacio y se construyó esta otra ermita más grande.