Imagen del expresidente de la Generalitat Valenciana Carlos MazónEP

«No entendemos a la jueza Ruiz Tobarra, la causa de la dana se está jugando dos motivos de nulidad»

«Estamos en una situación que yo en 35 años de profesión no he vivido nunca. Esto es muy grave y se nota cierto nerviosismo entre los compañeros». Así describe la situación una letrada presente en la macro causa de la dana de Valencia tras salir de la testifical a Maite Gómez. Seguramente ésta ha sido la semana más compleja de una instrucción sobre la que se asuma la sombra de la nulidad por una querella y por unas actuaciones que provocaron la queja de un abogado.

Entre el colectivo de abogados presentes de la causa de la dana se asumió como una auténtica bomba la exposición razonada de Nuria Ruiz Tobarra al Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana pidiendo la imputación de Carlos Mazón. «No nos lo esperábamos y menos en una semana con dos testificales pedidas por formar parte del equipo de Mazón», alega una profesional que trabaja en una de las acusaciones.

Pero al final que la magistrada pudiera elevar la causa entraba entre los escenarios posibles, pero jamás que la instrucción pueda irse al traste por una querella y por mantener unas diligencias que ya estaban agendadas. «No entendemos a la jueza, la causa de la dana se está jugando dos motivos de nulidad», expone otra letrada.

«Nulidad radical y originaria»

Por una parte está la querella presentada por el abogado Rubén Gisbert, que representa a ocho víctimas de la riada, en la que el letrado, ausente en la comparecencia de este viernes de Maite Gómez, solicita «proceder a declarar la nulidad radical y originaria de la instrucción por vulneración de los principios básicos de práctica procesal de la instructora, habiéndose practicado diligencias por terceras personas».

Según ha podido consultar El Debate en diversas fuentes jurídicas, «nulidad no es archivo, por lo que con esa querella será el TSJCV el que decida si existe tal perjuicio y en qué punto deja la causa y qué hay que repetir, porque puede apreciar que sólo se deban citar de nuevo las testificales en las que presuntamente participó el marido de la jueza. La nulidad total provocaría un daño desproporcionado, y eso también lo debe tener en cuenta el tribunal».

Es justamente esa 'presencia' externa al caso la que mayor revuelo ha provocado entre los letrados de la macro causa. «La denuncia es muy grave. Es inaudito que pueda haberse dado una situación así, pero también te digo que, quitando la queja de Salomé Pradas, nadie más ha señalado la presencia del marido de Nuria Ruiz Tobarra en la sala en la que se llevan a cabo las testificales. ¿Por qué se han esperado más de diez meses en denunciar algo así?», comenta un abogado.

La querella contra la jueza y su marido puede convertirse en un ataque a la línea de flotación de la instrucción, que pasaría, si se asume íntegramente lo que solicita Gisbert, a manos de otro magistrado.

«Si yo llevara la defensa de Mazón...»

Pero ese no es el único problema que le ha surgido a la instrucción de la dana esta semana. Tanto abogados presentes en la causa como letrados que no tienen nada que ver coinciden en un «error» por parte de Nuria Ruiz Tobarra haber mantenido las testificales de Francisco González y Maite Gómez esta semana.

«Si reconoces al TSJCV que ya no eres competente para investigar a Mazón, ¿por qué permites dos testificales cuyo único motivo de darse es por su contacto con el expresidente? Tengo mis serias dudas con su justificación de que también afectan a Salomé Pradas y Emilio Argüeso», señala otro letrado.

El propio abogado del ex número 2 de Emergencias ya mostró su queja ante la jueza por aceptar la testifical de Francisco González ni 24 horas después de su exposición razonada al TSJCV.

Ahí una abogada presente en la causa añade un punto crucial a futuro: «Si yo llevara la defensa de Mazón, en el momento haya que personarse en la causa pediría la nulidad de estas dos testificales, como mínimo».

«Es inaudito esto que estamos viviendo»

Y con esa doble sombra de nulidad la instrucción sigue, como es ciertamente habitual, ya sin el foco de Mazón, ya que las testificales relacionadas con el expresidente han finalizado. Ahora ya todo está en manos del TSJCV y de lo que pueda decidir con Mazón, pero el trabajo en Catarroja debe seguir, quedando aún pendientes más de 100 testificales de testigos.

Eso sí, entre los abogados presentes en la macro causa cunde un desánimo casi general: «Es inaudito esto que estamos viviendo. La gente está muy nerviosa y esta sucesión de querella, audios, exposición razonada y mantener las testificales han repercutido negativamente en el ambiente. La gente ya no habla», zanja un abogado tras salir del interrogatorio a Maite Gómez.

La causa de la dana tiene, hasta la fecha, casi 45.000 folios de documentación, «es que son 52 tomos ya», puntualiza una abogada. En el caso de que la nulidad fuera total el contador se iría a cero, sin que hubiera servido todo el trabajo hecho durante más de un año y en un caso así de mediático y denso ese temor se palpa en el ambiente.