Pablo Ruz, alcalde de Elche, durante un desayuno informativo en El DebateMiguel Pérez

Entrevista ! Pablo Ruz, alcalde de Elche

«Elche es una ciudad orgullosa de sí misma, que fabrica zapatos y cohetes y con tres Patrimonios de la Humanidad»

El alcalde ilicitano desgrana en El Debate los cuatro ejes del proyecto que ha desembocado en el gran momento que atraviesa la ciudad

«Los municipios salvan», esa es la convicción del alcalde de Elche, Pablo Ruz (PP), quien se ha mostrado «satisfecho» con la gestión del Consistorio que él lidera. Asimismo, insistía en que «falta mucho por hacer» en la ciudad —la tercera más grande de la Comunidad Valenciana— y que no está en un «momento perfecto».

Durante un desayuno informativo en la redacción de El Debate, con el patrocinio de Aigües d'Elx, el primer edil ha repasado el momento de la localidad, deshaciéndose en elogios. Natural de Elche, destaca el amor por su ciudad como una cualidad necesaria para ser alcalde. Esta pasión le fue transmitido por sus abuelos, procedentes de Guadix. En el año 55 llegaron en ferrocarril y se alojaron cerca de la basílica. La devoción mariana de su abuela —granadina— y la integración de su abuelo candando en el Misteri fue lo que arraigó en su familia: «la identidad de un pueblo» .

Tradiciones «de corazón y de espiritualidad»

Destacaba su «entorno privilegiado» a escasos 23 kilómetros de Alicante y con un aeropuerto en su término municipal; con «10 kilómetros de playas de arena fina, aguas limpias y un clima de 18 grados de media»; comunicada por AVE, con tres Patrimonios de la Humanidad, rodeada por palmeras y 33 pedanías.

Incidía en que es «una ciudad orgullosa de sí misma», donde las tradiciones «de corazón y de espiritualidad» causan un «arraigo profundo»: desde el Misteri a la Semana Santa pasando por las fiestas de la Virgen en diciembre. Elche es agricultura, donde se cultivan «las mejores granadas de España» —siendo denominación de origen— y en la que se fabrican «zapatos y cohetes».

Con datos de turísticos y de consumo de agua a niveles «históricos» —que gracias a la gestión de Aigües d'Elx se ha situado al municipio en uno de los mejores de España en cuanto eficiencia se refiere— Ruz insiste en que los ciudadanos quieren «estabilidad» y conocer «a dónde van sus impuestos», agregando que han bajado el IBI un 5 %.

Elche es una ciudad que se ha hecho a sí misma, bella y bien cuidada, con tradiciones que nos arraigan profundamente a la tierra y tradiciones de corazón y de espiritualidad muy profundaPablo RuzAlcalde de Elche

Un «Plan de ciudad» para el Elche del futuro

El municipio, consolidándose como tercera economía de la Comunidad Valenciana, tiene en su término cerca de 2.700 empresas que facturan más de un millón de euros al año. Además, se han destinado más de 110 millones de euros —rondando el presupuesto anual de la ciudad en los 300 millones de euros— a obra pública. Defendía el trabajo constante del Ayuntamiento, asegurando que no se les podrá reprochar que solo actúan «en año de elecciones».

La buena salud pasa por el «Plan de ciudad» que Ruz está ejecutando, tras reunirse con «todos los actores que hacen la ciudad» que comprende cuatro ejes «esenciales», para diseñar un proyecto estratégico con visión de futuro.

El primero, urbanismo, sobre el que decía estar «a punto de sacar un plan especial de protección del Palmeral», que es un bien UNESCO y levantando «viviendas de protección social». A nivel económico, mantener «activos» los tres sectores, apostando por le desarrollo industrial. La llegada de la factoría de la empresa PLD Space pretende ser el «germen de un nuevo parque empresarial de dos millones de metros cuadrados» en un terreno rústico «Tenemos el mejor parque empresarial de Europa», aseveraba el alcalde.

Asimismo, reafirmaba su apuesta por un «turismo sostenible», sobre el que apuntaba que se alcanzó un millón y medio de pernoctaciones en 2025 en Elche, y orientado a la puesta en valor del patrimonio cultural. La mejora de las infraestructuras y comunicaciones es el tercero de los pilares, mientras que el cuarto es la política patrimonial, la ciudad como un «estandarte cultural interno y externo». «Hay que hacer y no hablar, ese es nuestro objetivo», insistía.

«Espero que cuando dejemos la alcaldía, ojalá por motivos voluntarios, la gente diga 'habéis hecho que la ciudad avance'», agregaba el alcalde. Según las encuestas que maneja el partido, los ilicitanos les piden «no desviarse de esta línea».

El primer edil reivindicaba el papel de los municipios en la sociedad española como «primera y principal organización» tras la familia y debe hacerse oír «a nivel nacional». Así, reclamaba la creación de un «Ministerio de las Ciudades» para una dedicación «constante» a la gestión local, abandonada desde el Gobierno central. «Creo que es una asignatura pendiente, no me parece que sea anatema», sentenciaba.