El futbolista Rafa Mir durante un partido en el Valencia C.F.Efe

La Fiscalía pide diez años y medio de cárcel para el futbolista Rafa Mir por una presunta agresión sexual

El Ministerio Público solicita nueve años de prisión por agresión sexual con acceso carnal y 18 meses por lesiones por unos hechos ocurridos en 2024 en su vivienda de Bétera

La Fiscalía Provincial de Valencia solicita diez años y medio de prisión para el futbolista Rafa Mir por una presunta agresión sexual contra una joven de 21 años ocurrida en septiembre de 2024 en su domicilio de la urbanización Torre en Conill, en Bétera (Valencia).

Según el escrito de la Fiscalía al que ha tenido acceso El Debate, el Ministerio Público pide nueve años de cárcel por un delito de agresión sexual con acceso carnal y otros 18 meses de prisión por un delito contra la integridad física. En su calificación jurídica, la Fiscalía sostiene que «los hechos se consideran constitutivos de un delito de agresión sexual y dos delitos contra la integridad física».

En el momento de los hechos, Mir jugaba en el Valencia -club al que había llegado cedido por el Sevilla- y actualmente milita en el Elche.

Además de la pena de prisión, la acusación pública solicita medidas de alejamiento y control posteriores al cumplimiento de la condena.

Alejamiento e indemnización

El escrito de acusación reclama que el futbolista no pueda comunicarse con la denunciante ni acercarse a menos de 500 metros durante trece años. También pide que, una vez cumplida la pena de cárcel, quede sometido a siete años de libertad vigilada.

La Fiscalía solicita igualmente que el jugador indemnice a la víctima con 64.000 euros por las lesiones físicas y los perjuicios morales derivados de los hechos denunciados.

La noche de los hechos

La investigación judicial sitúa los hechos entre la noche del 31 de agosto y la madrugada del 1 de septiembre de 2024. Según el relato incorporado a la causa, Mir coincidió con dos mujeres en una discoteca de Valencia mientras se encontraba con varios amigos.

Tras el cierre del local, el grupo se desplazó a la vivienda del futbolista en Bétera. Allí, de acuerdo con la versión recogida en el procedimiento, el delantero mantuvo primero relaciones consentidas con una de las mujeres.

Posteriormente, se dirigió con la otra joven a la zona de la piscina del domicilio. Según la acusación, el jugador comenzó a besarla y tocarla pese a que ella manifestó en varias ocasiones su negativa.

La Fiscalía sostiene que el futbolista introdujo los dedos en la vagina de la denunciante sin su consentimiento, lo que considera un delito de agresión sexual con acceso carnal.

Lesiones y denuncia posterior

Según la investigación, la joven consiguió abandonar inicialmente la vivienda, aunque regresó después para recoger sus pertenencias.

En ese momento, siempre según la acusación, Mir la habría agarrado con fuerza del brazo -lo que le provocó una contusión- y la condujo al cuarto de baño, donde presuntamente se produjo un nuevo episodio de agresión.

El informe del fiscal recoge que la denunciante sufrió una contusión en el brazo derecho y que posteriormente fue diagnosticada con un trastorno adaptativo mixto con ansiedad y estado de ánimo deprimido relacionado con los hechos denunciados.

Detención y situación judicial

Tras interponer la denuncia, el futbolista fue detenido y permaneció cerca de dos días bajo custodia policial como presunto autor de un delito de agresión sexual con acceso carnal y otro de lesiones.

Mir declaró ante el juzgado instructor y negó los hechos, asegurando que las relaciones fueron consentidas. Tras su comparecencia quedó en libertad provisional, ya que ninguna de las partes solicitó su ingreso en prisión preventiva.

Meses después, en octubre de 2024, la titular del Juzgado de Instrucción número 8 de Llíria acordó procesarlo al considerar que las diligencias practicadas durante la investigación apuntaban a la existencia de indicios de delito. La magistrada fijó además una fianza de 12.500 euros para cubrir posibles responsabilidades civiles en caso de condena.

Otro futbolista acusado

En la misma causa también figura como investigado otro jugador, Pablo Jara, amigo de Mir y presente en la vivienda aquella noche.

La Fiscalía le atribuye una presunta agresión sexual contra la segunda mujer que acudió al domicilio y solicita para él una pena de tres años de prisión. Según la acusación, habría realizado tocamientos reiterados en la zona de la piscina y posteriormente habría golpeado a la víctima en la cara antes de expulsarla de la casa.