El exmarido de Mónica Oltra, Luis Martínez Icardi, condenado por abusar de una menor tutelada, en imagen de archivo
El exmarido de Mónica Oltra obtiene sus primeros permisos penitenciarios tras su condena por abusos a una menor tutelada
Luis Ramírez, condenado a cinco años de prisión, ingresó en Picassent en febrero de 2024 y ya ha disfrutado de salidas temporales tras cumplir el tiempo mínimo exigido por ley
Luis Ramírez Icardi, condenado a cinco años de prisión por abusos sexuales a una menor tutelada, ha comenzado a disfrutar de sus primeros permisos penitenciarios. El exmarido de la exvicepresidenta valenciana Mónica Oltra (Compromís) ingresó en febrero de 2024 en la prisión de Picassent para cumplir la pena impuesta por los hechos ocurridos en 2016.
La condena llegó tras un proceso judicial que tuvo que repetirse por orden del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana. El alto tribunal ordenó revisar el caso para valorar un informe que resultaba favorable al acusado y que no había sido incorporado al expediente inicial. Pese a esa nueva valoración, el fallo final volvió a ser el mismo: una sentencia condenatoria.
Antes de entrar en prisión, el exmarido de la dirigente nacionalista había sido despedido del centro donde trabajaba cuando ocurrieron los hechos. La extinción de su contrato fue acompañada de una indemnización cercana a los 20.000 euros.
Tras cumplir el tiempo mínimo que marca la normativa penitenciaria, el docente solicitó sus primeros permisos de salida, según avanza Las Provincias. Este tipo de autorizaciones puede pedirse una vez completada una cuarta parte de la condena. En su caso, ese umbral se alcanzaba a los quince meses de estancia en prisión.
Primeras salidas de prisión
Fuentes conocedoras de la situación han confirmado al citado medio que Icardi ya ha disfrutado de varios días fuera del centro penitenciario. De forma habitual, los permisos se conceden enlazando días laborables con el fin de semana, lo que permite completar periodos de hasta cuatro días fuera de la cárcel.
No ha trascendido si la autorización fue concedida directamente por la junta de tratamiento del centro penitenciario o si fue necesario recurrir ante el juzgado de vigilancia penitenciaria. Entre los factores que se tienen en cuenta para estas decisiones figura la participación en programas de reinserción. En este caso, Icardi había realizado un curso de reeducación sexual.
Los abusos por los que fue condenado se produjeron sobre una menor que se encontraba bajo tutela de la Administración desde los cuatro años. El agresor era monitor en el centro donde residía la adolescente y mantenía con ella una relación de especial cercanía y confianza.
Un caso con derivaciones políticas
El caso también tuvo consecuencias en el ámbito político. Tras la condena a Icardi se abrió una investigación para determinar si responsables de la Conselleria de Igualdad, dirigida entonces por Oltra, trataron de interferir o restar relevancia a la denuncia contra el monitor.
Inicialmente, tanto el juez instructor como la Fiscalía consideraron que no existían indicios de delito y archivaron la causa. Sin embargo, la Audiencia Provincial decidió la semana pasada revocar ese archivo y ordenó la apertura de juicio contra Oltra y varios miembros de su antiguo equipo.
En total, trece personas se sentarán en el banquillo en este procedimiento. El juzgado ha fijado una fianza de 120.000 euros para asegurar una posible responsabilidad civil en caso de condena, una cantidad que podría reclamarse íntegramente a cualquiera de los acusados. Mientras tanto, Compromís estudia posibles vías para contribuir a afrontar esa garantía económica.