Imagen de archivo de alumnos musulmanes en una clase
La Generalitat Valenciana suprime la asignatura de religión islámica que implantó la izquierda en Alicante
El nuevo colegio público de Almoradí no ofrecerá esta materia, extendida durante años por el Gobierno de Ximo Puig en municipios con alta presencia de alumnado magrebí
El nuevo colegio de Infantil y Primaria Número 4 de Almoradí abrirá sus puertas en septiembre de 2026 con una novedad significativa en su oferta educativa: no incluirá la asignatura de Religión Islámica. La decisión rompe con la línea seguida durante los últimos años en este municipio y en otras zonas de la provincia de Alicante, donde esta enseñanza fue introducida y extendida bajo los gobiernos autonómicos del llamado Botànic, integrados por PSOE, Compromís y Podemos y con la oposición entonces del Partido Popular y la comunidad educativa.
Durante aquella etapa, con el socialista Ximo Puig al frente de la Generalitat y Vicent Marzà, de Compromís, como conseller de Educación, se impulsó activamente la implantación de esta materia en centros públicos situados en localidades con una elevada presencia de alumnado de origen magrebí. El objetivo era ampliar la oferta confesional más allá de la Religión Católica, una decisión que generó debate social desde sus inicios.
En Almoradí, donde todos los centros educativos superan el 30 % de alumnado magrebí -alcanzando el 40% en el colegio Manuel de Torres-, la asignatura se imparte desde el curso 2018-2019 en varios colegios públicos. Su llegada no estuvo exenta de polémica y llegó a provocar tensiones entre familias, con advertencias de movilizaciones en el momento de su implantación.
La situación cambiará con la apertura del nuevo centro. En la reunión del Consejo Escolar Municipal celebrada la pasada semana, en la que participaron representantes de la comunidad educativa y de la Administración, se confirmó que este colegio no ofrecerá la opción de Religión Islámica.
Cambio de rumbo
El equipo de Gobierno municipal, encabezado por la alcaldesa del Partido Popular, María Gómez, ratificó la decisión, que corresponde a la Conselleria de Educación. De este modo, el nuevo centro se desmarca del modelo aplicado en los otros tres colegios públicos de la localidad, donde sí se mantiene esta asignatura.
La implantación de la Religión Islámica en la escuela pública fue una de las medidas educativas llevada a cabo durante la etapa del Botànic en determinados territorios. En la provincia de Alicante, el programa se desplegó en municipios como Crevillente, Catral y Almoradí, todos ellos con una importante presencia de familias de origen magrebí.
Actualmente, esta enseñanza continúa impartiéndose en centros como el Doctor Francisco Mas Magro, Miguel Hernández y Párroco Francisco Mas, en Crevillente; el Azorín, en Catral; y los colegios Manuel de Torres, Canales y Martínez y Pascual Andreu, en Almoradí.
Además, durante el Ejecutivo de Puig, se introdujeron estudios evangélicos en otros centros educativos de la Comunidad Valenciana, ampliando el abanico de opciones religiosas dentro del sistema público.
Debate político
El nuevo centro avanza en su construcción con tres líneas educativas -tres aulas por nivel- y con la previsión de convertirse en un referente educativo en la localidad a partir del próximo curso. Su configuración académica, sin la asignatura de Religión Islámica, marca un punto de inflexión respecto a las políticas aplicadas en los últimos años en este municipio de la Vega Baja.
En el plano político, Partido Popular y PSOE no se han pronunciado públicamente sobre este asunto. Sí lo ha hecho Vox en sus redes sociales, que ha cargado contra ambos partidos y ha cuestionado el enfoque adoptado. En su publicación, la formación afirma: «Si el Partido Popular cree que la religión islámica genera rechazo social, que lo diga claramente y actúe en todos los centros», y añade que «durante años lo han aceptado sin decir nada, y ahora simplemente lo maquillan cuando les perjudica electoralmente».
Por su parte, el portavoz de Izquierda Unida en la localidad, José Manuel Sanz Herrero, ha criticado la decisión en términos opuestos, llegando a calificar el nuevo centro como «segregador» y reprochando que no incluya la misma oferta que el resto de colegios.