Imagen de unas patrullas de la Policía Nacional en Elche
Terror de madrugada en Elche: denuncia a la Policía por asaltar su casa por error, engrilletarla y encañonar a sus nietos
La afectada ha pagado de su propio bolsillo la reparación de la puerta destrozada por los agentes
Lo que en los planes operativos figuraba como una redada antidroga en el barrio de Carrús, se materializó en una pesadilla para una familia ajena a cualquier actividad criminal. Una vecina de Elche ha emprendido acciones legales por la vía penal contra la Policía Nacional, acusando a los agentes de asaltar su domicilio por equivocación, sin mandato judicial, y de someter a ella y a sus dos nietos menores de edad a una intervención violenta e injustificada.
La querella, que exige depurar responsabilidades civiles y penales, apunta a posibles delitos de detención ilegal, allanamiento de morada, coacciones, lesiones y daños, denunciando una vulneración flagrante del derecho a la libertad y a la inviolabilidad del hogar.
El suceso, ocurrido en torno a las 6:20 de la mañana del pasado 17 de marzo, ha cobrado una nueva dimensión pública tras las declaraciones de la víctima en el programa En boca de todos, espacio que presenta Nacho Abad en Cuatro. Ante las cámaras, la mujer describió el pánico vivido cuando un operativo formado por hasta quince efectivos reventó la entrada de su piso. «Cuando los vi encapuchados pensaba que nos iban a matar», confesó la afectada, rememorando cómo los agentes, algunos de paisano y otros de oscuro, irrumpieron portando armas de fuego. El terror fue absoluto para los menores que pernoctaban con ella: «Apuntaron con la pistola a mis nietos de seis y 11 años», denunció.
Doble error policial
Según el relato ofrecido por la mujer al programa de Nacho Abad, la actuación se caracterizó por una gran confusión. Tras ser engrilletada en el suelo, los efectivos la sometieron a un tenso interrogatorio, exigiéndole insistentemente que revelara el paradero de su marido. Ella, desconcertada, repetía una y otra vez que no tenía pareja en España, dado que enviudó años atrás. La intimidación, siempre según su versión, se extendió a los menores, a quienes los policías preguntaron reiteradamente por su padre, con el que los niños no mantienen ningún tipo de relación.
La vecina explicó en televisión que transcurrieron aproximadamente 12 minutos hasta que, finalmente, los agentes le solicitaron su documentación. Fue al revisar su identificación cuando el operativo se percató del monumental error: no era la sospechosa que buscaban. Sin embargo, el operativo no concluyó ahí. Tal y como desveló en su intervención televisiva, los agentes decidieron entonces repetir la maniobra táctica reventando la puerta de la vivienda contigua, resultando ser, de nuevo, un domicilio equivocado que nada tenía que ver con el objetivo real de la operación.
Discrepancia de relatos
La denuncia subraya que la mujer permaneció un total de 20 minutos con las esposas puestas. Este margen de tiempo es rebatido desde la Comisaría de Elche, que si bien admite que hubo un error de identificación ya notificado al juzgado, sostiene que la inmovilización de la mujer apenas duró unos segundos, amparándose en los protocolos de seguridad estandarizados para este tipo de asaltos, tal y como publica Información. Uno de los agentes, al retirarle finalmente los grilletes, se limitó a comunicarle que se habían equivocado, marchándose sin mostrar orden judicial ni facilitar placa identificativa alguna.
Para los abogados de la familia, esta actuación ejecutada «sin control ni garantías» está muy lejos de ser un simple fallo procedimental. Las consecuencias del operativo han hecho estragos en la salud física y mental de los tres habitantes de la casa. «Acabamos en urgencias con una fuerte crisis de ansiedad. Me subió la tensión y tenía el corazón a mil», relató la víctima.
Al trauma emocional se añade el agravio económico. Dado que las aseguradoras de hogar excluyen habitualmente los daños originados por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, la afectada ha tenido que costear de su propio bolsillo la instalación de una puerta nueva para poder volver a dormir segura en su casa.
Mientras tanto, la defensa ha solicitado al juez de Instrucción que reclame a la Comisaría el informe completo de la intervención y las identidades de todos los agentes implicados, con el fin de evitar que el suceso quede reducido a la categoría de anécdota sin trascendencia penal.