Imagen de un trozo de la ruta por el Cañón del Mascarat, Altea
Once rutas cerca de Valencia que merece la pena hacer al menos una vez
Valencia es mucho más que sol, playa y gastronomía. Tierra adentro, lejos del bullicio de la costa, se despliega un territorio diverso y sorprendente que invita a calzarse las botas y echar a andar. Montañas escarpadas, ríos que serpentean entre cañones y senderos cargados de historia conforman una red de rutas perfecta para quienes buscan naturaleza sin salir de la Comunidad.
Tanto para escapadas de fin de semana como para planes más exigentes, la provincia y sus alrededores ofrecen itinerarios para todos los niveles. Desde paseos accesibles junto al agua hasta travesías que atraviesan antiguos caminos templarios, el senderismo se ha consolidado como una de las mejores formas de descubrir rincones que permanecen al margen de los circuitos turísticos tradicionales.
1. Ruta del Grial
Más que un sendero, es una experiencia que mezcla historia, espiritualidad y naturaleza. La Ruta del Grial conecta hasta 18 municipios valencianos en un recorrido de unos 120 kilómetros dividido en siete etapas, lo que permite adaptarlo a diferentes ritmos. El itinerario atraviesa bosques, antiguos caminos medievales y enclaves patrimoniales como monasterios o ermitas, siguiendo la tradición que sitúa en Valencia el Santo Cáliz. El final simbólico es la Catedral de Valencia, lo que convierte la ruta en una especie de peregrinación moderna.
2. Pasarela de Relleu
Considerada el «Caminito del Rey valenciano», esta ruta combina senderismo y adrenalina. El recorrido, de unos 9 kilómetros, discurre por el entorno del pantano de Relleu, una infraestructura del siglo XVII, hasta alcanzar las pasarelas metálicas suspendidas sobre el desfiladero. Desde ellas, el senderista camina literalmente colgado sobre el vacío, con vistas verticales que convierten la experiencia en una de las más espectaculares de la provincia de Alicante.
3. Forat de Bernia
Una de las rutas más completas para quienes buscan aventura y paisaje. Este itinerario circular de unos 9 kilómetros, con desniveles de entre 200 y 400 metros, atraviesa un túnel natural excavado en la roca que conecta las dos vertientes de la sierra. Tras cruzarlo, se abre un balcón natural con vistas directas al Mediterráneo. El recorrido, que suele completarse en unas cuatro o cinco horas, combina tramos exigentes con otros más accesibles.
4. Ruta de las Cascadas de Anna
Un plan ideal para los meses de calor. Este recorrido de apenas 3 kilómetros discurre junto al río Anna y permite descubrir varios saltos de agua y piscinas naturales donde refrescarse. El itinerario parte desde la Albufera de Anna y atraviesa un entorno verde y húmedo poco habitual en el paisaje valenciano, lo que lo convierte en una opción muy popular para familias y senderistas ocasionales.
5. Cañón del Mascarat
Breve pero impactante. En menos de un kilómetro, esta ruta atraviesa una espectacular grieta natural entre Altea y Calpe, donde las paredes de roca se elevan de forma abrupta a ambos lados. El recorrido pasa por antiguos puentes ferroviarios y cruza infraestructuras históricas, todo ello con el mar como telón de fondo. Es una opción perfecta para una excursión corta pero muy visual.
6. Parque Natural del Penyagolosa
Uno de los grandes iconos del senderismo valenciano. Este parque natural, declarado en 2006, alberga el pico Penyagolosa, con 1.800 metros de altura, conocido como el «Gigante de Piedra». En su entorno se pueden realizar varias rutas, desde paseos por el Barranco de la Pegunta hasta la exigente ascensión a la cima o itinerarios circulares que rodean la cara sur. Un destino que combina alta montaña, bosques y panorámicas espectaculares.
7. Puentes colgantes de Chulilla
Una de las rutas más populares y fotogénicas de la provincia. El recorrido sigue el antiguo camino de los Pantaneros, utilizado por los trabajadores del embalse de Loriguilla en los años 50. A lo largo del trayecto, los senderistas cruzan varios puentes colgantes sobre el río Turia, encajado en un cañón de paredes que superan los 80 metros de altura. La combinación de historia, vértigo y paisaje la convierte en una experiencia imprescindible.
8. Sierra de Mariola
Un espacio natural de gran riqueza ecológica y cultural. Declarado parque natural en 2002, ofrece una red de rutas señalizadas que permiten recorrer bosques mediterráneos, antiguas neveras y fuentes. Entre los itinerarios destacan el 'Camino de aguas', más sencillo, o 'A la sombra de las Cavas', de dificultad media, que permite descubrir antiguas construcciones de almacenamiento de nieve.
9. Sierra de Aitana
El techo de Alicante, con 1.558 metros de altitud, ofrece rutas de gran atractivo paisajístico. Aunque la cima principal está restringida por instalaciones militares, existen itinerarios alternativos que permiten alcanzar cotas elevadas, como la subida desde la Font de Partegat pasando por el Passet de la Rabosa. Desde estos puntos, las vistas abarcan tanto la costa como el interior montañoso.
10. Vía Verde de Ojos Negros
Una de las rutas más largas y versátiles de España. Este antiguo trazado ferroviario, que conectaba Teruel con Sagunto, supera los 200 kilómetros en total, aunque su tramo valenciano ronda los 65. Atraviesa túneles, viaductos y valles, y puede realizarse tanto a pie como en bicicleta, siendo ideal para planificar rutas por etapas.
11. Ruta del Agua (Chelva)
Un itinerario circular, sencillo y muy didáctico. Esta ruta recorre el entorno fluvial de Chelva y atraviesa barrios históricos del municipio, combinando naturaleza y patrimonio. Señalizada con paneles informativos, es perfecta para familias o para quienes buscan una experiencia tranquila junto al agua.