Imagen tomada este lunes del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su viaje oficial a ChinaPalacio de la Moncloa/ Borja Puig de la Ballacasa

China refuerza su influencia en la industria de la cerámica mientras el Gobierno condena al sector en España

El Ejecutivo central sigue sin aprobar un plan específico para esta industria a la par que el gigante asiático financia millonarios proyectos en varios países de África

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se encuentra, junto a su mujer, Begoña Gómez, de viaje oficial en la República Popular China. En el marco de una agenda bastante apretada de actos, se reunirá con el presidente del país asiático, Xi Jinping. Los temas serán del todo variados, pero el comercio y la energía serán, previsiblemente, puntos importantes que se tratarán durante la conversación.

En ésta, es probable que el mandatario asiático saque a colación lo relativo a la cerámica, un sector en el que el gigante es líder mundial en fabricación de azulejos y cuya influencia no es que pretenda, sino que ya está trasladando a otros países, más concretamente a algunos de África. En naciones como Zambia, Ghana, Mozambique, Zimbabue, Costa de Margil, Guinea y Etiopía, esta industria ya comienza a ser una realidad gracias a la financiación y la tecnología chinas.

Así, en la actualidad el conjunto de plantas cerámicas ya alcanza los 200 millones de metros cuadrados y se prevé que esta cifre aumente en el corto plazo hasta los 250 millones gracias a inversiones ya aprobadas. Este hecho supone un enorme reto para la actividad nacional y, de manera muy especial y prácticamente primordial, a la de Castellón, que es la provincia española referente en este ámbito.

Medidas ante la guerra en Irán

Valega como ejemplo que, según el Instituto de Comercio Exterior (ICEX), las exportaciones de productos cerámicos al continente africano se redujeron en 2025 en un 1 %, pasando de los previos 384 millones de euros a 376. Esta visión estratégica de China aporta buenas dosis de inestabilidad a un sector que, además, sabe y está sufriendo de primera mano los efectos de la política del Ejecutivo de Sánchez.

Imagen del proceso en el que se forja la cerámicaANFFECC

Cada vez que se da una crisis geopolítica energética, los problemas están ahí. No así el presidente del Gobierno. No es nuevo para los profesionales cerámicos. En 2021, cuando Argelia, principal exportador de gas a España, cortó por sorpresa el suministro, la industria tuvo que soportar un aumento de costes sin precedentes. Llegaron medidas, pero, marca de la casa del Palacio de La Moncloa, se aprobaron tarde y eran insuficientes a ojos del sector.

Cinco años después, lo único que ha cambiado es que nada ha cambiado. A escasa horas de convertirse en vicepresidente primero del Gobierno, el todavía ministro de Economía 'a secas', Carlos Cuerpo, defendió en el Congreso el Real Decreto de medidas para paliar las consecuencias económicas producidas a raíz de la guerra que se está librando en Irán y en otros países de Oriente Medio. Lo llamativo es que sacó pecho del 'timing' para llevar la nueva norma a la Cámara Baja mientras numerosos países de nuestro entorno ya habían hecho lo propio semanas atrás.

Y, de nuevo, mucho ruido y pocas nueces, ya que trabajadores de innumerables sectores afectados han protestado por la escasez de las cuantías, que apenas les da para compensar unos días de su actividades en comparación a los daños sufridos. Y de una hoja de ruta particular para la cerámica, ni rastro. Cero.

Es algo que se viene arrastrando. En su primera y hasta ahora única reunión con el Sánchez, el presidente de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, le trasladó al jefe del Ejecutivo las preocupaciones de esta tan importante actividad porque la «subida del precio del gas ha hecho que los fabricantes tengan que hacer frente a unos costes que hacen casi inviable la producción de azulejo».

Sin plan especial para el sector

Fue en diciembre. Los ataques a Irán ni se contemplaban. Aun así, pasó página, como en el grueso de medidas que el alicantino le llevó a La Moncloa. Que solo aceptase la creación de una Comisión Mixta por la dana más de un año después de la riada sea todo un éxito deja a las claras el tacto de Sánchez con la Comunidad Valenciana.

Tampoco parece que la escalada bélica haya alterado demasiado los planes de Sánchez con la cerámica. Es por eso que autoridades como la presidenta de la Diputación de Castellón, Marta Barrachina, le haya reclamado al socialista repetidas veces la necesidad imperiosa de sacar adelante un plan específico con medidas urgentes al respecto.

Lo ha hecho desde España, pero también desde el Parlamento Europeo en Bruselas contando con el apoyo de Confindustria Ceramica y de la Asociaición Española de Fabricantes de Azulejos y Pavimentos Cerámicos (ASCER), que representan clústeres cerámicos responsables de cerca del 80 % de la producción europea de baldosas cerámicas:

«Apostar por la cerámica es apostar por el desarrollo de la provincia y por la generación de empleo y oportunidades. Por ello, le exigimos al Gobierno de España que actúe de manera firme y eficaz», señaló en su día la dirigente provincial. De momento, viaje a China dos días antes de los primeros actos oficiales en agenda y sin respuesta a Castellón.