Inicio de las obras de la nueva sede de JYSK en Almenara, Castellón
La danesa JYSK levanta su mayor centro logístico en un pueblo de Castellón con una inversión de 300 millones de euros
El paisaje industrial de la provincia de Castellón va a cambiar en los próximos años con la llegada de JYSK, la multinacional danesa especializada en muebles, decoración y descanso, que ha iniciado oficialmente las obras de lo que será su nuevo centro logístico y sede central para España y Portugal en el municipio de Almenara.
En un acto de gran relevancia para la economía local e incluso autonómica se colocó la primera piedra de esta ambiciosa infraestructura el pasado mes de marzo, un símbolo claro de la apuesta de la compañía por reforzar su red de distribución y responder al crecimiento de su comercio electrónico en la Península Ibérica y Marruecos, con más de 220 tiendas físicas atendidas desde este nodo logístico.
Acto de presentación de la nueva sede de JYSK en Almenara, Castellón
La parcela elegida para este proyecto estratégico supera los 274.000 metros cuadrados y fue adquirida al Grupo Bertolín, un referente en el sector de la construcción valenciano. Sobre este terreno empezarán a levantarse dos naves automatizadas de 46 metros de altura, capaces de albergar más de 180.000 palés, conectadas por una red de muelles de carga y descarga diseñados para maximizar la eficiencia operativa.
Estos almacenes de última generación estarán acompañados por las oficinas que concentrarán la dirección de JYSK en España y Portugal, trasladando así a Almenara el papel de centro neurálgico de las operaciones para ambos mercados. Un proyecto que rondará los 300 millones de euros de inversión.
La construcción está siendo coordinada por el propio Grupo Bertolín, con colaboraciones especializadas para el montaje de sistemas automatizados y de almacenamiento, y se espera que la infraestructura esté operativa entre 2027 y 2028, momento en el cual las actuales actividades logísticas de la compañía en Cheste se habrán trasladado a este nuevo enclave.
Impacto social y laboral
El impulso que supone este centro para Almenara no se limita a su dimensión física o al volumen de inversión, cifrado en torno a 300 millones de euros, sino también al impacto social y laboral que se prevé que tendrá. Se estima que la instalación generará más de 250 empleos directos, con una importante demanda de perfiles logísticos y profesionales que contribuirán al dinamismo económico de la localidad y su entorno.
¿Por qué Almenara?
La decisión de situar la nueva sede logística de JYSK en un pueblo de Castellón no fue casualidad ni fruto del azar, sino el resultado de un proceso de selección en el que compitieron varios emplazamientos estratégicos. Entre las alternativas que barajó la multinacional danesa estuvo Illescas, en la provincia de Toledo, uno de los principales polos logísticos de España gracias a su cercanía a Madrid, la disponibilidad de suelo industrial y una larga lista de grandes operadores como Amazon, Michelin o XPO Logistics, que han apostado por ese eje como base de sus operaciones distribuidas en el centro del país.
Sin embargo, la balanza se inclinó finalmente por la ubicación castellonense por varios factores clave, como la proximidad al Puerto de Sagunto, complementario al de Valencia, que facilita las conexiones marítimas o el acceso directo al Corredor Mediterráneo para el transporte ferroviario de mercancías. También se tuvo en cuenta la excelente conectividad por carretera tanto hacia el interior peninsular como hacia Cataluña y Aragón.
Inicio de las obras de la nueva sede de JYSK en Almenara, Castellón
Estos elementos logísticos, junto a la colaboración activa de las administraciones regionales y locales para agilizar trámites y ofrecer un entorno favorable al desarrollo industrial, fueron determinantes para que JYSK decidiera instalar allí su principal hub para Iberia, relegando momentáneamente a Illescas aunque sin descartar futuras inversiones en esa zona para otros proyectos logísticos.
Para el consistorio, que ha acompañado el proyecto desde sus primeras fases, esta obra representa «años de trabajo orientados a fortalecer nuestro tejido económico y atraer proyectos que generen empleo de calidad», un objetivo que ahora toma forma tangible con el movimiento de tierras y la actividad de los operarios en el terreno.
Además, el diseño de la instalación pone un fuerte acento en la sostenibilidad y eficiencia energética, incorporando tecnologías como paneles solares, sistemas inteligentes de climatización e iluminación, y aspirando a certificaciones de alto nivel ambiental que reflejen el compromiso de JYSK con la reducción de la huella de carbono y la responsabilidad corporativa.
Con la primera piedra ya simbólicamente colocada y las grúas elevándose sobre el horizonte de Almenara, este proyecto no solo redefine el mapa logístico de la Comunidad Valenciana, sino que ofrece una ventana al futuro de una región que se sitúa cada vez más en el centro de la red de distribución europea, conectando puertos, carreteras y mercados con una infraestructura pensada para competir a gran escala.