Isla en el mar de Weddell aún no registrada en las cartas náuticas
Ciencia
La comunidad científica, impactada tras hallar una isla inexplorada en una «zona con peligros desconocidos»
Esta masa, situada en la Antártida, tendría 130 metros de largo, 50 metros de ancho y sobresale unos 16 metros del agua
Un equipo internacional de 93 personas ha estado explorando el noroeste del mar de Weddell en la Antártida a bordo del rompehielos Polarstern del Instituto Alfred Wegener desde el pasado mes de febrero. Cuando las labores de investigación tuvieron que interrumpirse debido a las malas condiciones meteorológicas para buscar refugio al abrigo de la isla Joinville, los científicos y la tripulación del barco se sorprendieron por la repentina aparición de una isla que hasta entonces solo figuraba como zona de peligro en las cartas náuticas disponibles.
«En nuestra ruta, la carta náutica mostraba una zona con peligros desconocidos para la navegación, pero no estaba claro qué era ni de dónde procedía la información», informa Simon Dreutter, de la sección de Batimetría del Instituto Alfred Wegener, Centro Helmholtz para la Investigación Polar y Marina (AWI). Como especialista en cartografía submarina, esto despertó su curiosidad.
«Examiné minuciosamente todas las líneas costeras que teníamos aquí en el laboratorio de batimetría y volví al puente. Mirando por la ventana, vimos un ‘iceberg’ que parecía algo sucio. Al examinarlo más de cerca, nos dimos cuenta de que probablemente era una roca. Entonces cambiamos de rumbo y nos dirigimos hacia allí, ¡y cada vez era más evidente que teníamos una isla frente a nosotros!», destaca.
Isla en el mar de Weddell aún no registrada en las cartas náuticas
Los navegantes en el puente condujeron el Polarstern con cuidado hacia la isla, manteniendo siempre al menos 50 metros de profundidad bajo la quilla. Esto permitió al rompehielos acercarse a 150 metros, rodearla y cartografiar el lecho marino. También se utilizó un dron y los datos de imagen se analizaron fotogramétricamente para obtener un modelo de elevación y una imagen aérea georreferenciada que permitiera medir la línea costera. Esta fue la primera vez que la isla fue cartografiada y registrada sistemáticamente. El resultado: 130 metros de largo, 50 metros de ancho y sobresale unos 16 metros del agua.
Los expertos desconocen por qué la isla aparece marcada como zona de peligro en la carta náutica, pero no como litoral en otros conjuntos de datos, y por qué la posición que se muestra en la carta náutica difiere en aproximadamente una milla náutica de la posición real. En las imágenes satelitales analizadas, la isla apenas se distinguía de los numerosos icebergs que flotaban a la deriva en sus inmediaciones debido a su capa de hielo.
Dado que la isla no cuenta con un registro internacional oficial por su nombre, ahora es necesario llevar a cabo el proceso de denominación para este descubrimiento. El equipo publicará la posición exacta de la isla una vez finalizado el proceso de denominación y se asegurará de que la información se incorpore a las cartas náuticas internacionales y a otros conjuntos de datos importantes.