Estelada colocada en un acto gastronómico en Castalla (Alicante)
Convierten un acto gastronómico en Alicante en una reivindicación de los 'países catalanes'
La primera edición de la 'Gaspatxà Popular' en el casco histórico de Castalla, concebida como un encuentro de convivencia vecinal, desata el cruce de reproches políticos tras la exhibición de banderas independentistas y carteles vinculados a la izquierda radical
Lo que había sido convocado como una jornada lúdica y gastronómica para revitalizar el casco antiguo de la localidad alicantina de Castalla terminó teñido de polémica política el pasado sábado. La primera edición de la 'Gaspatxà Popular', celebrada en el Parque de San Antonio, congregó a decenas de vecinos en un ambiente festivo que, sin embargo, estuvo presidido por una bandera estelada -símbolo de los autodenominados 'países catalanes'-, una bandera de Palestina y diversa cartelería de corte político.
Entre el material exhibido en el recinto destacaban carteles que promocionaban una manifestación de la denominada 'diada del país valencià'. La convocatoria, impulsada por organizaciones como la CUP y Arran, rezaba el lema: «Una lengua por defender, un país por construir, una clase para luchar». Según fuentes a las que ha tenido acceso El Debate, la colocación de la estelada en el espacio público fue llevada a cabo por personas vinculadas a Compromís en el municipio.
Pese al revuelo generado en redes sociales, el alcalde de Castalla, Jesús López (Partido Popular), ha optado por restar trascendencia a lo ocurrido. En declaraciones a El Debate, el primer edil subraya que el acto congregó a unas 160 personas y que el desarrollo de la jornada transcurrió con normalidad: «Fue todo perfecto menos por esa tontería», sentencia, enmarcando la exhibición de los símbolos independentistas como un hecho aislado dentro de la celebración.
El concejal abandona el acto
Sin embargo, la visión del alcalde contrasta con el profundo malestar generado en otras áreas del propio equipo de Gobierno 'popular'. José Rico Bernabéu, concejal de Cultura de Castalla, ha expresado a El Debate su rotunda disconformidad con lo sucedido. En este contexto, cabe destacar que la Asociación de Vecinos del Centro Histórico, entidad promotora del evento, recibe una subvención municipal anual de 15.000 euros. Aunque desde la asociación no fueron los autores materiales de la colocación de las banderas, sí permitieron su instalación y permanencia durante toda la jornada festiva.
El edil de Cultura, que estuvo implicado de primera mano en el desarrollo del evento, relata cómo ocurrieron los hechos: «Yo estuve toda la mañana ayudando a organizarlo. Casi a la hora de comer me ausenté 15 minutos y fue el momento en el que colocaron las banderas. Cuando las vi, a pesar de tener mi comida allí, me fui». Rico se muestra tajante ante la instrumentalización de la cita vecinal: «Si quieren hacer un acto político que lo hagan, pero que no convoquen un acto para promocionar el centro histórico y aprovechen para politizarlo».
Cartel en defensa de los 'países catalanes' durante el acto gastronómico en Castalla
Para el concejal, es fundamental separar la reivindicación ideológica de la convivencia ciudadana. «Si se quiere convocar un acto político, respetamos que todo el mundo exprese sus ideas, pero no empañando un acto de hermandad en el pueblo que no debe estar condicionado por la política», subraya. Asimismo, apunta que el suceso también generó división interna entre los propios promotores, ya que, si bien una parte de la organización le resta importancia, «otros estuvieron muy molestos». A modo de ejemplo sobre la idoneidad de ciertos símbolos en espacios compartidos, Rico sentencia: «A nadie se le ocurriría colocar una bandera con el águila de San Juan». Pese al incidente que provocó su marcha, el edil reconoce que la iniciativa «tuvo un ambiente muy bueno y estuvo muy bien organizada», aunque reitera que la politización «era innecesaria».
Denuncia de Vox por la «politización»
Quienes tampoco han dejado pasar por alto la situación han sido los representantes de Vox en la localidad, así como parte del vecindario, que han criticado duramente lo que consideran una utilización ideológica de un evento vecinal. Ana Alés, portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Castalla, declara a este periódico que las actividades orientadas a los vecinos deben preservar una estricta neutralidad política para no excluir a nadie.
A través de sus redes sociales, la formación emitió un comunicado expresando su «sorpresa» ante la presencia de la bandera. «Consideramos que este tipo de actividades deben centrarse en su objetivo principal: promover la convivencia y la participación de los vecinos de Castalla, evitando la incorporación de elementos ajenos al contexto del acto», señalaron. En su escrito, Vox hizo hincapié en que los espacios vecinales deben mantenerse al margen de «cualquier tipo de interpretación o utilización que pueda desviar su carácter comunitario».
«Forma parte de la diversidad»
La publicación del partido de Abascal encontró rápida réplica por parte de una de las principales organizadoras del evento, quien no dudó en responder públicamente asumiendo la autoría de los hechos. «Fui yo quien dio el visto bueno para colocar la estelada. Si tenéis que colgar a alguien, colgadme a mí», afirmó en un mensaje dirigido a la formación.
La organizadora matizó que la simbología no correspondía a una bandera catalana, sino a la de los 'Países Catalanes', defendiendo su presencia en el recinto: «Os guste o no, hay personas que sí nos identificamos y creemos en esta propuesta». Asimismo, argumentó que, si bien esta ideología no representa a toda la organización ni a todos los asistentes, «forma parte de la diversidad cultural e identitaria presente en nuestro territorio». En su alegato, subrayó el éxito de participación de la jornada y criticó que se dé una importancia «desproporcionada» a un elemento que no alteró el desarrollo de la actividad.
Un amplio programa lúdico empañado
Al margen de la controversia ideológica, la 'Gaspatxà Popular' fue concebida y promocionada días antes por la Asociación de Vecinos del Centro Histórico de Castalla como una iniciativa para revitalizar la zona. Con el requisito de inscripción previa, el evento desplegó un programa que abarcó desde primera hora de la mañana hasta la tarde.
Las actividades arrancaron a las 10:00 horas con la creación de un mural participativo a cargo de 'De Tripas Aerosol', seguido de un espectáculo infantil de malabares y un vermú musical. El plato fuerte llegó a las 14:00 horas con la degustación de los tradicionales gazpachos, culminando la tarde con actuaciones musicales. Un programa completo que, si bien logró su objetivo de congregar al vecindario, ha quedado inevitablemente marcado por el choque político.